INTXORTA y ERDELLA
07/01/2014
Hoy nos hemos reunido 7 jubiltaldeos que por ahora estamos resistiendo a los embates de los virus. Entre estos y los viajes, nos hemos quedado un poco mermados.
Tomamos un cafecito en un bar situado junto a la basílica de la Purísima Concepción de Elorrio y a las 10 empezamos a caminar. Tras un paseo por el pueblo para intentar dejar asegurada la cuestión de la comida, cosa que no logramos, arrancamos en plan serio a las 10:20.
La temperatura en inmejorable, hay nubes altas y el viento sur de estos días, aunque sigue, ha ya no es tan fuerte.
Por la carretera Elorrio-Elgueta llegamos al desvío que nos lleva al barrio de Aldape al que llegamos después de descender lo que hasta el momento habíamos ganado de altura. Vemos la ermita de San Jorge y seguimos ruta.
Son las 10:45 cuando dejamos el asfalto para entrar en sendas de barro bastantes castigadas por las labores forestales que se realizan por la zona.
En ausencia del guía alfa, dirige la expedición el guía beta, perfectamente documentado y ayudado por un espontáneo, al que llamaremos guía delta, que debido a sus condiciones físicas puede leer sin gafas las instrucciones del itinerario. Hay algunas dudas en las bifurcaciones y trifurcaciones, con zonas de bastante barro en las vaguadas pese a no haber llovido desde hace tiempo. Ni unas ni otras son graves y no nos hacen perder tiempo.
En un momento dado volvemos a pisar pista de hormigón que nos llevará hasta una antena camuflada entre los pinos. A todo esto siempre subiendo sin apenas falsos llanos.
Desde aquí hasta la cumbre la cuesta se hace más exigente y tras 20 minutos de tirar constantemente hacia arriba siguiendo la canalización de Gas Natural llegamos a la cumbre del Intxorta (743 m.), en la provincia de Guipúzcoa, a punto de dar las 12 del mediodía.
El sol, a estas alturas de la mañana, luce a ratos más o menos prolongados y así seguirá el resto de la jornada
Pese a estar expuestos al sur, y aunque el viento ha amainado algo, nos protegemos con la caseta que hay en la cumbre para tomar el amaiketako acompañado de una botella de vino que uno de los nuestros ha tenido a bien cargar con ella. Qué pena no haberlo sabido antes para haberlo completado con algún producto sólido procedente del cerdo.
Tras un cuarto de hora, iniciamos el descenso por la misma ruta del gas para dirigirnos hacia el otro monte ya que hoy, en plena época de rebajas, el guía nos ha preparado una imbatible oferta de 2x1.
En un cruce nos desviamos a la derecha hasta llegar a una especie de granja que parece semiabandonada y tras cruzar la carretera Elgueta-Elorrio y pasar junto a la ermita de San Urbano empezamos la subida, en un principio sin mucho desnivel, bordeando el objetivo. Cuando todo parecía que la cosa no iba a mayores, el guía y su ayudante tiran para la izquierda y después de otros 15 minutos de subida de las que no permiten hablar nos plantamos en la cima del Erdella (673 m.) situada en medio de un precioso bosque de hayas.
Como son la una y media nos detenemos lo justo para sacar la foto y seguimos el camino a los coches.
La bajada hasta dar con la GR 123, de buena pendiente y rodeados de hayas, pone a prueba nuestras algo desentrenadas piernas y rodillas después de tantos días de fiesta hasta el punto de que se oyen algunos murmullos sin llegar a mayores.
Continuamos paralelos entre la línea de alta tensión y el borde de un pinar hasta que volvemos a conectar con la carretera que, después de 3 kilómetros de circular por la misma y pasar por el barrio de Berrio y otra vez por el desvío a Aldape, nos dejará en Elorrio.
Parece ser que nos hemos despistado en una bifurcación y por eso hemos chupado tanto asfalto.
Llegamos a los coches a las 2:10. Como nos pilla de paso, un par de expedicionarios se acercan al restaurante que afortunadamente nos admite para el condumio.
Nos adecentamos y como el tiempo apremia nos quedamos sin el txakolí de fin de jornada pasando directamente a la mesa del comedor donde mientras nos traen la comida nos tomamos las almendras fritas saladas aportadas por un jubiltaldeo.
La comida, normal sin más, es adecuada en precio y calidad. Comentando el día tomamos conciencia de que para todos los presentes es la primera vez que se ha subido a estos montes.
Hay que destacar la actuación del ecónomo en funciones, por ausencia del titular, a quien sin máquina de calcular le sale, rápidamente, el monto habitual de las salidas ordinarias. Posteriormente, antes de que esta crónica sea publicada, repasadas las cuentas con calculadora se aprecia cierto desvío que se destina a reservas.
A las 4:30 salimos del comedor y de camino a los coches, que no se han movido del parking desde la llegada esta mañana, aprovechamos para contemplar las fachadas de los palacetes, la casa donde nació san Valentín de Berriotxoa y la iglesia de la Purísima Concepción con su retablo barroco y el “espectacular y exótico” (según la guía editada por la Diputación) monumento-altar del santo patrono de Bizkaia.
Y de aquí a casa.
Se escribe esta crónica en Algorta, el 9 de Enero de 2014, todavía con agujetas, con una temperatura de 17º, anormal para estas fechas en las que continúa el viento sur.
jueves, 6 de febrero de 2014
jueves, 30 de enero de 2014
28-1-2014 BILBAO-EL REGATO
DE BILBAO A EL REGATO
28/01/2014
Las condiciones meteorológicas pasadas (ayer estuvo lloviendo fuerte toda la tarde) y las futuras recomiendan una salida, si no propiamente urbana, sí al menos por asfalto global.
Al final se elige la de Bilbao-El Regato y en consecuencia quedamos a las 10 en el Goizeko Izarra para reunirnos y contar los efectivos, tomar el café y emprender la marcha desde allí mismo.
Resultado: Somos 8 jubiltaldeos y a las 10:15, todavía sin dar, comenzamos a andar.
El tiempo está gris pero las predicciones son de viento del suroeste con alguna lluvia por la mañana y a partir de las 2-3 de la tarde, lluvia sin cuartel.
Esta misma salida ya se hizo en circunstancias similares el 1 de Marzo de 2011 por lo que, como esta vez la hemos vuelto a calcar, para más detalles y no aburrir al personal, aconsejo recurrir a la biblioteca y recordar aquella.
Esta vez, el mayor protagonista ha sido el tiempo que lo han bordado, por lo menos durante la mañana.
Un ligero chaparrón mientras circulábamos por la zona de Lasesarre, un chaparrón de más entidad antes de llegar a Megapark y nada más, aunque bastantes amenazas, hasta llegar a eso de las 2 a El Regato.
Eso sí, el pantano estaba a tope desaguando la presa y las mimosas, que las hemos estado viendo desde que hemos entrado en zona rural a la altura del polideportivo de Gorostiza, están ya amarilleando sobre todo las que están orientadas al sur.
Por ahora un sobresaliente para el guía beta por creer en los partes meteorológicos, y una mención especial para el guía omega, gran conocedor del itinerario por el que nos ha conducido con mano firme, paso ligero y todo tipo de explicaciones.
Comemos en el Erreka Alde que, aunque está cerrado en esta época de lunes a viernes, ha abierto para dar una comida a 40 personas que han venido, unos a pie y otros en autobús, desde Cruces.
Y como donde lo hacen 40 no hay problema para que lo hagan 48, nos han puesto en una mesa redonda para más señas y mejor conversación. La comida normal, las raciones normales y el precio el adecuado.
Durante la comida y la corta sobremesa porque hoy no sé por qué no ha habido chupitos, la conversación gira alrededor del Camino de Santiago y la coordinación del mismo para el transporte, alojamiento y etapas.
Aunque ha estado lloviendo durante toda la comida, a las 4:15, cuando salimos, el cielo tiene grandes claros y como hay que esperar un cuarto de hora al autobús optamos, por unanimidad, volver andando pero por un fabuloso bidegorri que transcurre paralelo a la carretera y que acorta el viaje bastante en comparación al paseo que hemos usado a la ida.
Solamente hemos tenido que abrir los paraguas un rato y a las 5 estamos en el metro de Ansio y de aquí cada uno a su casa.
Se escribe esta crónica desde Algorta (Getxo) el 29 de Enero de 2014, víspera de la celebración del 10º Aniversario de Jubiltaldea.
28/01/2014
Las condiciones meteorológicas pasadas (ayer estuvo lloviendo fuerte toda la tarde) y las futuras recomiendan una salida, si no propiamente urbana, sí al menos por asfalto global.
Al final se elige la de Bilbao-El Regato y en consecuencia quedamos a las 10 en el Goizeko Izarra para reunirnos y contar los efectivos, tomar el café y emprender la marcha desde allí mismo.
Resultado: Somos 8 jubiltaldeos y a las 10:15, todavía sin dar, comenzamos a andar.
El tiempo está gris pero las predicciones son de viento del suroeste con alguna lluvia por la mañana y a partir de las 2-3 de la tarde, lluvia sin cuartel.
Esta misma salida ya se hizo en circunstancias similares el 1 de Marzo de 2011 por lo que, como esta vez la hemos vuelto a calcar, para más detalles y no aburrir al personal, aconsejo recurrir a la biblioteca y recordar aquella.
Esta vez, el mayor protagonista ha sido el tiempo que lo han bordado, por lo menos durante la mañana.
Un ligero chaparrón mientras circulábamos por la zona de Lasesarre, un chaparrón de más entidad antes de llegar a Megapark y nada más, aunque bastantes amenazas, hasta llegar a eso de las 2 a El Regato.
Eso sí, el pantano estaba a tope desaguando la presa y las mimosas, que las hemos estado viendo desde que hemos entrado en zona rural a la altura del polideportivo de Gorostiza, están ya amarilleando sobre todo las que están orientadas al sur.
Por ahora un sobresaliente para el guía beta por creer en los partes meteorológicos, y una mención especial para el guía omega, gran conocedor del itinerario por el que nos ha conducido con mano firme, paso ligero y todo tipo de explicaciones.
Comemos en el Erreka Alde que, aunque está cerrado en esta época de lunes a viernes, ha abierto para dar una comida a 40 personas que han venido, unos a pie y otros en autobús, desde Cruces.
Y como donde lo hacen 40 no hay problema para que lo hagan 48, nos han puesto en una mesa redonda para más señas y mejor conversación. La comida normal, las raciones normales y el precio el adecuado.
Durante la comida y la corta sobremesa porque hoy no sé por qué no ha habido chupitos, la conversación gira alrededor del Camino de Santiago y la coordinación del mismo para el transporte, alojamiento y etapas.
Aunque ha estado lloviendo durante toda la comida, a las 4:15, cuando salimos, el cielo tiene grandes claros y como hay que esperar un cuarto de hora al autobús optamos, por unanimidad, volver andando pero por un fabuloso bidegorri que transcurre paralelo a la carretera y que acorta el viaje bastante en comparación al paseo que hemos usado a la ida.
Solamente hemos tenido que abrir los paraguas un rato y a las 5 estamos en el metro de Ansio y de aquí cada uno a su casa.
Se escribe esta crónica desde Algorta (Getxo) el 29 de Enero de 2014, víspera de la celebración del 10º Aniversario de Jubiltaldea.
21-1-2014 ARZIA-EGUEN-LAGUNA
ARZIA, ILSO EGUEN y LAGUNA
21/01/2014
Somos 10 (1+9) jubiltaldeos (hoy será fácil para el ecónomo hacer las cuentas) los que nos encontramos en el batzoki de Güeñes a las 9:30 para tomar el cafecito, elemento importante en nuestras salidas montañeras.
A estas horas la temperatura es fresca (4º) y todas las previsiones anuncian la ausencia de lluvias.
Están a punto de dar las 10 cuando debidamente pertrechados arrancamos hacia el objetivo.
Transitamos unos metros por el pueblo y tras cruzar la autovía por un puente subimos al barrio de Orbijana donde se nos acaba el asfalto. Afortunadamente la señalización está clara.
Nada más abandonar la civilización tenemos una subida no muy exigente pero con barro arcilloso, pegajoso y resbaloso que hace que caminemos con mucho cuidado para no resbalar o meter el pie hasta el tobillo en trampas perfectamente camufladas.
Al principio andamos tratando de evitarlo pero a medida que seguimos andando y subiendo nos convencemos de que todo es inútil y lo verdaderamente importante es no caerse.
El los pocos momentos en que podemos levantar la vista del suelo contemplamos los rayos de sol dejándose ver entre la bruma que emerge de los valles rodeando las montañas, algunas de ellas con nieve.
Después de media hora llegamos a la carretera que va de Gordexola a Güeñes a la altura de maderas Portillo pero sólo andamos por ella unos escasos 300m ya que tiramos a nuestra derecha y nos adentramos en un pinar en el que se están realizando labores forestales con lo que el tema del barro adquiere proporciones colosales.
A las 11 entramos en una pista de piedra apisonada y anchura considerable que nos permite, mientras seguimos subiendo, poder mantener charlas animadas puesto que la subida, aunque constante y larga, es muy llevadera.
Al llegar al collado la abandonamos y a través de campa y camino, ya sin barro, llegamos al cordal por el que llegamos al ilso Laguna (553 m.) a las 12 menos cuarto.
Sin pararnos apenas, nos dirigimos al ilso Eguen (563 m.) en donde, como ya son las 12, procedemos a tomar el amaiketako mientras repasamos nuestras nociones de geografía montañera pues las vistas abarcan los 360º desde los montes de Ordunte a Gorbea, Amboto, Galarraga o Ganeko pasando por la sierra Salvada. Todos los montes de cierta entidad tienen bastante nieve.
Después de un cuarto de hora, foto incluida, seguimos hacia el Arzia (565 m.) que como está a tiro de piedra, pues los tres pertenecen a la sierra de Santxosolo, llegamos enseguida pudiendo incluir en nuestro palmarés un “tres en uno”.
La bajada por desobediencia al guía beta, que es demasiado bueno y generoso con los indisciplinados, la hacemos en dos grupos. Uno, siguiéndole a él, que es por donde se debía ir, y el otro bajando directamente a la pista por la que habíamos subido y que se veía atravesando un pinar bastante sucio de ramas cortadas recientemente, con fuerte pendiente pero afortunadamente sin barro. El típico atajo
Una vez todos juntos seguimos el mismo camino que la subida pero ya sin importarnos nada el barro porque de perdidos al rio. La única preocupación es la de no caerse y mancharse lo menos posible.
A las 2 estamos en los coches con labores de adecentamiento más lentas que otras veces pues se incluye el desbarrado de las botas, retirada de las polainas e incluso, los más previsores o presumidos, cambio de pantalones.
Como ya es conocido nos vamos a comer al Katay (por un despiste este cronista puso Satay la última vez que estuvimos) previo blanquito con almendras fritas saladas que, por cierto, son las últimas del stock del jubiltaldeo aportante.
Comemos a gusto y en la sobremesa se habla del Camino de Santiago y de la necesidad de coordinar las diferentes sensibilidades de quienes van con intención de hacerlo como en etapas anteriores y los que van con coches de apoyo e inquietudes turísticas. Se prevé una reunión monográfica una vez que se incorpore el guía alfa.
A las 4:30 dejamos el restaurante y como estamos cerca, alrededor de las 5 llegamos en casa para iniciar la limpieza del material y dejarlo en perfecto estado de revista para la próxima salida.
Se escribe esta crónica en Algorta el 23 de Enero de 2013 día en que se inaugura la temporada de sidra en Bizkaia.
21/01/2014
Somos 10 (1+9) jubiltaldeos (hoy será fácil para el ecónomo hacer las cuentas) los que nos encontramos en el batzoki de Güeñes a las 9:30 para tomar el cafecito, elemento importante en nuestras salidas montañeras.
A estas horas la temperatura es fresca (4º) y todas las previsiones anuncian la ausencia de lluvias.
Están a punto de dar las 10 cuando debidamente pertrechados arrancamos hacia el objetivo.
Transitamos unos metros por el pueblo y tras cruzar la autovía por un puente subimos al barrio de Orbijana donde se nos acaba el asfalto. Afortunadamente la señalización está clara.
Nada más abandonar la civilización tenemos una subida no muy exigente pero con barro arcilloso, pegajoso y resbaloso que hace que caminemos con mucho cuidado para no resbalar o meter el pie hasta el tobillo en trampas perfectamente camufladas.
Al principio andamos tratando de evitarlo pero a medida que seguimos andando y subiendo nos convencemos de que todo es inútil y lo verdaderamente importante es no caerse.
El los pocos momentos en que podemos levantar la vista del suelo contemplamos los rayos de sol dejándose ver entre la bruma que emerge de los valles rodeando las montañas, algunas de ellas con nieve.
Después de media hora llegamos a la carretera que va de Gordexola a Güeñes a la altura de maderas Portillo pero sólo andamos por ella unos escasos 300m ya que tiramos a nuestra derecha y nos adentramos en un pinar en el que se están realizando labores forestales con lo que el tema del barro adquiere proporciones colosales.
A las 11 entramos en una pista de piedra apisonada y anchura considerable que nos permite, mientras seguimos subiendo, poder mantener charlas animadas puesto que la subida, aunque constante y larga, es muy llevadera.
Al llegar al collado la abandonamos y a través de campa y camino, ya sin barro, llegamos al cordal por el que llegamos al ilso Laguna (553 m.) a las 12 menos cuarto.
Sin pararnos apenas, nos dirigimos al ilso Eguen (563 m.) en donde, como ya son las 12, procedemos a tomar el amaiketako mientras repasamos nuestras nociones de geografía montañera pues las vistas abarcan los 360º desde los montes de Ordunte a Gorbea, Amboto, Galarraga o Ganeko pasando por la sierra Salvada. Todos los montes de cierta entidad tienen bastante nieve.
Después de un cuarto de hora, foto incluida, seguimos hacia el Arzia (565 m.) que como está a tiro de piedra, pues los tres pertenecen a la sierra de Santxosolo, llegamos enseguida pudiendo incluir en nuestro palmarés un “tres en uno”.
La bajada por desobediencia al guía beta, que es demasiado bueno y generoso con los indisciplinados, la hacemos en dos grupos. Uno, siguiéndole a él, que es por donde se debía ir, y el otro bajando directamente a la pista por la que habíamos subido y que se veía atravesando un pinar bastante sucio de ramas cortadas recientemente, con fuerte pendiente pero afortunadamente sin barro. El típico atajo
Una vez todos juntos seguimos el mismo camino que la subida pero ya sin importarnos nada el barro porque de perdidos al rio. La única preocupación es la de no caerse y mancharse lo menos posible.
A las 2 estamos en los coches con labores de adecentamiento más lentas que otras veces pues se incluye el desbarrado de las botas, retirada de las polainas e incluso, los más previsores o presumidos, cambio de pantalones.
Como ya es conocido nos vamos a comer al Katay (por un despiste este cronista puso Satay la última vez que estuvimos) previo blanquito con almendras fritas saladas que, por cierto, son las últimas del stock del jubiltaldeo aportante.
Comemos a gusto y en la sobremesa se habla del Camino de Santiago y de la necesidad de coordinar las diferentes sensibilidades de quienes van con intención de hacerlo como en etapas anteriores y los que van con coches de apoyo e inquietudes turísticas. Se prevé una reunión monográfica una vez que se incorpore el guía alfa.
A las 4:30 dejamos el restaurante y como estamos cerca, alrededor de las 5 llegamos en casa para iniciar la limpieza del material y dejarlo en perfecto estado de revista para la próxima salida.
Se escribe esta crónica en Algorta el 23 de Enero de 2013 día en que se inaugura la temporada de sidra en Bizkaia.
miércoles, 25 de diciembre de 2013
17-12-2013 ALTO DEL PANDO
ALTO DE PANDO
17/12/2013
La convocatoria para hoy anunciaba que: “según el micólogo será un día propicio para la búsqueda de setas” así que 10 jubiltaldeos nos reunimos en Gordexola para, nada más tomar el preceptivo cafecito, dirigirnos al barrio de Artekona donde junto a un par de casas dejamos los coches y nos preparamos para la búsqueda.
Previamente, hemos pasado por el hotel restaurante Ibaia para ver como andaba el menú del día ya que, como hoy es la última salida del año natural, bien nos merecemos un pequeño homenaje. Como el precio es asequible y el entorno precioso, reservamos mesa para la comida.
Hace un viento fresquito así que nos pertrechamos convenientemente y empezamos a andar a las 10:15.
Nada más atravesar la carretera, nos viene a saludar un burrito, muy majo y, a la vista de lo contento que se pone al vernos, falto de cariño.
En cuanto tomamos la pista, junto al camino, aparecen unas setas que el experto sentencia en una primera clase magistral: “Son negrillas y se dan en pinares”. Punto.
Transitamos por una amplia pista de piedrilla apisonada en muy buen estado, carente de barro, de pendiente continua pero no muy exigente y rodeada de pinos cuyas hojas o piñurri alfombran las orillas.
A las 11:30 llegamos a un collado donde, además de acabarse la pista buena se bifurca hacia los dos Pandos. El guía alfa determina subir al primero de ellos, situado más al norte por cuyas laderas hubo una ocasión en la que se consiguió una buena cosecha de Cantarellus.
Después de un cuarto de hora, con una subidita algo más exigente estamos en el Pando Gaina (539 m.) señalado únicamente con un hito de piedras desde donde empezamos inmediatamente a bajar.
Un poco más abajo, con menos viento, paramos para un amaiketako rápido y nos distribuimos en guerrilla amplia para dedicarnos a lo que hemos venido. No sé si por el clima o por las diferentes labores forestales llevadas a cabo por la zona, el hecho es que no vemos una sola seta de las comestibles.
Tal vez un poco más abajo. Tampoco.
Y así, mirando al suelo, llegamos otra vez al cruce. Como todavía nos da tiempo y el setero no se da por vencido, tiramos para el otro Pando a través de un camino, amplio, de tierra con abundante yerba que oculta el posible barro que solo se manifiesta en las vaguadas pero que son de fácil vadeo.
De setas, nada.
A la una menos diez estamos en el Alto de Pando (548 m.) donde tras la foto y la moral por los suelos emprendemos la bajada a los coches siguiendo la misma ruta que hemos utilizado en la subida.
Para estas horas ya ha salido tímidamente el sol que nos acompañará hasta los coches.
En cualquier caso, la convocatoria decía para “búsqueda” y en parte así ha sido. Lo de encontrarlas lo dejaremos para la próxima temporada.
A las 2, después de volver a saludar al burrito que acude rápidamente al vernos, estamos en los coches.
Tras acicalarnos, pues hoy vamos a un sitio fino, llegamos al Ibaia.
Nos tomamos en la terraza el vinito, esta vez sin almendras por rotura del stock del suministrador, a cuenta del jubiltaldeo cuyo cumple fue justo hace siete días y que poco a poco ya nos va alcanzando en edad.
Durante el aperitivo, el guía alfa procede a sortear 4 acuarelas con motivos de la salida de la semana pasada con la exclusión de los agraciados en el anterior sorteo.
Nos ponen en un comedor aparte, magníficamente atendidos y con un menú del día, que podríamos clasificarlo a medio camino entre la cocina moderna y la tradicional acompañados por un crianza Faustino que hace que nos olvidemos de la tradicional gaseosa. Nos quedamos muy a gusto.
Se ha quitado el sol y fuera, aunque protegidos por cristalera, hace fresco así que el café y los chupitos los tomamos dentro sentados a la mesa.
En la sobremesa recordamos las próximas fechas de la celebración del 10º Aniversario fijada para el 30 de Enero mientras que el día de la Berza será, Dios mediante, el 13 de Marzo.
El Ecónomo nos diserta sobre las ventajas de ir haciendo un fondo con los picos que sobran de las comidas de manera que la última salida del año pueda constituirse en un homenaje. Tiene que afinarla más pero seguro que consigue mayoría de adhesiones.
Son ya las 5 y tras recorrer un poco las instalaciones cogemos los coches para volver a casa.
Se escribe esta crónica micológica en Algorta, el 18 de Diciembre, a punto de entrar en el invierno puesto que el solsticio será el próximo sábado 21 a las 18h y 11 minutos
17/12/2013
La convocatoria para hoy anunciaba que: “según el micólogo será un día propicio para la búsqueda de setas” así que 10 jubiltaldeos nos reunimos en Gordexola para, nada más tomar el preceptivo cafecito, dirigirnos al barrio de Artekona donde junto a un par de casas dejamos los coches y nos preparamos para la búsqueda.
Previamente, hemos pasado por el hotel restaurante Ibaia para ver como andaba el menú del día ya que, como hoy es la última salida del año natural, bien nos merecemos un pequeño homenaje. Como el precio es asequible y el entorno precioso, reservamos mesa para la comida.
Hace un viento fresquito así que nos pertrechamos convenientemente y empezamos a andar a las 10:15.
Nada más atravesar la carretera, nos viene a saludar un burrito, muy majo y, a la vista de lo contento que se pone al vernos, falto de cariño.
En cuanto tomamos la pista, junto al camino, aparecen unas setas que el experto sentencia en una primera clase magistral: “Son negrillas y se dan en pinares”. Punto.
Transitamos por una amplia pista de piedrilla apisonada en muy buen estado, carente de barro, de pendiente continua pero no muy exigente y rodeada de pinos cuyas hojas o piñurri alfombran las orillas.
A las 11:30 llegamos a un collado donde, además de acabarse la pista buena se bifurca hacia los dos Pandos. El guía alfa determina subir al primero de ellos, situado más al norte por cuyas laderas hubo una ocasión en la que se consiguió una buena cosecha de Cantarellus.
Después de un cuarto de hora, con una subidita algo más exigente estamos en el Pando Gaina (539 m.) señalado únicamente con un hito de piedras desde donde empezamos inmediatamente a bajar.
Un poco más abajo, con menos viento, paramos para un amaiketako rápido y nos distribuimos en guerrilla amplia para dedicarnos a lo que hemos venido. No sé si por el clima o por las diferentes labores forestales llevadas a cabo por la zona, el hecho es que no vemos una sola seta de las comestibles.
Tal vez un poco más abajo. Tampoco.
Y así, mirando al suelo, llegamos otra vez al cruce. Como todavía nos da tiempo y el setero no se da por vencido, tiramos para el otro Pando a través de un camino, amplio, de tierra con abundante yerba que oculta el posible barro que solo se manifiesta en las vaguadas pero que son de fácil vadeo.
De setas, nada.
A la una menos diez estamos en el Alto de Pando (548 m.) donde tras la foto y la moral por los suelos emprendemos la bajada a los coches siguiendo la misma ruta que hemos utilizado en la subida.
Para estas horas ya ha salido tímidamente el sol que nos acompañará hasta los coches.
En cualquier caso, la convocatoria decía para “búsqueda” y en parte así ha sido. Lo de encontrarlas lo dejaremos para la próxima temporada.
A las 2, después de volver a saludar al burrito que acude rápidamente al vernos, estamos en los coches.
Tras acicalarnos, pues hoy vamos a un sitio fino, llegamos al Ibaia.
Nos tomamos en la terraza el vinito, esta vez sin almendras por rotura del stock del suministrador, a cuenta del jubiltaldeo cuyo cumple fue justo hace siete días y que poco a poco ya nos va alcanzando en edad.
Durante el aperitivo, el guía alfa procede a sortear 4 acuarelas con motivos de la salida de la semana pasada con la exclusión de los agraciados en el anterior sorteo.
Nos ponen en un comedor aparte, magníficamente atendidos y con un menú del día, que podríamos clasificarlo a medio camino entre la cocina moderna y la tradicional acompañados por un crianza Faustino que hace que nos olvidemos de la tradicional gaseosa. Nos quedamos muy a gusto.
Se ha quitado el sol y fuera, aunque protegidos por cristalera, hace fresco así que el café y los chupitos los tomamos dentro sentados a la mesa.
En la sobremesa recordamos las próximas fechas de la celebración del 10º Aniversario fijada para el 30 de Enero mientras que el día de la Berza será, Dios mediante, el 13 de Marzo.
El Ecónomo nos diserta sobre las ventajas de ir haciendo un fondo con los picos que sobran de las comidas de manera que la última salida del año pueda constituirse en un homenaje. Tiene que afinarla más pero seguro que consigue mayoría de adhesiones.
Son ya las 5 y tras recorrer un poco las instalaciones cogemos los coches para volver a casa.
Se escribe esta crónica micológica en Algorta, el 18 de Diciembre, a punto de entrar en el invierno puesto que el solsticio será el próximo sábado 21 a las 18h y 11 minutos
domingo, 15 de diciembre de 2013
10-12-2013 UBIETA DESDE GÜEÑES
UBIETA (desde Güeñes)
10/12/2013
A las diez menos cuarto quedamos en el batzoki de Gueñes para subir al Ubieta.
Somos 7 jubiltaldeos (1+6) los que nos encontramos allí en un día fresco (-1º) y cielo despejado, sin una sola nube.
A las 10:05, hora que marca el reloj de la torre de la iglesia, empezamos a andar.
Hasta llegar al barrio de Santa Marina o Santa Mariñe, utilizamos una pista de hormigón con fuerte subida que nos sirve para entrar en calor. A continuación pasamos aun camino de tierra y barro, piedra y yerba que no supone mayor dificultad para andar salvo que sigue y sigue subiendo sin apenas un respiro.
Como estamos protegidos por los pinares no nos pega el viento y pronto tenemos que aligerarnos de ropa.
Un par de tiros que nos suenan cerca nos hace tomar precauciones haciéndonos notar. No oímos más disparos.
El camino tiene innumerables bocacalles pero entre el guía que hoy está alumbrado y algunas sendas en las que nos acosaba la duda pero se cerraban rápidamente sin darnos otra opción, llegamos sin contratiempos al cordal que nos llevará hasta el Larrea (632 m.) al que llegamos a las 11:50.
Ahora el viento del SSO es fresco y fuerte. Tenemos a nuestra derecha el valle de Galdames con las cumbres que lo rodean.
Nos sacamos una foto rápida porque se está muy incómodo y continuamos hacia el Ubieta (637 m.) a cuya cumbre, con dos pedazos de antena, llegamos después de un trayecto tipo tobogán hasta conectar con la pista cementada de servicio a las mismas. Son ya las 12:45.
Nos sacamos una foto junto al original buzón pero el viento es muy desagradable así que optamos por bajar un poco para tomar el amaiketako.
Las vistas de los montes nevados de la zona de Reinosa, el Zalama y los montes de Orduña, con el efecto que forman las nieblas bajando por sus laderas a modo de cascadas, son espectaculares.
Como vamos por una ruta distinta a la que hemos traído hay, nada más empezar el descenso, una duda seria sobre cual dirección tomar que se resuelve enviando un guía voluntario que ha hecho un cursillo con los sioux, quien al poco nos avisa por teléfono que lo ve claro.
Reunidos, seguimos con paso firme y por senderos en buen estado hasta llegar a una pista hormigonada que pasará por los barrios de Saratxaga y Amézaga donde se encuentra el semiderruido palacio de Hurtado de Amézaga o palacio de las Brujas.
A la altura de unos pabellones conectamos con la carretera en el Bº de Aranguren por cuya acera llegamos, justo 4 horas desde la salida, a los coches.
Tras los cambios de ropa y calzado (este último sin apenas barro) nos dirigimos a las afueras de Gueñes para comer en el Satay, ya conocido por Jubiltaldea.
El txakolí o cerveza tomados al sol mientras nos preparan la mesa constituye un placer indescriptible aunque no contamos, para cargarlo a su cuenta, con el jubiltaldeo que cumple años hoy y al que felicitamos coralmente con el Zorionak suri.
El guía alfa, que a su vez tiene la afición de pintar y resulta que es un gran acuarelista de estilo figurativo, procede a sortear entre los asistentes tres cuadros con motivos de la salida del pasado martes, motivos que son reconocidos por los que en ella estuvieron.
La comida es al estilo que nos gusta, es decir, los perolos de primer plato en la mesa para que cada uno coma de todos un poco. Hoy nos toca alubia roja plenamente sacramentada, lentejas, también con tropiezos, macarrones y crema de calabaza.
A los segundos tampoco se le pueden poner pegas y los postres con nota.
A sugerencia de la metre tomamos el café y los chupitos al sol protegidos por una sombrilla.
A las 4:30 cuando el sol baja de potencia y se empieza a notar el fresco salimos para casa.
Se escribe esta crónica en Algorta el 11 de Diciembre de 2013
10/12/2013
A las diez menos cuarto quedamos en el batzoki de Gueñes para subir al Ubieta.
Somos 7 jubiltaldeos (1+6) los que nos encontramos allí en un día fresco (-1º) y cielo despejado, sin una sola nube.
A las 10:05, hora que marca el reloj de la torre de la iglesia, empezamos a andar.
Hasta llegar al barrio de Santa Marina o Santa Mariñe, utilizamos una pista de hormigón con fuerte subida que nos sirve para entrar en calor. A continuación pasamos aun camino de tierra y barro, piedra y yerba que no supone mayor dificultad para andar salvo que sigue y sigue subiendo sin apenas un respiro.
Como estamos protegidos por los pinares no nos pega el viento y pronto tenemos que aligerarnos de ropa.
Un par de tiros que nos suenan cerca nos hace tomar precauciones haciéndonos notar. No oímos más disparos.
El camino tiene innumerables bocacalles pero entre el guía que hoy está alumbrado y algunas sendas en las que nos acosaba la duda pero se cerraban rápidamente sin darnos otra opción, llegamos sin contratiempos al cordal que nos llevará hasta el Larrea (632 m.) al que llegamos a las 11:50.
Ahora el viento del SSO es fresco y fuerte. Tenemos a nuestra derecha el valle de Galdames con las cumbres que lo rodean.
Nos sacamos una foto rápida porque se está muy incómodo y continuamos hacia el Ubieta (637 m.) a cuya cumbre, con dos pedazos de antena, llegamos después de un trayecto tipo tobogán hasta conectar con la pista cementada de servicio a las mismas. Son ya las 12:45.
Nos sacamos una foto junto al original buzón pero el viento es muy desagradable así que optamos por bajar un poco para tomar el amaiketako.
Las vistas de los montes nevados de la zona de Reinosa, el Zalama y los montes de Orduña, con el efecto que forman las nieblas bajando por sus laderas a modo de cascadas, son espectaculares.
Como vamos por una ruta distinta a la que hemos traído hay, nada más empezar el descenso, una duda seria sobre cual dirección tomar que se resuelve enviando un guía voluntario que ha hecho un cursillo con los sioux, quien al poco nos avisa por teléfono que lo ve claro.
Reunidos, seguimos con paso firme y por senderos en buen estado hasta llegar a una pista hormigonada que pasará por los barrios de Saratxaga y Amézaga donde se encuentra el semiderruido palacio de Hurtado de Amézaga o palacio de las Brujas.
A la altura de unos pabellones conectamos con la carretera en el Bº de Aranguren por cuya acera llegamos, justo 4 horas desde la salida, a los coches.
Tras los cambios de ropa y calzado (este último sin apenas barro) nos dirigimos a las afueras de Gueñes para comer en el Satay, ya conocido por Jubiltaldea.
El txakolí o cerveza tomados al sol mientras nos preparan la mesa constituye un placer indescriptible aunque no contamos, para cargarlo a su cuenta, con el jubiltaldeo que cumple años hoy y al que felicitamos coralmente con el Zorionak suri.
El guía alfa, que a su vez tiene la afición de pintar y resulta que es un gran acuarelista de estilo figurativo, procede a sortear entre los asistentes tres cuadros con motivos de la salida del pasado martes, motivos que son reconocidos por los que en ella estuvieron.
La comida es al estilo que nos gusta, es decir, los perolos de primer plato en la mesa para que cada uno coma de todos un poco. Hoy nos toca alubia roja plenamente sacramentada, lentejas, también con tropiezos, macarrones y crema de calabaza.
A los segundos tampoco se le pueden poner pegas y los postres con nota.
A sugerencia de la metre tomamos el café y los chupitos al sol protegidos por una sombrilla.
A las 4:30 cuando el sol baja de potencia y se empieza a notar el fresco salimos para casa.
Se escribe esta crónica en Algorta el 11 de Diciembre de 2013
miércoles, 4 de diciembre de 2013
3-12-2013 LAMIOXIN Y GUJULI
LAGUNA
LAMIOXIN-CASCADA DE GUJULI (3/12/2013)
El
martes pasado no encontramos la Laguna de Lamioxin partiendo del puerto de
Altube. Esta vez la intentona parte del pueblo de Beluntza.
A
la cita en el Restop de Altube a las 9,45 acudimos 10 Jubiltadeos (9+1) donde
tomando unos cafés y zumos, comentamos la diferencia meteorológica con el
pasado mes de noviembre. Hoy no se ven nubes y como consecuencia de ello hace
frío y las campas están blancas por la escarcha.
Dejamos
los coches frente a la Ermita-cementerio de La Piedad en el pueblo de Beluntza
en la carretera que va de Altube a Orduña por el puerto de la Barrerilla. Una
vez preparados para andar, hoy hace falta polainas, tomamos la pista que sale
de la ermita y entra en el bosque que se ve desde la autopista.
La
pista está húmeda con charcos y en algunos tramos embarrada. Obviamos varios
desvíos a otras pistas y continuamos durante media hora hasta que nos quedamos
sin pista. Intentamos tomar unas señales blanquirojas, pero vemos que nos bajan
hacia un barranco y decidimos dar la vuelta para tomar un desvío anterior. El
micólogo no pierde el tiempo y pilla unas pardillas.
La
nueva pista desciende por el bosque y en un cruce vemos una señal de la Senda
del Pastoreo que indica la dirección a Izarra, tomamos esa dirección y en
subida bastante exigente, por fin llegamos a la Laguna. No es muy grande, pero
si bonita. Hay varios ánades y por los árboles cubiertos en parte por el agua,
deducimos que la laguna está alta.
Bordeamos
la laguna y como el bosque es muy sombrío buscamos un claro donde poder parar
para reponer fuerzas. Pasan 20 minutos del Angelus. El guía alfa calcula que
según el mapa en una hora podemos estar en la cascada de Gujuli y dado la
lluvia y nieve caída tendrá caudal.
Continuamos
por la senda y desembocamos en la carretera a Orduña. Unos metros más adelante
dejamos la carretera y tomamos un camino que discurre bajo las torres del
tendido eléctrico. Dicho camino está con mucha agua, lleno de junquillos, lo
que nos obliga a andan con cuidado para no meter la bota en algún charco
profundo.
Tras
pasar por una campa con unas vistas del Gorbeia cubierto de un manto blanco,
llegamos al aparcamiento que da acceso a la cascada de Gujuli. No estamos
solos, varias personas están disfrutando de las vistas. Ha sido un acierto,
pues la cascada tiene suficiente agua para que en vez de una caída tenga dos.
Unas fotos y partimos hacia la carretera.
Caminando
por la carretera en menos de una hora, llegamos a los coches. Veo a unos
empleados de la Diputación a los que pregunto el nombre de la
ermita-cementerio, me dicen que piensan que será La Piedad, pues la última
cuesta que hemos subido se llama la cuesta de la Piedad.
Aunque
se había comentado ir a comer a Izarra, decidimos ir a Murgía al restaurante
que está en la calle de entrada, donde hemos comido otras veces. Nos citan para
las 14,30 y como falta un rato decidimos tomar el txakolí allí mismo.
El
comedor está lleno y tenemos que comer en dos mesas (6 y 4). La comida es
correcta tanto en cantidad como en cantidad. El servicio un poco flojo, no dan
abasto.
La
sobremesa trata sobre todo del último tramo del Camino de Santiago por el
norte, hay varias propuestas de fechas. Parece que el mes de Mayo tiene más
adeptos. Yo creo que para la comida del décimo aniversario quedará decidido.
Todo esto tiene lugar fuera del comedor, pues dentro no dan cafés.
Y
sin más que contar, escribo esta crónica el 3 de Diciembre del 2013 desde la
parte alta e Bilbao, Santutxu.
martes, 3 de diciembre de 2013
26-11-2013 LAMIOXIN
LAGUNA DE
LAMIOXIN (26/11/2013)
El martes
pasado a pesar de la lluvia intentamos ir a Arrigorriga desde la plaza Unamuno
de Bilbao. No hubo suerte y unos desistieron después del parque de
Ollargan-Montefuerte en el puente de Bolueta y otros en el barrio de Pozokoetxe
de Basauri.
Como la
Urrutia no anuncia lluvia para hoy, el guía alfa nos convoca en el bar habitual
de Orozko con el objetivo de llegar a la laguna de Lamioxin, situada sobre los
bosques de Altube, entre Izarra y Gujuli.
A la hora
convenida de las 9,30 nos encontramos en la tasca de Orozko nueve Jubiltalldeos
(8+1). Normalmente en 10-15 minutos tomamos los cafés y zumos reglamentarios,
pero hoy tardamos más por el relato de un Jubiltadeo, en relación a los fraudes
a que estamos expuestos cuando utilizamos un cajero automático. Como da mucho
juego partimos hacia los coches sobre las 10.
El punto de
partida es una pista que sale a la derecha del Km. 40 de la carreta que de
subida al puerto de Altube, donde dejamos los coches en un lugar habilitado
para aparcar.
La pista es
amplia, pero encharcada y con barro, debido a las intensas lluvias de estos
días. Desciende hacia el río, que según el mapa del guía debemos cruzar, pero
debido al caudal no podemos. Abandonamos la pista que baja y continuamos por
otra que discurre paralela al río por la orilla derecha.
El caminar es
muy agradable pues no hay grandes subidas y transcurre por un bosque de hayas,
aunque tenemos que cruzar algún riachuelo y bordear la pista por los charcos y
algún árbol caído. En un paraje donde la pista se bifurca en dos, tomamos la
opción de la izquierda, dejando a la derecha una cabaña y el río que vemos
imposible de cruzar. Aquí hemos metido la pata, pues a la derecha de la cabaña
hay un puente que no vemos, lo hemos visto a la vuelta. Queda claro que no
hemos llegado a la Laguna de Lamioxin, lo dejamos para otra ocasión. Comentar
que el nombre de la Laguna tiene relación las Lamias, sirenas de la mitología
vasca que habitan en ríos y lagunas y tiene pies de pato en vez de cola de pez.
A la próxima las vemos.
La pista de
la izquierda pronto desaparece y con la referencia del río Altube, siempre a
nuestra derecha seguimos por el bosque intentando pasar a la otra orilla cosa
que no conseguimos. Vemos una cascada en medio del bosque muy salvaje. Pillamos
unas leguas de vaca, a las que el
micólogo da el visto bueno y tras un rato de subida por zonas incómodas
decidimos dar la vuelta por donde hemos venido.
En un lugar
más amable tomamos el amaiketako un poco más tarde de la hora del Angelus. A la
vuelta unas pocas más lenguas de vaca incrementan la cosecha y junto a una
casita encontramos unas pardillas que no juntamos con las lenguas por
recomendación del micólogo.
A los coches
llegamos sobre las 14,05 y tras adecentamos un poco nos dirigimos al
restaurante Palacio Anuncibay, ya conocido de otras veces, donde tomando el
txakolí habitual, el micólogo repasa la cosecha por si las moscas.
Hacer un
inciso y comentar que gracias a un voluntario podemos tomar almendras con el
txakolí, porque parece que las almendras de este otoño no llegan a donde tienen
que llegar. Sin acritud.
La comida y
la atención es buena y tienen la virtud de que se mantiene en el tiempo, es un
lugar de garantías, no falla. En la sobremesa se comentaron diversas cuestiones,
siendo la de más importancia la fecha para la entrada triunfal en Santiago de
Compostela. De momento la están peinando.
Sobre las 16
horas subimos a los coches y unos para Bilbao y otros para Costa Rica..
Se escribe
esta crónica desde la parte alta de Bilbao, a la vez que el Atlhetic da buena
cuenta del Málaga en la Rosaleda el 26 de Noviembre del 2013.
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