viernes, 18 de junio de 2021

MONTE ARBOLICO, 414 M.

 ARBOLICO 414 M.

Se espera día caluroso y la salida montañera, a pesar de rivalizar con la atracción playera, reúne a  ocho jubiltadeos en el restaurante Poli de Arrigorriaga al estar cerrado el batzoki. Tomamos el preceptivo café-zumo, esta vez invitados por un jubiltaldeo que celebra su cumple, alcanzando los 80.

Después cogemos los coches y nos dirigimos al área recreativa Mendikosolo  o de la Dinamita, donde encontramos el acceso a la misma cerrado para los vehículos y tenemos que aparcar en una zona destinada para ello en el exterior de la zona recreativa. La prohibición es para entrar y nos advierte que las mesas y barbacoas están cerradas también. Como la intención era comer en esa área recreativa nos dirigimos a ella para inspeccionar la zona e iniciar la ruta desde allí.

Efectivamente las mesas están precintadas en buena parte, pero reúne las condiciones para nuestra comida. Iniciamos la ruta a la orilla misma del estanque junto a una chimenea, restos de las instalaciones de una de las fábricas de Explosivos Riotinto. El camino-sendero discurre entre la maleza, pisado pero no muy abierto. En pocos minutos alcanzamos la carretera que sube a Venta Alta y al poco tomamos ya una pista a la izquierda, que en un primer momento tomamos muy a la izquierda y al comenzar a descender de forma sospechosa retrocedemos y tomamos la buena. De la cercana Venta Alta sale un tubo conductor de agua que baja a la vaguada y sube al otro lado del valle. El calor aprieta ya pero vamos protegidos por arboleda a los lados del camino.

Siguiendo la ruta pasamos por una caserío bien conservado pero cerrado en estos momentos donde nos ceden el derecho de paso para dar a la ermita de San Pedro de Abrisketa, de los siglos XI-XII aunque contiene elementos anteriores, quizás del siglo IX. Hay un par de bajorrelieves que muestran escenas relacionadas con la lujuria.

Proseguimos  cruzando la carretera que sube a la cercana cantera y por pista ancha y protegida del sol vamos bordeando un pequeño valle para dar a la vertiente de Miravalles donde, ya por el cordal que nos lleva al objetivo de hoy, el Pastorenkorta. Estamos en el mediodía, algo pasadas las 12 y las rampas de subida son importantes, de cemento y sin sombra. Tenemos dos cimas previas al objetivo final y dado el calor reinante parte del grupo se queda en la primera cima, Arbolico, de 414 metros. Los más andarines estaban cerca de la segunda cumbre el Otxandioko atxa, pero regresan para reunirse con el grupo.

Después de la manzana, iniciamos el descenso por el mismo camino de subida llegando a los coches hacia las 13,45, después de 3,30 horas de caminata.

El calor aprieta y el cuerpo pide hidratación por lo que bajamos, en los coches, al centro de Arrigorriaga y sentamos nuestros reales en la terraza del bar Erreka, donde continuando con la celebración del cumpleaños tomamos el aperitivo, complementado con una tortilla de patata y torreznos para todos.

Estábamos tan a gusto en la terraza, en dos mesas, que la gestión presta y efectiva de un jubiltaldeo hace que el encargado del bar nos permita comer nuestras viandas en las mesas siempre que saquemos las bebidas. Las bebidas se convirtieron en postres y cafés y a buen seguro que la caja de hoy del bar ha notado el incremento de nuestra sed. Entre las viandas propias destacan tortilla made in Berango, montaditos de lomo adobado, queso de Idiazábal sudado, almendras tostadas en su punto de sal, tortilla de jamón, etc.

Después de los cafés, esta vez sin txupitos, regresamos a nuestras localidades.



domingo, 13 de junio de 2021

ILSO EGUEN, ILSO LAGUNA Y DOS MAS

 

LOS TRONCONES, ARZIA MENDI O CAROBO, ILSO EGUEN, ILSO LAGUNA

Hoy hemos decidido hacer varias cumbres en una zona no muy frecuentada pero de gran belleza. La convocatoria y la oportunidad de comer al aire libre han hecho que se hayan acercado 12 jubiltaldeos hasta el batzoki de Gordexola para el café mañanero. Puntuales estamos a las 9,30 en el lugar, pero al estar cerrado el batzoki tomamos los cafés en el bar Ligorria que está en la parte de atrás de batzoki. La zona está bastante animada a esas horas de la mañana, quizás por el mini mercado que está instalado en la plaza, lo que hace que tengamos que aparcar en el ferial, detrás del frontón.

Cumplido el ritual cafetero, invitados por un jubiltadeo cumpleañero,  y de nuevo en los coches tomamos la carretera a Zalla y a pocos kilómetros llegamos a la ermita de San Juan de Berbikez, con área recreativa, con mesas, fuentes, de todo, donde aparcamos.

De allí salimos caminando, un corto trecho por la carretera hasta el barrio de Txabarri, origen de uno de los jubiltaldeos caminantes. Allí nos desviamos por una pista, que alternando con sendero y en franco ascenso nos va situando en la parte alta del cordal, que tras varias lazadas amplias y pasando por tramos de barro nos lleva a la primera de las cumbres, los Troncones, 543 metros, sin buzón pero con un montón de piedras a modo de señal. Foto y seguimos en un pequeño tobogán hasta la segunda cumbre, el Arzia mendi o Carobo, de 565 metros. Otra foto, esta vez tomada por un montañero que pasaba y seguimos hasta el Ilso Eguen, de 563 metros, que tiene un mirador con vistas de 360 grados, que con el día soleado y despejado nos ofrecía unos panoramas impresionantes. Alguno creyó ver Larrún en la lejanía. Continuamos hasta el siguiente y último por hoy, el Ilso Laguna, de 552 metros, que tiene una torreta observatorio de madera que facilita aún más las vistas del día y a la que subimos para comprobarlo.

Para la manzana del mediodía descendemos a la cabecera de la pista de un pequeño aeródromo que según dicen se suele utilizar para las avionetas fumigadoras. Junto a la pista hay otros ilsos y unos cuantos formando un circulo a modo de Stonehenge local. Más de uno sintió una fuerza desconocida al situarse entre las piedras. Al menos nadie se lesionó.

Después de la manzana, empezamos el descenso recorriendo la pista de aterrizaje y continuando por una pista de grava y tierra que nos va a enlazar con el camino de subida y en alegre conversación llegamos a los coches.

Como es pronto y el jubiltaldeo cumpleañero quiere completar la invitación, volvemos al bar Ligorria, donde en tres mesas separadas  a la sombre, pues el sol aprieta ahora, tomamos el aperitivo con aceitunas.

De vuelta al área recreativa de la ermita de San Juan de Berbikez, en su pórtico, atacamos a las viandas sin remisión, intercambiando menús entre las dos mesas que ocupamos. Acabamos con todo, queso, jamón, tortilla, guindillas, etc.

Después de una buena comida el cuerpo pide café, por eso de la tercera visita al bar Ligorria y en el mismo sitio tomamos el café, disfrutando de la jornada montañera. Sin más nos fuimos a nuestros orígenes.









jueves, 3 de junio de 2021

1-6-2021 SANTIAGOZAR, 392 M.

 01-6-2021, SANTIAGOZAR, 392 M.

Hacía bastante tiempo que no nos juntábamos para hacer monte, casi mes y medio,  y esta vez sin restricciones de movilidad y vacunados casi en su totalidad, aprovechamos la reapertura de nuestro templo gastronómico Amorrortu, para citarnos para la misa de la mañana a las 9,45 a las puertas del templo.

El buen tiempo no está asegurado y hay previsiones de tormentas para primera hora de la tarde. Aún así, nos juntamos 9 jubiltaldeos para el rito del café que completamos bien atendidos por Mikel, que además nos invita a la ronda con motivo de la reinauguración del local, ahora complementado con habitaciones.

Iniciamos la andadura allí mismo en dirección a Bedia por la carreterita interior que va paralela a la línea férrea y que otras veces hemos recorrido. Más adelante, junto a una señal de tráfico, tomamos una senda que se adentra en un bosque con clara tendencia hacia arriba. El lugar es bonito y prometedor, pero al poco el camino desaparece engullido por la maleza. Parece que,  a pesar de ser una ruta existente, hace tiempo que no se utiliza y el bosque la ha atrapado para sí. Desandamos lo poco recorrido y otra vez en la carreterita, seguimos adelante rebasando la altura de Bedia y llegamos al barrio de Eroso-Ugarte donde tomamos una pista a la izquierda con síntomas de estar poco transitada, pero que al poco se despeja y tiene postes con pintura azul. El camino es cómodo, bonito, pero enseguida se pone hacia arriba y con cierta humedad en el piso, lo que hace que tengamos que poner cuidado para no resbalar. Además comienzan a caer algunas gotas y alguien cree oír en la lejanía los truenos de la tormenta.

Llegamos a un collado y la ruta nos propone subir al cercano Erosomendi, pero decidimos ignorarlo y seguir hacia nuestro objetivo principal por unas pistas bien marcadas, con señales de haber tenido actividades de tala.  Desechamos subir a otra cumbre menor, muy rocosa, Zelaitu, e intuimos la presencia de la cumbre principal y un poco campo a través y otro poco por senderos de animales llegamos a la cumbre del Santiagozar, de 392 metros, con su vértice geodésico y su original buzón.

Es ya de sobra la hora del ángelus, y tomamos la manzana. Las vistas son prácticamente nulas pero se intuye la cercana cantera de Apario.

Iniciamos el descenso por la otra vertiente, con vistas a la cantera y al macizo de Aramotz, al principio por pista ancha y luego por carretera asfaltada, que pasando por el barrio de Arraño nos lleva, una vez llegados a la carretera general hacia Vitoria, a las puertas del templo.

El aperitivo al aire libre y guardando debidamente las distancias, corre por cuenta de un jubiltadeo que cumplió años hace ya bastante tiempo.

En el aspecto gastronómico, en la línea que conocíamos, con una degustación de tres primeros, vainas con patatas, macarrones y lentejas, esta vez servido en plato ya que con el tema de la pandemia evitan dejar el perol en la mesa. Los segundos, anchoas albardadas, hígado encebollado y otros platos que no recuerdo. Postre a elegir, aunque el más solicitado fueron las natillas caseras con la preceptiva galleta María.

Cafés y txupitos, planificando la cercana clásica y también comentado las futuras convivencias por tierras de los Ancares leoneses, celebrando habernos reunido después de tanto tiempo.

Retornamos a casa sin haber oído ningún trueno ni rastro de la tormenta anunciada.

Datos técnicos: 9 kilómetros recorridos, 390 metros de desnivel en ascenso y otros 390 en descenso. Tres horas y media de caminata.

Miscelánea: Humedad muy alta y temperatura considerable. A pesar de ello hubo gente que no sudó. Un jubiltaldeo hizo presentación de su coche nuevo, un Opel Grandland X, muy confortable.




 

viernes, 16 de abril de 2021

13-4-2021 MONTE UMBE, 301 M.

 13-4-2021, UMBE, 301 M.

Estamos de nuevo con restricciones de movilidad, esta vez por alto índice de casos de covid en nuestros municipios. Volvemos por tanto a recurrir al municipio colindante, común a casi todos los jubiltadeos, como es Erandio y su cumbre emblemática, Umbe, ya subido recientemente.

Quedamos para el café en el restaurante Motabarri, en Akarlanda, con las dudas de si podemos tomar café fuera de nuestros municipios. Nos reunimos 10 jubiltaldeos, algunos ya vacunados. Nos sirven el café sin ningún problema, aunque la presencia policial es notoria.

Hacia las 10 comenzamos nuestro itinerario, en principio nuevo con respecto a otras ocasiones y después de cruzar el parque hacia la carretera que sube al alto de Umbe, en lugar de tomar la pista que nos llevaría al Karabezu y Umbe, que será por donde regresemos, tomamos una pista ancha de tierra a nuestra derecha, que nos va a llevar por un bosque de pinos y eucaliptus, en continuas subidas y bajadas, pero sin barro, de momento.

Un poco más adelante afrontamos una subida más decidida en dirección a nuestro objetivo y tomamos después una desviación a la derecha, siempre por pista ancha, con el objetivo de bajar hacia la ermita de San Miguel, pero un gran charco, aparentemente invadeable, nos hace desistir y retomar el camino, esta vez hacia la izquierda. Proseguimos el ascenso y pronto enlazamos con la pista ancha que viene del Karabezu, siguiendo sin más esta pista hormigonada hasta la urbanización de Umbe, que rodeamos e iniciamos el descenso hacia la ermita de San Miguel, que alcanzamos a las doce menos diez.

Tomamos la manzana y un trago de agua y después de la foto de rigor en el frontón cercano a la ermita,  iniciamos el regreso y lógicamente lo que antes ha sido bajada, ahora es cuesta arriba hasta la cumbre del Umbe, 301 metros. Allí encontramos a un caballero, mendizale, que está proporcionando mantenimiento a la figura de hierro que figura como uno de los buzones de la cumbre, obra de él mismo.

Sin más iniciamos el descenso, que por camino ya conocido nos devuelve al área recreativa Akarlanda y a los coches. Un jubiltaldeo distribuye aceite de oliva virgen extra, de la variedad arroniz, para el que lo desea.

Gran parte del grupo regresa a sus casas y se quedan cuatro a tomar el aperitivo, esta vez celebrando el reciente cumpleaños de uno de ellos. Al sol se está muy bien y los torreznos y aceitunas se acompañan de cerveza oscura.

El menú del día es muy atractivo y suculento que satisface a los comensales, que siguen con la duda de si se puede comer en el municipio colindante si se ha salido a hacer deporte. También la presencial policial es notoria.

Después de los cafés, cada uno a su origen.

Datos técnicos: 10 kilómetros recorridos, 400 metros de desnivel en ascenso y otros 400 en descenso. Tres horas y media de caminata.




miércoles, 31 de marzo de 2021

30-3-2021 ESKORLA Y ASPALTZA

 30-3-2021, ESKORTA-ESKORLA, 704 M., ASPALTZA-PEÑA NEGRA, 688 M.

Nos reunimos siete Jubiltaldeos en el restaurante Ruperto, de Amurrio, muy cerca de la ermita de San Roque, edificio del siglo XVIII, punto se salida de la excursión de hoy. Después del preceptivo café-zumo, aparcamos junto a la ermita y con día nublado y poco caluroso a estas horas de día, 9,30 de la mañana, abordamos la ascensión al primero de los montes de hoy.

Las rampas son importantes y por piso semiasfaltado llegamos hasta la casa forestal donde tomamos el camino que marcado con blanco y amarillo nos dirige al yacimiento arqueológico de Elexazar. En las inmediaciones de esta casa forestal se sitúan varias ericeras o kirikiñausiak o también en la zona como kortinas. Están muy bien conservadas en su estructura de piedra que servía para almacenar y conservar las castañas que en los siglos pasados eran alimento básico de los habitantes de estas zonas.

Tras algún vadeo de charcos en las zonas bajas optamos más arriba por la desviación a la izquierda que nos va a encaramar a un pequeño collado que visitamos la semana pasada. Se baja un poco para afrontar una pista con fuerte repecho, que a modo de cortafuegos nos sitúa en la parte cimera donde en terreno despejado está la cumbre del Eskorta  o Eskorla, 704 metros. Las vistas son inmejorables de 360 grados, la zona de Itxina y Orozko, la sierra Sálvada  con Tologorri, la Virgen del Txarlazo o el Unguino, así como toda la sierra de la Magdalena con el Castro Grande en su extremo.

Como el viento que sopla es fresco, después de las fotos, reanudamos el camino, en descenso, hacia la otra cumbre de hoy, el Aspaltza o Peña Negra. Es un paseo muy grato pisando una mullida alfombra verde que por la linde de Bizkaia y Alava nos dirige al buzón de 688 metros de altitud con su cruz y postes indicadores. El día invita a tomar la manzana y allí mismo, cuando faltaba un cuarto de hora para las 12, sentados en el césped y guardando escrupulosamente la distancia de seguridad, degustamos también unas deliciosas almendras aportadas por un jubiltaldeo que hoy no está en la excursión pero que ha remitido amigablemente.

Después de un buen rato de disfrutar de las vistas, continuamos camino por el mismo cordal pero con tendencia hacia la derecha, hacia Amurrio. De allí viene un montañero solitario que encontramos, así como a un ciclista que también accedió a la cumbre herbosa. Enseguida damos con la pista principal que va a lo largo del oleoducto que va de Santurtzi a Miranda y que nos lleva, después de pasar junto a otra ericera, al yacimiento arqueológico romano de Elexazar. Parece datarse entre los siglos I y III después de Cristo. Consta de 3 edificios principales, en piedra, que podían ser una granja de explotación de agricultura y ganado.

Continuamos nuestro camino y ya en descenso por el itinerario de subida regresamos a los coches a donde llegamos a las 13,45. Hay ya grupos de personas disfrutando del área recreativa junto a la ermita, bien dotada con mesas, parrillas y fuentes, incluso hasta un baño portátil.

Nos desplazamos al bar visitado a la mañana para tomar unas cervezas ya que el calor ha aparecido. Unos cacahuetes picantes y unas aceitunas acompañan como aperitivo. Ya de vuelta en el área recreativa, desplegamos nuestras viandas en dos mesas contiguas respetando las distancias. El menú improvisado era variado, tortillas al gusto, bocadillo de lomo, queso, jamón, etc., todo regado con vino de crianza y reserva.

Como no hay dos sin tres, recalamos de nuevo en el restaurante Ruperto, donde ya como clientes importantes del día, tomamos los cafés y txupitos, en la terraza, disfrutando del sol y de las vistas y haciendo planes para un encuentro gastronómico. Y sin más, a una hora prudencial regresamos a nuestros puntos de origen.




jueves, 25 de marzo de 2021

23-3-2021, INORDIO, 605 M.

 23-3-2021, INORDIO-INORDUI, 605 M.

Nos reunimos en el restaurante Oleta de Luiando a las 9,30 un total de 13 jubiltalde@s. El día es espléndido, soleado, aunque un poco fresco a esas horas de la mañana, cerca de 4 grados. Se toma el café disfrutando del sol y sin más  nos desplazamos a la estación de Renfe-cercanías del propio Luiando, donde dejamos los coches y comenzamos la excursión.

Pasando al otro lado de las vías del tren, pronto empieza la única cuesta que no vamos a abandonar hasta la cumbre. Primero por campo despejado y luego por bosque de pinos vamos ganando altura rebasando infinidad de pistas que a izquierda y derecha surgen del camino. Encontramos fases de barro que nos hacen presagiar una bajada más animada. Pasamos también por zonas de grandes charcos que vadeamos sin problemas. Se ve que la labor de tala y entresaca en este monte ha sido intensa. Llegamos a un falso llano antes del repecho final a la cumbre. Aquí detectamos algún movimiento animal entre el que sobresale un corzo o venado que sale un poco más arriba como marcándonos el camino para alcanzar  la cumbre.

La cumbre es pequeña, de ración, y nuevamente tenemos que posar en pequeños grupos para la foto: imposible aparecer todos juntos. La cumbre es un pequeño promontorio rocoso con su vértice geodésico y una placa-buzón de Amurrio Trial. Las vistas son excepcionales, el valle de Ayala y sierra Salvada al completo. Algunos quieren apreciar a lo lejos el monte Larrún.

Algún jubiltadeo se quiere quedar aquí pero al final vamos todos juntos camino de la segunda cumbre, el Eskorta, que se ve un poco lejos y cuesta arriba y se decide dejarla para otro día y tomar la manzana en un descampado con interesantes vistas. El día es estupendo e invita a proseguir la marcha.

Iniciamos el retorno hasta la cumbre recién pisada y allí se opta por tomar otro camino de bajada para evitar las zonas de barro de la subida. La bajada es por una especie de cordal que da al valle de Amurrio por la izquierda y al valle de Llodio por la derecha. Es una bajada intensa y vamos perdiendo altura por pista bien marcada, siguiendo un mapa del Instituto Geográfico, pero se ve que es antiguo pues en un momento se pierde en la espesura del bosque. Tras dura labor de los exploradores y bajando bosque a través, damos con la continuación de la pista perdida, ya en las proximidades de Luiando. Son ya las 2 y cinco de la tarde. Cuatro horas largas de caminata.

En este momento regresan a casa buen número de montañeros y seis se quedan a comer en el palacio Anuncibay, con su buen nivel de menú. El aperitivo y cafés en la terraza exterior soleada, disfrutando del día. Y sin más regreso a los orígenes.

Han sido 9 kilómetros recorridos, 500 metros de desnivel y 4 horas de caminata.










viernes, 12 de marzo de 2021

9-3-2021 ARGIÑATX , 524 M.

 9-3-2021, ARGIÑATX, 524 M.

Hoy ya podemos desplazarnos dentro de la comunidad autónoma y por tanto salimos de las limitaciones de los colindantes. Nos desplazamos a la zona de Lemona para ver como van las obras del Amorrortu y también comprobar como sigue el batzoki.

La cita es a las 9,30 en el batzoki de Lemona y nos reunimos nueve jubiltaldeos en cuatro coches. Después del cafecito nos desplazamos a la cercana localidad de Arantzazu donde aparcamos cerca del frontón y sin más, pasadas las 10 de la mañana iniciamos la ruta por asfalto y enseguida tomamos una desviación hacia la derecha que nos dirige hacia el barrio de Bizkerre. Las rampas son duras y después de pasar un par de edificaciones entramos ya en camino de tierra, siempre en subida.

Por el camino vemos que ha pasado maquinaria pesada que ha dejado la ruta bien pisada y con barro duro. La pista se convierte pronto en sendero y  manteniendo el perfil de ascenso, salimos a la carreta asfaltada que hemos dejado casi al principio. Continuamos un poco por asfalto hasta que se acaba y vemos un indicador que nos dicen que quedan 1900 metros hasta la cumbre del Argiñatx. Continuamos ascendiendo y rodeamos la cumbre por la derecha hasta rebasarla y encontrar el camino de subida a la misma. Como son sólo las 11,30 decidimos continuar un poco más hacia el Mandoia que constatamos está muy lejos para poder subirlo en el tiempo del que disponemos. Caminamos entre bosque y hacia las 12 paramos para tomar la manzana. Sale el sol pero el viento es frío.

Retornamos hasta la base del Argiñatx y tomamos el camino de subida por pista ancha y luego sendero que nos encarama a un pequeña cumbre pedregosa con buzón y placa de recuerdo. Después de las fotos descendemos por el lado opuesto pasando por unas simas-cuevas para alcanzar el camino de subida.

Enseguida alcanzamos el asfalto que seguiremos hasta los coches. Pasamos por el Albergue-Refugio Mandoia, que ofrece camas y comida aunque no vemos si está abierto. Más abajo, pasado otro caserío encontramos una desviación a la derecha hacia la ermita de San Adrián. Como son sólo 100 metros, algunos se animan a visitar esta ermita restaurada que tiene su construcción en el siglo XVI aunque sobre una base más antigua. En una de las fachadas luce una ventana redonda de piedra arenisca que la sitúan en el prerrománico, siglo XI.

Bajando pasamos por el barrio de Argiñano, viendo algunas casas de cierto porte, algunas nuevas y otras caseríos restaurados y llegamos a los coches a las 13,45

Los que van a comer a casa se despiden y el resto van al batzoki a dar cuenta de unos aperitivos antes de pasar al comedor al aire libre donde se dá cuenta del menú, hoy compuesto por menestra de verduras, lentejas y pasta y luego txitxarro y cachopo. Como siempre bien atendidos e invitados a los cafés y txupitos por el personal del batzoki.

Sin más regreso a los orígenes.

Se han caminado alrededor de 9 kilometros, en 3 horas y 45 minutos con un desnivel acumulado de 500 metros.