domingo, 25 de enero de 2015

13-1-2015 MALMASIN

MALMASIN
13/01/2015







Primera salida de 2015, martes y trece, aniversario del primer monte al que subieron los jubiltaldeos socios fundadores de tan excelso grupo y como hace un tiempo excelente, en principio, el guía alfa nos cita en el bar Bilbao de la Plaza Nueva a las 9:30 para rememorar tan importante efemérides.


Acudimos 11 (1+10) jubiltaldeos incluidos dos socios fundadores y excluidos dos jubiltaldeos con permiso por enfermedad debidamente justificada.
Tomamos el café y rápidamente nos ponemos en movimiento. Son las diez menos cuarto.


La parte urbana transcurre por la catedral de Santiago, San Antón y derechitos hacia Miribilla pasando junto el Bilbao Arena.
Desde Miribilla a San Adrián y desde aquí tomamos la carretera que va hacia el Pagasarri. A la altura del parquin de San Roque nos salimos de la carretera y cogemos el camino que nos llevará hasta el barrio de Buia.


Ahora vamos por pista es de piedra y piedrilla apisonada pero perdiendo cota que, mucho me temo, luego tendremos que recuperar.
Cuando estamos expuestos al viento del sur nos vienen de frente unas buenas ráfagas que soportamos estoicamente pero que se notan al avanzar contra viento.


El camino transcurre sin problemas hasta un cruce donde le entran dudas al guía, dudas que se resuelven con la ayuda de unos paseantes que van en dirección a la ermita de San Roque y que son hábilmente interrogados.
Antes de llegar a Buia y retomar el asfalto nos encontramos con una zona umbría, cuesta abajo, en la que nos topamos con barro poniéndonos las impolutas botas hechas un verdadero asco. Ha habido algún que otro patinazo sin consecuencias. Menos mal que solo han sido unos 50 metros.


Atravesamos las pocas casas de Buia y empezamos otra vez a subir por la carretera que bordea el monte y cuando salimos a la vertiente que da a Basauri la abandonamos y entramos en un camino con alternancia de buen piso y unas cuantas alambradas que las sorteamos bien con escalones bien como podemos. Que conste que andamos por camino claramente definido y no entendemos el asunto de las alambradas cortando el paso.
Desde la última (que alguien se la había cargado) hasta la cima tenemos un buen trecho de subida con dos lomas que no nos dejan ver la meta hasta que superamos la última. Nos queda todavía atravesar un bosquecillo, luego un buen trecho con argoma y suelo desigual para terminar en la última rampa algo más resbalosa.


A las 12:35 estamos en la cima del Malmasín (360 m.), embrión de Jubiltaldea y monte de culto.
Como el viento sopla fuerte tenemos que descender un poco para tomar el amaiketako. Unas gotas que empiezan a caer, gotas de las llamadas de viento sur, deslucen los brindis con el cava para celebrar el onceavo aniversario.


No estamos mucho tiempo y empezamos a descender por el lado opuesto al que hemos subido. Hay momentos en los que la lluvia arrecia un poco lo que obliga a abrir los paraguas con el riesgo de que puedan ser objeto de siniestro total.


Hasta encontrarnos con la pista de piedra, el descenso con barro, algo más blando por la lluvia que ha caído, se hace bastante trabajoso pero afortunadamente no tenemos que contabilizar ninguna caída.


Las dudas aparecen cuando hay que decidir el tema de la intendencia con opiniones varias que nos conducen a Basauri, Bolueta o Etxebarri. La asamblea se pone de acuerdo, basándose en datos de anteriores eventos por la zona, y se decanta por este último pueblo al que llegamos, sin lluvia y sin viento, a las dos del mediodía.


Paramos en el Ortzi, conocido de otras veces y con buenos informes, y como hasta las 3 no nos avían la mesa nos dirigimos a una cafetería con terraza para tomar tranquilamente el tradicional aperitivo esta vez, por ser el día que es, con derecho a una corteza de cerdo de buen tamaño y muy buen sabor.


La comida, en reservado y con una mesa estilo imperial no nos defrauda en absoluto en todos sus aspectos.
En la sobremesa se concreta el horario del próximo jueves con varias alternativas para que cada uno elija la más asequible a sus posibles pero con la 1:30 en el batzoki de Algorta como tope para juntarnos los comensales y tras unos potes ir a comer al Boga.


Hay un conato por parte del guía alfa proponiendo que en la comida del jueves haya un debate para la renovación de cargos pero no se le hace ni caso.
El resto de los temas tratados queda en la intimidad del vestuario.


A las 5 salimos y directamente nos vamos al metro excepto uno que decide irse a casa andando. Sigue sin llover.


Esta crónica se ha escrito en Algorta después de haberse celebrado la comida del onceavo aniversario (15/01/2015) en la que hemos estado presentes 17 (1+16) jubiltaldeos.



ANEXO
Aprovechando el verso que estaba escrito en la etiqueta de la botella de vino, alguien sugiere una sesuda frase. Ambas cosas se transcriben a continuación a petición de los presentes.

“Si quieres ir rápido, vete solo; pero si quieres llegar lejos, vete con compañía.”

“Quiero hacer una prosa en romance paladino, con la cual suele el pueblo hablar con su vecino.
Como no soy tan letrado para hacerlo en latino, bien vale, según creo, un vaso de buen vino” (Gonzalo de Berceo)

lunes, 5 de enero de 2015

30-12-2014 SERANTES

SERANTES
30/12/2014




Con los grajos volando bajo, escarcha, poco viento pero lo suficientemente fresco y cielo totalmente despejado quedamos a las 10 en el bar El Puente, justo a la salida del Puente Colgante.


Somos 7 jubiltaldeos los que, debidamente abrigados y después del preceptivo cafecito, empezamos el paseo a las 10:15 de la mañana.


Vamos bordeando la ría por la margen izquierda hasta, una vez sobrepasada la escuela de Náutica, llegar a Santurce.
Un buen trecho por el casco urbano y luego, por pista de hormigón totalmente seca y libre de barro, entre conversación y conversación, iniciamos poco a poco el ascenso propiamente dicho.


A medida que ganamos altura vamos contemplando el puerto con sus diques, contradiques, barcos y demás tinglados portuarios destacando el parque de contenedores que, ¡Cómo ha cambiado Bilbao! hasta hace casi nada estaba en la Campa de los Ingleses.


Tenemos dudas sobre en qué punto van a verter la tierra que vayan sacando del canal de Deusto para construir un espigón central en el puerto, dudas que no resolvemos.


Y rodeando el monte, sin salirnos de la pista para coger algún atajo, a las 12:15 estamos junto al buzón. Hay bastante gente, algunos en plan familiar, otros en bici, unos cuantos solitarios y el resto, como nosotros, en plan amigos.
Dada la hora que es no tenemos más alternativa que tomarnos un frugal amaiketako compartiendo sólido y líquido con los que han venido con las manos en los bolsillos.


Mientras lo tomamos seguimos las maniobras de un helicóptero dando vueltas por el acantilado de la Galea bastante cerca del agua. No hemos sabido el por qué ni el para qué pero algo andaba buscando. En la prensa del día siguiente no se decía nada.


La bajada la hacemos siguiendo el mismo itinerario que a la subida y no tiene más anecdotario que la discusión acerca de si una lancha allá en la lontananza es la de los prácticos, de la guardia civil o de la ertzaintza. Solo sabemos que no era la de la guardia civil porque la hemos visto atracada en uno de los muelles.


Tomamos un txakoli en un bar justo antes de abandonar Santurce y paso a paso aterrizamos a eso de las 3 en el Patxín situado en el casco viejo de Portu.
En mesa redonda nos damos un homenaje gastronómico con un menú del día más que elegante con cantidad y calidad a gusto del respetable.


Salimos del restaurante casi de noche, lo cual no es ningún mérito teniendo en cuenta la hora en que oscurece.
Los dos de Bilbao cogen allí mismo el metro y los de Uribecosta y Costa Rica entre el Puente Colgante y el metro llegamos a casa para las 6:30


Ni el guía alfa ni el ecónomo han tenido dificultades para realizar brillantemente su labor, labor que no siempre es suficientemente ponderada.


Se escribe esta crónica, ya en el nuevo año 2015, con la ola de frío amortiguándose (¿o es que nos estamos acostumbrando?), en Algorta (Getxo).

23-12-2014 GORBEA DESDE LOS PANTANOS DE MURUA

23-12-14 GORBEA




5 Jubiltaldeos 5, nos dimos cita en el restop de Altube, desde donde pudimos ver nuestro objetivo del día, aunque la niebla acechaba por el sur. Después de los zumos y cafecitos y desplazarnos hasta los embalses de Murua, comenzamos la caminata a las 9,15, y por los coches que había en el aparcamiento un buen número de mendigoizales nos precedían.

La primera parte discurre entre niebla que da al paisaje un aspecto mágico, rebasamos las canteras, txabola de Asunkorta y vamos cogiendo altura por una pista muy bien marcada y sin barro. Vamos superando la niebla y tomando vistas del mar de nubes que rodea el paisaje sobre todo hacia el sur.

Llegamos a la txabola de Eguillolarra, con su fuente, y superando los repechos más duros salimos al collado del Arroriano, ya divisando la Cruz y los neveros. Un último esfuerzo y llegamos a la Cruz a las 11,45 (núcleo blando).

Hay bastante gente en la cumbre, el día anima a caminar. Después de las fotos de rigor atacamos a la botella de champán, pastel alemán y frutos secos variados y emprendemos la bajada, disfrutando de unas vistas maravillosas. El día está tan despejado y luminoso que podemos distinguir a simple vista los Pirineos navarros nevados, Petrexema, Mesa de los 3 Reyes, etc.

A las 2 llegamos a los coches y como el día lo merece, nos dirigimos a uno de los templos gastronómicos de Jubiltaldea, al Amorrortu, donde dimos buena cuenta de los primeros (garbanzos con berza, arroz y lentejas), los segundos (croquetas, pechugas de pollo y merluza rebozada) y los postres (flan y compota).

Hacia las 4,30 iniciamos el regreso los 5 Jubiltaldeos 5, a nuestras casas.

Esta vez la crónica se escribe desde Arrigunaga, con otro día espléndido.

sábado, 20 de diciembre de 2014

16-12-2014 BURBONA

BURBONA (16/12/2014)












Hoy el lugar de cita ha sido en la tasca habitual de Orozko y la hora las 9.15. Hemos acudido 10 Jubiltaldeos (9+1). A mí personalmente, no sé si a los demás también, me ha ocurrido una cosa curiosa. Desde que ha sonado el despertador, he estado esperando una llamada que desconvocara la cita, cosa que no ha sucedido. Dicha llamada estaba justificada por la lluvia que de manera persistente caía. No volveré a comentar que ha llovido a lo largo de casi toda la mañana.

Una vez despachados los cafés y los zumos, partimos dirección a Altube hasta el barrio de Ziorraga, donde dejamos los coches y nos preparamos adecuadamente. Es interesante la variedad de paragüas que llevamos, del BBVA, de BBK, de General Electric, azules, negros verdes, grises, un desfile de alto copete. Se nota que se nos está pegando algo de Costa Rica.

A las 10 tomamos la pista en dirección a Intxutaxpe, pasamos por debajo de la A-68 y nos desviamos a la derecha en el segundo cruce. Seguimos por asfalto hasta el último caserío que tras pasar una cerca, lo dejamos atrás.

La pista, paralela al río Recandi deja de ser asfaltada y presenta alguna dificultad por el agua y el barro, aunque en general se anda bien. El río baja con cantidad de agua, y al pasar por un puente el ruido se deja notar, pues recibe el agua de un afluente en bajada.

Aunque la pista continua junto al río, el guía alfa sugiere tomar otra a la izquierda que se inclina hacia arriba de forma considerable, en dirección a los Burbonas. Según vamos ganando altura la lluvia arrecia y no parece vaya a parar. Se decide continuar en dirección a la pista primera, la que va junto al río, al llegar casi se hacen dos cordadas, la de vuelta pa’bajo y la de tira pa’rriba. Al de poco todos juntos.

Como consecuencia de la cantidad de agua, vemos varias cascadas, algunas merecen parar para foto, el reportaje fotográfico dará fe de ello. Seguimos por la orilla derecha del Recandi Ibai, hasta volver a pasar la cerca de esta mañana. Alguno del núcleo duro no puede esperar y le pillamos comiendo fruta. Hoy no hemos parado para el amaiketako. Ha dejado de llover y sobre las 12,55 llegamos a los coches. Nos acicalamos para estar presentables, pues algo de barro ya llevamos encima.

Quedamos en el aparcamiento que conocemos en Orozko, para ir a tomar el Txakoli en la misma tasca de esta mañana. Un Jubiltaldeo que tiene información privilegiada, comenta que en Rest. Izar, famoso por sus alubiadas y “recetas” dan menú del día. Al pasar por su puerta vemos el menú en la vitrina y el ecónomo entra para reservar.

En esta ocasión el Txakoli corre a cargo de un Jubiltaldeo que cumplió años la semana pasada, y a diferencia de otros días, lo saboreamos con tiempo. Hacia las 14.00 vamos a comer.

La comida para mí ha sido de notable, hemos estado en un comedor privado, atendidos de maravilla y con variedad y cantidad suficiente. Cuatro primeros y cuatro segundos más postres y café en el precio 12 eurakos.

La sobremesa variada, como siempre, y con tema estrella. ¿Qué parte de Camino de Santiago hacer después de Semana Santa y Pascua? Parece que hay consenso para hacer el Camino Aragonés. Se nota cierta preocupación en el grupo, cuando la camarera ha preguntado por los txupitos, solo un valiente ha pedido, el resto que si tengo que conducir, que si el azúcar, etc. Sobre las 16,30 levantamos el campamento y cada mochuelo a su olivo.

Escribo esta crónica desde la parte alta de Bilbao el 16 de Diciembre del 2014.

domingo, 23 de noviembre de 2014

18-11-2014 OIZ

OIZ
18/11/2014









Somos 10 jubiltaldeos los que nos juntamos en la gasolinera de la autopista en Amorebieta a las 9:30 de la mañana.


Buena temperatura y buen tiempo con viento sur y cero probabilidades de que llueva.


Después del requisito del café, esta vez tipo nespresso, montamos en los coches y nos vamos, pasando por Garai, hasta un área recreativa bastante umbrosa donde dejamos los coches.
No tenemos al guía alfa. Entrevistados los presentes, ninguno quiere, aun conociendo el terreno, ser el guía que nos lidere, supongo que es por humildad, así que en caso de duda decidiremos en plan asambleario.


A las 10 empezamos a andar por una pista-carretera en muy buen estado que rápidamente pasa del asfalto al hormigón. Vamos subiendo de forma tendida rodeados de pinos.
Atravesamos un bosquecillo de robles en el que los colores del otoño ya han hecho su aparición que contrasta con el verde de las coníferas.


Hay un cruce de pistas y nosotros cogemos la de la derecha. Pronto nos encontramos con una explotación forestal ya anunciada, además de por el ruido de las motosierras, por un camión tráiler que nos ha adelantado mientras subíamos y que ahora le vemos ya de vuelta cargado con troncos de considerable grosor. Hay montones de madera ya cortada y preparada a lo largo de casi medio quilómetro y en esta zona hay algo de barro en la carretera.


A través de vueltas y revueltas, curvas y contracurvas nos damos de frente con los aerogeneradores que están a pleno rendimiento. Por la cresta y siguiendo el camino de piedrilla que hace de vía de servicio para los molinos, luchando contra un viento sur, más que fresco, frío, y que pega fuerte, nos presentamos en la base del promontorio donde se encuentra el buzón y la colección de antenas.
Desde aquí a la cumbre hay una cuesta corta pero exigente, de mal pisar, con piedras grandes e irregulares lo que añade una mayor dificultad a los que somos paticortos.


Llegamos a la cumbre (1.206 m.) a las 12:15 pero el viento fuerte y además frío, nos hace retirarnos, sin ni siquiera sacar la preceptiva foto, buscando la protección de las antenas que, dicho sea de paso, tampoco protegen como es debido.
Tomamos el amaiketako reforzado con un membrillo del tamaño de un queso manchego que el jubiltaldeo navarro ha aportado y encima ha cargado con él. A pesar de todas las prisas por quitarnos el frío de encima, nos comemos medio membrillo lo que da una idea de su calidad.


Las vistas que desde este monte bocinero se aprecian no hace falta contarlas en esta crónica pues son de todo el mundo conocidas.


Pasadas las 12:30 iniciamos el descenso pero en vez de hacerlo por donde hemos subido, seguimos hacia la derecha pasando por las antenas y el grupo de aerogeneradores que quedan descolgados. Vemos un dolmen sin nombre ni cartel explicativo. Buscando en Google descubro que no es auténtico.
Bajamos por la pista de idénticas características a la usada en la subida hasta llegar al cruce en el hemos cogido la de la derecha.


Un ciclista que baja toda pastilla y sin anunciarse, “contacta” con uno de los que bajamos en cola. El jubiltaldeo resulta rozado pero el ciclista por poco se nos descalabra. Encima de no avisar, se nos encara por ir ocupando la pista y no dejarle sitio. ¡¡Como para ir en fila india por si acaso aparece una bici!!
Los que iban delante parece que no tienen problemas con el kamikaze.


Como un par de molinos estaban parados, y la matarrasa del monte estaba en pleno rendimiento, tanto a la ida como a la vuelta nos cruzamos con unos cuantos vehículos que, añadidos a los camiones, hacen que sea una de las pistas montañeras de más tráfico que nos han tocado.


A las dos y media llegamos a los coches y a las tres estamos tomando tranquilamente un txakoli-caña-clara-zurito, según los gustos de cada uno, mientras nos preparan la mesa en el Garai jatetxea.


El menú muy bueno en general y como la ensaladilla no llegaba para atender las peticiones, al final comemos tipo templo gastronómico, al menos en cuanto a los primeros se refiere, es decir, todos lo de todos. Los segundos cada uno el suyo. Mesa redonda y mantel de lino con un servicio muy amable. Sugiero que habrá que hacer otro monte por la zona para confirmar su categoría.


Pasadas las 4:30 damos por finalizada la sobremesa y cada uno para su casa.


Se escribe esta crónica en Algorta el 21 de Noviembre de 2014 con el presentimiento, ojo solo presentimiento, de que la semana que viene empieza el invierno propiamente dicho.

lunes, 17 de noviembre de 2014

11-11-2014 ALGORTA-PLENCIA

ALGORTA - PLENCIA
11/11/2014

Pese a no haber existido convocatoria hasta las 10:30 de la noche anterior, nos encontramos en la estación de Bidezábal 9(1+8) jubiltaldeos para cumplir con el monte de los martes.
Estamos huérfanos del guía alfa, del beta y del espontáneo por lo que se decide ir al destino, en vez de por la costa, utilizando el camino de una marcha regulada en la que participó un jubiltaldeo al que le entregamos el mando.

El cielo está raro, la temperatura es buena pero las perspectivas no son muy halagüeñas. Por si acaso todos con paraguas en ristre.

Empezamos a andar pasadas las 10, al principio por el casco urbano de Algorta hasta llegar a Fadura. Atravesamos la autovía por el túnel y en el barrio Iturgitxi, junto al manantial del mismo nombre tomamos contacto con la naturaleza.
Circulamos por sendas, en constante sube y baja, entre eucaliptus, pinos, madroños e incluso algún castaño que ha resistido la invasión arbórea.
El piso está relativamente bien, a veces de piedrilla apisonada y otras de tierra que afortunadamente no tiene barro.
Pasamos por los antiguos depósitos de agua ahora totalmente cubiertos de maleza.

Cuando llegamos al caserío Sustatxa entramos un rato en la carretera que va de Berango a Umbe. Poco nos dura lo bueno porque inmediatamente iniciamos la exigente, pero corta, subida al Munarrikolanda de piso irregular y resbaloso.

Como vamos por la vertiente sur, tenemos unas excelentes vistas desde Erandio hasta el Abra. Para estas horas el tiempo ha ido cambiando poco a poco y el sol hace esfuerzos para lucir con todo su esplendor.
Antes de llegar a la cumbre (257 m.) pasamos por delante de un par de dólmenes que los reconocemos porque están debidamente señalizados los promontorios.
Este monte ya ha sido visitado en anteriores ocasiones y es fácilmente reconocible por el bunker recuerdo del Cinturón de Hierro de Bilbao.
Pese a ser casi las 12 no paramos y seguimos el descenso hacia Sopelana. Las vistas abarcando hasta Urdúliz son preciosas con el mar al fondo de un azul intenso.

Llegamos a Larrabasterra y junto al pabellón de deportes próximo al campo de futbol, en una zona con mesas y asadores, nos detenemos a tomar el amaiketako compartiendo los 9 el stock de tres manzanas que hemos logrado juntar entre todos. Como en el milagro de los peces y los panes, el último cuarto de manzana cuesta acabarse. Un miembro del equipo se despide aprovechando la cercanía de la estación del Metro.

Como el sol ya no tiene enemigos y todavía es temprano, se hace una asamblea en la que se decide, por unanimidad, abandonar el trazado de la marcha que nos hubiese llevado a Algorta por la costa (paseo de los jueves) y dirigirnos hacia Plencia.

Dicho y hecho. Bordeamos Sopelana y por la carretera que va al Txorierri llegamos, por el interior, a Plencia.

Antes de entrar en zona civilizada, algunos (los de mochila) se cambian e incluso hay quien limpia las botas en una fuente cercana.

Pasadas las dos estamos junto a la estación donde este cronista también se despide de sus compañeros porque a la tarde tiene sus obligaciones. No obstante, hábilmente
requerido el que ha hecho de guía, se puede reconstruir lo sucedido desde este momento.

Una vez llegados al otro lado del puente se encuentran con dificultades para encontrar un restaurante ya que entre vacaciones y cierres por descanso semanal, todos los conocidos están inhábiles.
Consultadas unas chicas les mandan al Pauli situado en la parte alta del pueblo donde son recibidos y atendidos adecuadamente.
Tras la comida y después del café y los chupitos se realiza una visita por el casco viejo en el que destacan la iglesia y algunas casas blasonadas.

Sobre las 5 menos cuarto al metro para ir cada uno a su casa después de una mañana en la que no ha caído ni una gota, no se han producido lesiones y en todo momento sabíamos por donde andábamos.

Se escribe esta crónica en Algorta con la ayuda de Berango, el 13 de Noviembre de 2014 fecha en la que la sonda Philae de la ESA ha cometizado en el cometa 67P

4-11-2014 EXCURSION A LA RIOJA

EXCURSION A LA RIOJA
04/11/2014


Esta salida empieza a ser una clásica, o mejor dicho, es ya una clásica porque en destino y fecha es como la del pasado año salvo algunos matices que no son menoscabo para su clasicismo.

Así pues, el día de autos las cuatro cordadas procedentes de Bizkaia más la procedente de La Rioja nos encontramos, en La Bastida y en el bar de siempre, a las 10, con puntualidad británica, para saludarnos y tomar el cafelito. En total somos 14 jubiltaldeos.
Entre las alternativas que nos presenta el guía local resulta ganadora por abrumadora mayoría la del paseo ya que el tiempo, una vez acabado el largo verano, está nublado sin paliativos, hace bastante fresco y no se vislumbran trazas de mejoría.

De acuerdo con el plan, dejamos los coches en el parquin situado junto a la ermita de San Ginés (santo majo y cortés) y empezamos a andar, bien pertrechados, a las 10:30.
La pista en cómoda y como el piso es de piedra y arenisca, pese a haber llovido ayer bastante, apenas tiene barro.
Ya en los primeros minutos se rompe el pelotón y 8 de los nuestros le siguen, como si fuese un santo profeta, al espontáneo que vuelve a erigirse en guía. El resto vamos andando con el lugareño que por el camino nos explica las últimas técnicas para vendimiar con máquinas que solo cosechan los granos de uva por aspiración.

Poco antes de la desviación a Salinillas de Buradón nos paramos ante el monumento al Tres en Raya situado encima de un bloque de piedra plana con el “terreno de juego” forjado en hierro y junto a él un recipiente con piedras rojas y blancas.
Del grupo de cabeza, ni rastro.

Pasamos una alambrada y con peor pista, algo más embarrada, empezamos a subir hasta llegar a la torre de Tabuérniga (para más información ver crónica del pasado año). Seguimos ruta y, como no sabemos nada del resto, en un cruce de caminos paramos y gracias a la tecnología inalámbrica averiguamos que nuestros amigos han ido por el mal camino y, como en el pecado está la penitencia, tiene que regresar porque de haber seguido llegaban al Toloño, a la sazón con bastante niebla.

Como no es cuestión de esperarles para no quedarnos fríos, dejamos bien señalizado cualquier cruce, por nimio que sea, no vaya a ser que lo confundan con un atajo los que son muy proclives a estos experimentos, un par de los cuales van en ese grupo, y nosotros seguimos caminando a un paso equivalente a ver escaparates que como no los hay los sustituimos por el de ver setas que por cierto no nos parece ninguna buena.

A las 12:15 llegamos a un mirador cerca de San Cristóbal donde nos detenemos y damos por finalizada la ascensión. Desde aquí se contempla prácticamente toda la rioja incluida la alavesa, con la única pena de que al no haber ni un rayo de sol el colorido cromático de las vides es un poco apagado.
Pronto nos juntamos todos y descansamos un rato para tomar un ligero amaiketako que se reparte entre los de mochila y los de las manos en los bolsillos.

Mientras bajamos, por la misma ruta, empieza a llover y llegamos a los coches con los paraguas a pleno rendimiento. Faltan 10 minutos para que den las dos.
Los que tienen ropa se cambian y directamente nos vamos a Labastida a tomar el vino de rigor que esta vez es por cuenta de un jubiltaldeo que hace unos días superó con creces los 60 años.
Otro vino más, esta vez a cuenta del fondo y directamente a comer al Jatorrena, muy bien atendidos, con el siguiente menú:
Patatas a la riojana. Muy buenas
Caparrones con sacramentos. Excelentes.
Chuletillas de cordero a la brasa. Las hay con palo y sin palo, servidas con su brasa para no enfriarse.
Postre: Flan con mantecado de vainilla

Cafés y que yo sepa no se sacan chupitos. Los puritos se reparten a la salida y veo gente, de la liga antitabaco, que se atreve a encenderlo.

A las 5 abandonamos el local y bien abrigados porque hace bastante frío y caen algunas gotas damos una vuelta por el pueblo recalando finalmente en el hogar del jubilado situado junto al ayuntamiento donde algunos toman un cafelito e incluso el chupito que antes no pudo ser.

Después de prácticamente una hora de paseo y fotos, porque hoy ha venido el fotógrafo oficial de Jubiltaldea, montamos en los coches.
La lluvia, a veces fuerte, nos acompaña durante todo el viaje y a las 7:20, al menos yo, ya estoy en casa.

Se escribe esta crónica el 6 de Noviembre de 2014 en Algorta, el día después de la preocupante derrota del Athletic por parte del Oporto en la Champions League.