martes, 10 de enero de 2017

10-1-2017 MALMASIN

INTENTO DEL MALMASIN
10/01/2017




Después de más de 15 días con buen tiempo aunque con mucho frío, hoy que tenemos previsto celebrar el nacimiento de Jubiltaldea que tuvo lugar por estas fechas hace ya 13 años con la subida al Malmasín, nos ha salido un día lluvioso y ventoso con todo su esplendor.

No obstante lo hemos intentado, vaya que si hemos intentado el rememorar y conmemorar aquella entrañable fecha, germen de lo que ahora es, y a mucha honra, el grupo Jubiltaldea que ha ido creciendo con el paso de los años, unidos por el cemento de la amistad, hasta llegar a los 21 componentes de ambos sexos que somos ahora.

No ha podido ser pese a nuestros esfuerzos.

Con la esperanza de que los pronósticos tan negros estén equivocados, como ya ha sucedido otras veces, nos hemos encontrado cinco jubiltaldeos, entre ellos solo un socio fundador, en el batzoki de Basauri. El número 13 definitivamente ha resultado gafe.

La cosa se presenta tan mal que dos han aparecido con paraguas, chubasquero, botas pero sin mochila confesando que su intención es la de tomar café e irse para casa.
Mientras lo tomamos, con toda la tranquilidad del mundo, se valoran las exiguas alternativas decidiendo por aclamación:
1º No subir al Malmasín que por cierto no se ve por las nubes que coronan su cumbre.
2º Salir a la calle para dar un paseo animados porque ha habido un momento en el que el cielo parece que se ha olvidado de echar agua.

Poco nos ha durado la alegría y al cabo de un rato se forman dos cordadas, una los de sin mochila se animan mutuamente para ir hasta Arrigorriaga y la otra se dirigen hacia Bilbao jugando con la posibilidad de andar cerca de las estaciones del metro.

A los segundos les coge un chubasco de proporciones bíblicas y tras guarecerse debajo de un puente llegan hasta Etxebarri. Se toman otro café por si se aclara el tiempo y se van para casa dando por finalizada la conmemoración.

Los primeros tienen más suerte y llegan hasta el famoso estanque de los cisnes pero a la vuelta se calan hasta los huesos. Con el fin de evitar males mayores para su salud anulan su intención de comer en Basauri y también se van a sus casas.

Y aquí se acaba la triste historia del treceavo Malmasin.

Menos mal que el jueves podremos celebrar la segunda parte de los fastos conmemorativos con el acto central de la comida de hermandad en el hogar navarro para la que estamos apuntados 20 jubiltaldeos y que no creo que el tiempo nos lo impida.

Se ha escrito esta breve pero sentida reseña, para que así conste en la historia de Jubiltaldea, en la parte alta de Algorta con un tiempo que, por cierto, sigue lluvioso y ventoso

miércoles, 4 de enero de 2017

3-1-2017 LOBANTXU

LOBANTXU
03/01/2017

Estreno de año y estreno de monte pues es la primera vez que se sube a esta cumbre por parte de Jubiltaldea.
En Orozko, con temperatura en negativo que ha ido bajando progresivamente desde los 4º que teníamos en Algorta hasta el -1º, nos juntamos 10 (1+8+un invitado de la Pampa) jubiltaldeos animosos.

El día además de fresco tiene el sol garantizado que, aunque ahora todavía no calienta, pronto se pondrá el buzo de trabajo,

Con los cafés y zumos en el cuerpo, a las 10:15 todavía sin dar, nos ponemos en marcha pertrechados con todo tipo de prendas de abrigo dejando los coches en el aparcamiento del pueblo.

Primero por el barrio de Beraza y luego por el de Garai vamos, por carretera reglamentaria, contemplando los caserones bien en construcción, bien ya construidos o bien en restauración que van sucediéndose a ambos lados uno tras otro.
Acabado este último barrio tenemos un breve trecho hormigonado de cierta pendiente para luego pasar a una pista ancha de piedra y tierra apisonada sin nada de barro pero con abundante piñurri procedente de los pinos que flanquean el trayecto.

Desde que hemos dejado el pueblo no hemos hecho más que subir y subir. La pendiente ha sido constante, exigente pero sin exagerar, rota por algún falso llano más corto que la cola de un mosquito e incluso hemos tenido una bajadita que solo nos hemos dado cuenta a la vuelta cuando la hemos tenido que subirla.
En cualquier caso nos ha permitido mantener juiciosas y amenas conversaciones que nos han hecho entretenido el monótono paisaje de los pinos.

En un momento dado encontramos la señal que nos informa que para la cumbre nos quedan solo 700 metros.
Ahora dejamos la pista y tiramos hacia la izquierda por un camino amplio de tierra con algunos charcos que nos obligan a salirnos por la tangente para vadearlos.
Somos 7 los que formamos el grupo de cola. Los otros tres suponemos que han visto el cartel e irán por delante.

Gracias a los GPS que llevan el guía alfa y uno de sus lugartenientes, los últimos metros los hacemos subiendo monte a través porque, la verdad sea dicha, a partir de la desviación no existe ninguna señal.
Pasadas las 12, pero solo un poco, llegamos a la cumbre del Lobantzu de 678 m. y procedemos a preparar el amaiketako en el que hoy, por ser el día que es, tenemos cava, polvorones de la Estepa, uvas de Vinalopó, cacahuetes de Senegal y un popurrí de pasas, ciruelas y almendras amén de la tradicional pieza de fruta.

Esperamos un rato pero no aparecen los que faltan. Zozobra, intentos de hablar por teléfono, conjeturas y suposiciones hasta que por fin conectamos y les explicamos donde estamos. Vale, hacia allí vamos. Cambio y corto.
Pasan los minutos y disminuyen el cava y las viandas pero siguen sin aparecer pese a las llamadas y silbidos que se pierden en el bosque. Ultima llamada y “quedaros donde estáis” o sea que han vuelto otra vez a la señal del desvío. Recogemos rápidamente y al cabo de los 700 m. les encontramos a los tres perdidos, que en el ínterin y búsqueda han hecho otra cumbre.

Terminamos la otra botella de cava y los restos del amaiketako y como se nos ha hecho tarde con tanto silbido no nos queda más remedio que volver por donde hemos subido no sin antes recordarles a los perdidos que en el monte no se debe separar uno del guía que con sus lugartenientes es el que sabe y si se pierde nos perdemos todos y si nos tiene que rescatar el helicóptero sale más barato prorratearlo ente diez que entre tres.

Entre pitos y flautas pero con mejor temperatura llegamos a los coches cerca de las 2:30. Muda rápida y a comer al Palacio Anuncibai de sobra conocido por los jubiltaldeos y en el que tenemos garantizada la comida aunque no avisemos. Hoy sin embargo nos hemos quedado sin el txakoli-cerveza que tan bien sienta después del trabajo bien realizado.
Comemos, como siempre, bien y a gusto en un lugar que sin grandes alharacas nunca nos defrauda pero el hecho de no dejar los perolos en la mesa le privan de la categoría de templo dejándolo en iglesia gastronómica.

El café y los chupitos los tomamos en el “chill-out” que como no estamos en verano el fresco lo combatimos con unas mantas situadas junto a los butacones previstas para estos casos.

Queda más o menos concretado el plan para el Malmasín y la comida del jueves día 12 de Enero.

Para las 6 en casita a ducharse.

Se ha escrito esta reseña en la parte alta de Algorta casi en la víspera de que vengan los Reyes Magos que seguro tienen en cuenta lo bien que nos hemos portado durante todo el año

viernes, 30 de diciembre de 2016

27-12-2016 PASEO HASTA GORLIZ

PASEO HASTA GORLIZ
27/12/2016





La ausencia de significativos miembros de Jubiltaldea, por supuesto debidamente justificadas, hace que la tradicional subida al Gorbea, que siempre se realiza por estas fechas, quede pospuesta.

Así pues, a propuesta del guía Alfa, se nos convoca para un paseo por la costa, convocatoria a la que acudimos 8 (1+7) jubiltaldeos que, a las 10 de una mañana con nubes bajas y bastante fresca pero con perspectivas de sol, nos encontramos en Larrabasterra.

Un cuarto de hora más tarde, con el café en el cuerpo, salimos en dirección a Sopelana para, atravesando la pasarela peatonal de la rotonda, tomar la dirección de la playa de Atxibiribil.
Desde Sopelmar hasta el Golfo Norte vamos por la costa con algunas zonas de barro cómodamente superables por tan expertos caminantes.

Para las 11 ya ha salido el sol entre las nubes-nieblas y queda un día perfecto.

Seguimos ruta hasta la playa nudista de Barrika, vacía claro está aunque no creo que nadie se haya hecho ilusiones, y hacemos una parada extraordinaria, en el bar del jubilado del pueblo para rematar el exiguo amaiketako que con vistas al mar habíamos compartido un cuarto de hora antes.
El txakoli con un pintxo de bonito con mayonesa y langostino de Ibarra son por cuenta del reciente cumpleaños de la jubiltaldea, de edad oculta y desconocida, pero que todo apunta a que toma alguna pócima antiedad.

Un espontaneo de nacionalidad plenciana que se encontraba por allí nos permite conocer la operatividad de los restaurantes del eje Górliz-Plencia entre los cuales se encuentra cerrado el Begoña lo que nos obliga a activar el plan B.

A las 12:30, muy reconfortados, seguimos por carretera hasta la estación del metro y de aquí por el paseo que bordea la ría llegamos hasta el puerto para hacer otra parada con más txakoli y con aceitunas esta vez a cargo del fondo. Hemos estado a punto de marcharnos sin pagar por un cortocircuito en la comunicación entre el ecónomo y su ayudante que en ese momento estaba leyendo el periódico.

Por el paseo de la playa pasadas las dos y media llegamos al Ondragane donde en la mesa reservada previamente nos espera el cónyuge de la jubiltaldea después de su paseo en solitario hasta Arminza.
Comemos estupendamente como, según la voz popular, para incluirle en la categoría de ermita gastronómica a falta de otra visita para confirmar que la de hoy no haya sido casualidad.

Una vez aportados los 15€ de rigor, aunque hay quien habla de subir a 20 para darle mayor margen al ecónomo para el nuevo año 2017, volvemos usando el mismo recorrido hasta la estación del metro donde cogemos el autobús que nos llevará a Sopelana y de aquí en el metro cada uno a su casa a las que llegamos, de acuerdo a las distancias, más o menos a las seis de la tarde.

Los cálculos topográficos del guía le dan que hemos andado, eso sí, sin cuestas significativas, una distancia de unos 15 kilómetros largos.

Esta breve reseña, porque el día no ha dado para más, ha sido pensada, escrita y enviada desde la parte alta de Algorta.

NOTA IMPORTANTE:
Se ha comentado que la fecha para subir al mítico Malmasín, cuna y origen de Jubiltaldea, podría ser el martes 10 de Enero y celebrar la comida de hermandad, fraternidad y eterna amistad, el jueves día 12.
El orden del día para la junta general será enviado con la anticipación que marca la ley a través de whatsapp.

martes, 13 de diciembre de 2016

13-12-2016 ANDASTO

13.12.2016 ANDASTO DESDE ARRAZOLA








Quedamos de nuevo en el restop de Amorebieta, y esta vez nos juntamos todos los de la partida, 10, para tomar el cafecito-zumo. Continuamos hacia Arrazola por la nueva variante, comenzando a caminar a las 10. El día es frío y la niebla amenaza con aparecer ya que está agazapada detrás del Anboto. Lo bueno de este monte es que tiene una sola cuesta, que dura desde la salida hasta el final. Las impresionantes paredes de la ladera este del Anboto nos acompañan durante todo el trayecto, así como el alegre sonido del Errekaundi que desciende desde el collado de Zabalandi. El camino es precioso aunque las hayas han perdido las hojas, y nos señalan diversos lugares de carboneras.
Al llegar a la parte cimera, nos sacamos la foto de rigor junto a la cumbre del Andasto, 822 metros, aunque no accedemos al buzón. Continuamos para recorrer las diferentes peñas que conforman los alrededores del Andasto.
La manzana la comemos deprisa y en diferentes lugares pues el viento baja unos cuantos grados la sensación térmica, a decir de algunos.
Hoy tocaba celebrar el cumpleaños de un jubiltaldeo y nos acercamos al restaurante Makatzeta, ya conocido de otras ocasiones, donde podemos degustar además del txakoli con aceitunas, una selección de cervezas artesanales.
Como el precio del menú parece algo carillo, casi 25 euros, vamos a Apatamonasterio, donde tras algunas violaciones del código de la circulación, nos sentamos en el restaurante Gazteleku, también conocido, donde damos cuenta de un menú sabroso.
Y sin más retornamos a nuestros puntos de origen.
Reseña, que no crónica, escrita en Arrigunaga

29-11-2016 BELATXIKIETA

29-11-2016 BELATXIKIETA






Día soleado pero frío. Quedamos en el restop de Amorebieta, pero por diversas causas dos coches se lo pasan y toman café en otros lugares, juntándonos junto al frontón de Bernagoitia los 9 miembros de la expedición de hoy. Tomamos la pista que nos conducirá hacia las edificaciones de Belatxikieta. El camino no ofrece dudas, si bien la niebla que se vislumbra en las cumbres nos hace temer un empeoramiento del tiempo, cosa que no sucede.
Una vez rebasadas las edificaciones atacamos la cumbre del Belatxikieta y como es pronto y la niebla ha despejado penetramos en el karst de Aramotz, deteniéndonos en la base del Urtemondo para tomar la manzana. Continuamos hacia el Gainzorrotz que lo vemos de frente, pero optamos por descender, no sin algún conato de sedición, hacia la pista que habíamos seguido a la mañana y retornar a los coches.
Nos dirigimos a Lemona para la "inspección" de uno de los templos gastronómicos y después de un rápido txakoli pasamos a degustar el plato estrella del Amorrortu, garbanzos con berza, suprema, acompañados de un arroz con txorizo excelente. Los segundos platos, merluza rebozada y carne guisada, para untar y chuparse los dedos.
Salimos contentos como siempre, cada uno hacia su destino.
Reseña, que no crónica, escrita en Arrigunaga

jueves, 24 de noviembre de 2016

22-11-2016 PASEO POR EL BOSQUE EN UBIDEA

22-11-2016 PASEO POR EL BOSQUE EN UBIDEA









Nos juntamos 12 jubiltaldeos en el bar de siempre del puerto de Barazar. El tiempo está nublado y frio, amenazante de lluvia. Nos dirigimos al aparcamiento cercano al barrio de Etxaguen, San Pedro de Gorostiza, y después de realizar la maniobra de situar un coche en Ubidea, comenzamos a andar hacia las 10,15. El bosque básicamente de robles está espléndido aunque un poco apagado por la falta de sol. Las hojas cubren el suelo después de los ventarrones de días pasados. Vamos encontrando ejemplares destacados de robles, diríamos milenarios, de vez en cuando algún haya y vamos pasando por parajes mágicos,
Parece que hemos tomado la ruta un poco más arriba de lo previsto y el esperado enlace con la línea de alta tensión no llega y al final una pista bien empedrada nos dirige hacia las inmediaciones del Siskina, que al final bordeamos y llegamos a la zona de las cuevas de Harrikurutze, que no hace mucho localizamos. Aquí tomamos eL hamaiketako, en plena boca de la cueva, ahora entre hayas.  Iniciamos el descenso por la pista ya conocida de anteriores ocasiones, entre pinos y sintiendo, de vez en cuando la caricia de algunas gotas que tenían anunciada su llegada hacia la una del mediodía.
Llegamos a Ubidea hacia la una y media, con tiempo suficiente para realizar la recuperación de los coches y tomar en el batzoki el preceptivo vino y almendras.
La comida en el templo como siempre, cuatro primeros y tres segundos, a saber: Puerros, lentejas, macarrones y sopa de pescado, y luego, bacalao, costillas de cerdo y carrilleras. Postres variados, cafés y txupitos. A los postres se va la luz al parecer en un corte previsto de antemano, por lo que la entrega de un cuadro a Josune en compensación a sus atenciones de estos años, se hace en la penumbra y ensombrece, nunca mejor dicho, la entrega.
Ya jarreando a gusto en la calle, volvemos a nuestros puntos de origen.
Reseña escrita en Costa elegante, o como dice algún jubiltaldeo, en Uribekosta.


jueves, 10 de noviembre de 2016

8-11-2016 EXCURSION A LA RIOJA

EXCURSION A LA RIOJA
08/11/2016









15 jubiltaldeos (14+1) nos dirigimos prontito hacia el destino en tres coches de a cinco pasajeros cada uno procedentes de Bilbao, Costa Rica y Uribecosta. En Haro se añaden al grupo dos jubiltaldeos más, uno local y otro de Yécora.


El tiempo no está como para echar cohetes es decir, frío y lluvioso pero estas condiciones adversas no merman nuestro espíritu de manera que tras el preceptivo café, en los coches nos vamos hacia el monasterio Camaldulense también conocido como Yermo Camaldulense de Nª Sª de la Herrera.


Salimos de Haro y después de unos 6 Km., cerca de la ermita de San Felices a la que dejamos en un alto a nuestra derecha, nada más pasar por debajo de la autopista, aparcamos los coches.
Empezamos a andar a eso de las 10 de acuerdo con el horario previsto por la organización.


Para llegar al monasterio tenemos cuatro kilómetros largos que los superamos no sin esfuerzo ya que hay subidas y bajadas de alguna entidad. Vamos que no es un paseo propiamente dicho.
Menos mal que el camino, ora por pista de piedrilla ora por camino terroso, no es complicado porque no hay barro.


Cuando llegamos al monasterio después de hora y cuarto de marcha nos espera uno de los monjes ya que el resto está fuera en una de las pocas excursiones que los monjes realizan para no perder contacto con la civilización. No nos da más detalles.
La jubiltaldea se queda fuera ya que las estrictas reglas monacales (cosa que ya sabíamos de antemano) prohíben la entrada de mujeres al recinto.


No voy a dar muchos detalles porque entrando en google se describe y se explica mucho mejor todo lo que uno quiera saber sobre el yermo y la orden que, por cierto, este es el único lugar de que dispone en España.
El tiempo sigue frio y nublado pero se mantiene sin llover.


A visitar el conjunto le dedicamos una hora larga. Empezamos con un poco de historia, las diferentes órdenes religiosas, incluidas unas monjas francesas, que lo han regentado y que se han ido encargando de su restauración puesto que los años en que ha estado abandonado, después de la amortización de Mendizábal, fue objeto de bastante expolio.
La orden o fraternidad Camaldulense que son unos 100 en todo el mundo es la última que se ha hecho cargo desde 1952. Actualmente son 5 curas con votos perpetuos y cuatro novicios.
Como tienen en estudio otras solicitudes están pensando abrir otro yermo por el sur.


A eso de las 12:20 y una vez recogida nuestra compañera iniciamos el regreso por el mismo camino con un breve desvío para ver una antigua salina ahora totalmente invadida por la maleza.
También recogemos un montón de galampernas que, detectadas a la ida y en vista de que no parece que vaya a haber competencia, las hemos dejado para ahora. El experto no participa en la cosecha señalando que no están, debido a la cantidad de agua que ha caído, en su mejor punto para comerlas.


Una vez en los coches nos cambiamos y nos vamos directamente al txoko donde ya está preparado el amaiketako que no hemos tenido o sea que ahora es aperitivo a base de lomo, salchichón y queso con vino tinto y blanco, todo producto con label de La Rioja.
El maestro setero nos prepara un revuelto de champiñones (pero sin huevo) recolectados en una subida al Tologorri, que comemos en plan pincho, apreciando la tersura y el sabor de algo natural que no tiene nada que ver con el que se vende en bandejas.
Para estas horas ya hace su aparición el sol.


Nos llega la comida a la hora prevista y tal es nuestro apetito, vamos, como siempre, que en una hora escasa damos cuenta de las patatas a la riojana y del cordero asado.
No queda nada ya que, además del preciso cálculo de las raciones, el condimento y cochura ha alcanzado cotas sublimes.
Lo completamos con queso y un surtido de dulces de La Estepa.


Luego vienen los cafés y los chupitos más o menos ampliados mientras charlamos, cómo no, de las elecciones en U.S.A., el ecónomo se encarga de hacer las cuentas generales y los chóferes las de los respectivos coches y, tras una selección efectuada por el maestro se reparten las galampernas supérstites entre dos o tres valientes.


Dejamos todo recogido en perfecto orden de revista y para las 5:30, después de la foto de familia nos vamos a los coches para iniciar el regreso a casa donde llegamos de noche por eso del cambio de horario.


Crónica escrita en la parte alta de Algorta ya con Trump como presidente contra todo pronóstico, encuesta o vaticinio.