martes, 27 de diciembre de 2011

27-12-2011 UNBE desde LOIU

UNBE MENDI

La semana pasada por culpa de la lluvia no hubo convocatoria, pero hoy acudimos a la cita en la Iglesia de Loiu, diez Jubiltadeos y el embajador del grupo en la provincia de San Juan (Argentina), que todos los años por estas fiestas viene a rendir cuentas de su gestión, cuentas que son aprobadas por unanimidad.
Tras el café reparador, dado que hoy tenemos una mañana de cielo despejado y temperatura de un dígito, emprendemos el camino hacia el objetivo de hoy que es el Monte Unbe (302 metros),  por la acera que paralela a la carretera nos lleva al cruce en dirección a la zona de los colegios de Urdaneta, Munabe, Lauros etc. Esta ruta en coche es muy habitual, pero andando es todo un descubrimiento, pues discurre por casas, caseríos, ermitas, molino y un frontón que recuerda a los frontones de Iparralde por carecer de la pared izquierda, bueno y de la derecha, solo tiene frontis.

Pasada esta zona rural-urbana el camino pasa a ser más montañero en dirección a la cumbre, a la cual accedemos tras una pequeña incursión por la Urbanización Unbe-Mendi, desde la cual se divisa una panorámica magnífica del Abra.
En la cumbre las vistas son muy amplias, Gorbea, Amboto, Jata, Oiz, Candina y unos picos nevados por la zona de Burgos-Cantabria, alguno dice ver el Larrun en Francia, reponemos fuerzas y tras un vistazo a un Belén que un Jubiltadeo descubre en un monolito, emprendemos el descenso, en dirección al parque de Akarlanda.

El cielo se mantiene azul y aunque la temperatura ya pasa de un dígito, al pasar por las zonas sombrías en los charcos se mezcla el agua y el hielo. Tras cruzar la carretera de Unbe llegamos al parque de Akarlanda, lugar de grato recuerdo para un Jubiltadeo, dado que en este lugar se doctoró en Micología.
En el parque hay un restaurante que, previa consulta del menú, reservamos para comer en él. Continuamos hacia Loiu donde tenemos los coches y como tenemos tiempo de sobra nos tomamos el aperitivo en el mismo tasco del café de esta mañana.

Una vez aseados y cambiados de ropa nos dirigimos en los coches a comer. En el restaurante ya nos esperaban y sin más tardar pasamos al comedor. La comida digna y bien servida, a destacar las alubias, especialidad de la casa.
En la sobremesa el tema principal es la celebración del 8º aniversario de Jubiltaldea, pero para ese asunto seréis convocados de forma oficial. A la salida del comedor la temperatura y el sol son mas de primavera y nos damos cuenta que el café y las copas hubieran estado mejor en la calle, bueno esto lo dicen los fumadores.

Aunque seguro que hay cosas que se me olvidan, doy por cerrada esta crónica desde Santutxu el 27 de Diciembre del 2011.

martes, 13 de diciembre de 2011

13-12-2011 JATA

MONTE JATA

El lugar de encuentro es el aparcamiento en el pueblo de Larrauri después de la Residencia de ancianos y la hora las 10 de la mañana.
Nos reunimos siete Jubiltaldeos y una Jubiltaldea en dicho aparcamiento y me percato que dadas las ausencias de guías Alfa y Beta, cronistas titulares y fotógrafo, la excursión se presenta complicada. Para más inri la tasca que está frente al aparcamiento está cerrada y otra que hay siguiendo la acera idem por descanso, por lo tanto hoy no tomamos cafelito.

Emprendemos el camino por zona asfaltada y al llegar a una casa-castillo al ver señales rojas-blancas nos desviamos a derecha siguiendo dichas marcas hasta llegar al cementerio donde preguntamos a un lugareño que nos indica la subida hacia un lugar que en un cartel pone se llama Tallu. El camino, de cemento, se empina hasta llegar a una granja de ocas donde preguntamos a un paisano su opinión para ascender al Jata, opinión que posteriormente no tendremos en cuenta.
Cogemos el camino indicado por el paisano pero al llegar a una pista donde hay que descender a la izquierda, nos vamos a la derecha para no perder cota. El recorrido transcurre entre bosques de eucaliptus y la dirección no es mala, pero a la vista del Jata, tenemos que bajar a unas casas porque el camino no tiene continuidad.

Por fin encontramos la pista buena que nos lleva hasta la ermita de San Miguel, desde donde se puede bajar a Bakio o hacer cumbre, optamos por lo segundo. La subida se realiza por una senda con mucha pendiente que al principio es de tierra para después pasar a tierra-piedras, con lo que la sensación es como si subiéramos escaleras y a mí me resulta una subida dura, alguno comenta que parece estamos subiendo al Gorbea. Hacemos cumbre y como el día es ventoso, se nota su presencia en la cima. Las vistas magníficas, Gaztelugatxe, Bakio, Uribe-Kosta, El Abra, la costa Cántabra, etc.

La bajada es complicada y tardamos hasta la ermita de San Miguel prácticamente igual que la subida. Ya por la pista GR-xxx descendemos sin dificultad hasta llegar a un cruce que nos desvía a la izquierda a Larrauri donde un cartel indica que está a tres Kilómetros, dudamos un pelín pero nos decidimos por hacer caso al cartel y tras un rato de seguir por la pista llegamos a un cruce que reconocemos de haber pasado por la mañana y tomando el desvío a la derecha llegamos al cementerio y la Iglesia para siguiendo la carretera asfaltada acabar en el aparcamiento donde tenemos los coches.
Tras reservar mesa en la tasca que por la mañana  estaba cerrada, nos cambiamos y vamos entrando a la barra para tomar unos vinos con las almendras habituales, esta vez la ronda corre por cuenta de un Jubiltadeo que hace poco se hizo más viejo.

La comida muy digna, el servicio muy bueno y tienen el detalle de permitir fumar con los cafés y las copas. En la tertulia se empieza a tratar de cómo y dónde celebrar el séptimo aniversario, encargar lotería a Mali y otras cuestiones menores.
Escribo esta crónica en ausencia de los cronistas titulares el 13 de Diciembre del 2011 en la parte alta de Bilbao. P.D. No hay reportaje fotográfico.

jueves, 1 de diciembre de 2011

29-11-2011 SAN VICENTE DE LA SONSIERRA

SAN VICENTE DE LA SONSIERRA. PASEO
29/11//2011


Hoy es un día atípico en cuanto a salida montañera de los martes se refiere.

Podríamos calificarlo de “paseo-seteril-para-hacer-apetito con visita a bodega y condumio posterior”.

El organizador nos cita a las 10  en Labastida a donde llegamos 15 jubiltaldeos entre los que se encuentra el vocal oficial de audiovisuales. Hace bastante frío (5º marcan los termómetro de los coches) acrecentando la sensación térmica por un ligero viento. Hay, para rematar la jugada, una niebla bastante densa pero al menos no llueve y parece que no lo va a hacer durante el día.

Después de los saludos y el correspondiente café salimos hacia Peñacerrada, pasando por Rivas de Tereso. Dejamos los coches y empezamos a andar a las 10,30 a 2,5º de temperatura.

La alternativa, para los que lo deseasen, de hacer monte queda totalmente descartada debido a la niebla por lo que todos juntos comenzamos el paseo por un camino, amplio, húmedo y alfombrado con las hojas de las hayas que lo flanquean. Inmediatamente se empiezan a divisar las setas, pardillas fundamentalmente, que recogeremos a la vuelta.

Dada la hora que es y el programa establecido, acordamos andar una hora de ida y hora y media de vuelta para dedicarnos a las setas.

A medida que avanza el día, la niebla se va disipando y para las 11 un poco pasadas empieza a lucir el sol. Picamos algo, compartiendo el amaiketako que algunos han traído, e iniciamos la vuelta.

Entre el sol y el ejercicio nos permiten desabrigarnos un poco pero sin pasarse.

Vemos algunos puestos para el pase de palomas, bastantes acebos y también nos da tiempo de recoger algo de tomillo, por desgracia un poco seco.

Llegamos a los coches cerca de la una y una vez mudados los que han traído recambios o en su defecto limpiar bien el calzado, nos dirigimos hacia san Vicente de la Sonsierra no sin antes parar en la carretera, cerca de unas viñas, para  hacer una buena cosecha de los racimos que han sobrevivido a la vendimia mecánica.

En Ramirez de Inoriza nos espera Miguel y un jubiltaldeo que se apunta a lo bueno. Tenemos preparado un aperitivo, que en principio iba a ser sólo de aceitunas, pero que a la postre tiene además, jamón, paté, tortilla de patatas, queso y anchoillas para degustar el vino blanco de la bodega. Con lo que nos viene luego nos tenemos que contener porque fresquito, rico y con 13,5º……………..

Por supuesto también hay tinto para el que quiera  que resulta que también queremos todos.

Compramos vino y, debido a que aún no está acabada la cocina en el comedor de la bodega, nos vamos al txoko que está en el centro de San Vicente. Como todavía la comida no está en su punto nos da tiempo para tomar un vino en un bar cercano a la plaza del Ayuntamiento y de paso exponer las múltiples teorías acerca del origen del nombre de Villa Divisera que aparece en el frontis del edificio consistorial.

Los 16 jubiltaldeos, con el uniforme de gala, más Vicente y su mujer Charo, que ha ejercido de cocinera de unas excelentes patatas a la riojana, nos sentamos a la mesa para, después de las patatas, darle duro al cordero asado en horno de panadero acompañado de ensalada para desengrasar.

De postre tenemos quesos con membrillo y petit chous de nata. Todo, como no podía ser menos, regado con buen vino.

Cafés, tisanas y para la digestión, orujos y patxarán a discreción.

Un jubiltaldeo, no sé si porque cumplirá años próximamente, trae unos cuantos puros lo que hace que a los que habitualmente fumamos un pitillo después de comer nos ignoren por una vez. Humo, lo que se dice humo, el de los puros.

Entre 6 y 7, pero más cerca de las 7, levantamos el campo y suave, suave nos venimos para casa.

Se escribe esta crónica en Algorta el 1 de Diciembre de 2011.   

miércoles, 23 de noviembre de 2011

22-11-2011 VENTOSO

VENTOSO desde AGÜERA
22/11//2011


Nos concentramos 14 jubiltaldeos en el hotel Arenillas para tomar el café e ir todos juntos hasta el punto de salida, es decir, a Agüera de Guriezo.

El cielo está gris tirando a oscuro, los montes de los alrededores tienen boina y la temperatura ha bajado considerablemente con respecto a días pasados pero eso no nos hace bajar la moral. Han anunciado lluvia intermitente a partir de la tarde pero, por si acaso se equivocan, vamos bien pertrechados.

Comenzamos a andar entre pitos y flautas a las 10 de la mañana. Hay, al empezar una zona algo embarrada producto de una saca que afortunadamente se desvía hacia la derecha dejando limpia la ruta por la que tenemos que subir.
Durante un buen rato circulamos por pista de hormigón flanqueada, como prácticamente toda la ascensión, por pinos de diferentes tamaños y tipos. El desnivel no es muy exigente lo que nos permite ir charlando sobre lo divino y lo humano y cómo no del Atlhetic, de las últimas elecciones y de la prima de riesgo.
Como estamos protegidos del viento, poco a poco nos vamos quitando la ropa de abrigo y también recolectando algunas setas, unas buenas y otras no tanto.

A las 11 dejamos el hormigón y pasamos a la pista de piedrilla bien apisonada que no nos supone ningún contacto con el barro pese a que ha llovido algo y hay bastante humedad. Encontramos lo que suponemos es un refugio, abierto, en un llano que los más curiosos husmean llegando a la conclusión de que no está en buen estado.

Se nos acaba la pista y ya caminando sobre yerba pasamos delante de un cartel que indica la existencia del dolmen de Arroyuelos totalmente cubierto por la maleza por lo que solamente nos queda hacer un acto de fe ya que no vemos nada. Es una pena esta dejadez.
Entramos en un pinar de excelentes especímenes en el que la cuesta es algo más exigente y cuando se nos acaba seguimos subiendo por una campa hacia donde el guía imagina que puede estar la cumbre y digo que se imagina porque la niebla se empieza a poner más densa.
El viento ahora, el estar expuestos al noroeste sin nada que nos proteja, es más fuerte y el frio más intenso lo que requiere volver a sacar la ropa de la mochila.

Conectamos, junto a una torre de alta tensión, con otra pista de piedra y tras alguna duda sobre si seguir o no, optamos por continuar por la misma en la dirección que el guía alfa, esta vez sin contestación alguna por parte del personal, señala. ¡¡Como para decir algo después de lo de Euba!!
Eso sí, por si la niebla se adensa, marcamos la ruta para la vuelta.

Pasado un rato divisamos la cumbre del Ventoso (731m.) a la que llegamos poco antes de las 12. Haciendo gala de su nombre hace un viento recio y fresco apto para que tras un chupito de agua y la foto de rigor nos larguemos sin más preámbulos. Además la niebla no permite clases de orografía, geografía ni orientación. No se ve nada.

Sin dificultad volvemos al pinar y paramos a tomar, de pie, el amaiketako que hoy tiene como suplemento un magnífico membrillo casero.

El descenso, que iniciamos a las 12,20 es cómodo y relajante lo que nos permite seguir cosechando setas y descubrir alguna otra especie arbórea como el ciprés
Lawson y bastantes acebos con sus bayas rojas que debido a la falta del sol nos resultan difíciles de distinguir.
Ahora, a nuestra izquierda podemos distinguir Los Jorrios y el Armañon que andan por los 800 m. y que quizá podamos subirlos algún día.

Uno de los jubiltaldeos se erige en defensor a ultranza de los limacos, negros y gordos, e impide que otro jubiltaldeo, cosechero de verduras y hortalizas y que conoce el carácter depredador de estos animalitos, continúe con su labor de exterminio por mor de la paz jubiltaldea.

A las dos menos diez estamos en los coches y después de cambiarnos y hacer un recuento de las setas (galampernas, champiñones, plateras, un par de boletus y algunos níscalos), esta vez sin clase magistral por falta de tiempo, nos vamos hacia Villaverde donde, en el restaurante La Calera tenemos preparada la mesa.

Si dejasen las soperas entraría en la calificación de templo gastronómico porque las raciones son abundantes y la calidad y sabor de los guisos extraordinaria (la pena es que sólo puedes catar lo que pides de primero porque los segundos generalmente son mas repartibles).

En la sobremesa se acuerda que los asistentes a la excursión a La Rioja lleven el niqui verde para los actos oficiales. Respecto al resto del equipo cada uno establecerá los parámetros de equipamiento necesarios para lo que quiera hacer (paseo, setas o molicie) teniendo en cuenta:
-Las previsiones meteorológicas para ese día.
-Las alternativas propuestas por el organizador y coordinador del evento en el correo que envió.

A las 4,30 terminamos con los cafés y copas, le pagamos al ecónomo los 15€ de siempre incluyendo los cafés de la mañana, los vinos del mediodía y la comida (sigo sin saber cómo lo hace) y ya chispeando nos damos una vuelta de 10 minutos hasta que se acaba el pueblo para emprender el camino a casa por Zalla y luego por el corredor del Cadagua.

Viaje sin problemas aunque con lluvia. Felicitaciones a las y los meteorólogos que hoy lo han clavado.

Se escribe esta crónica, por el cronista becario (me han insinuado que hay que rebajar costes), en Algorta a 23 de Noviembre de 2011, con el Atlheti en puestos de la Europa League y con la resaca del vuelco en las elecciones generales del domingo.

jueves, 17 de noviembre de 2011

15-11-2011 TRAVESIA LEMONA-EUBA POR BELATXIKIETA

TRAVESIA  LEMONA – EUBA POR BELATXIKIETA
15/11/2011

 Hemos quedado en el batzoki de Lemona a las 9,30 como punto de reunión. Al estar cerrado nos tomamos el café en un bar cercano y a las 10 empezamos a andar 12 animosos jubiltaldeos. Si nos hubiesen respetado las lesiones hoy hubiésemos alcanzado una cifra record.

El tiempo es agradable y como hace bastante que no ha llovido no esperamos tener barro y quién sabe, incluso puede haber setas.

Tras un rato por la carretera general nos desviamos a la izquierda y después de atravesar el río Arratia, afluente Ibaizábal, por carretera asfaltada y más tarde hormigonada, con pendientes exigentes unas veces y otras no tanto, pero siempre subiendo, nos dirigimos hacia el barrio de Elorriaga.

En el borde de la carretera se detecta la primera galamperna y el primer champi que son recogidas con alegría y por qué no decirlo con esperanza.

El setero sigue con ojo avizor y poco antes de llegar al barrio de Laureta  se requisan en una campa un buen surtido de lozanas galampernas

A las 10,45 llegamos al barrio de Elorriaga donde paramos un momento para reagruparnos y de paso fotografiarnos junto a la ermita de San Pedro, reconstruida en 1910 y en cuyos alrededores se encuentran unas estelas de tradición indígena y grecorromana.

A partir de aquí entramos en caminos de barro, piedra y yerba, a veces tupidos por los pinos a ambos lados y……más setas (galampernas, níscalos, coprinus y hasta un par de boletus) cuya recogida nos ralentizan la ascensión.

Cruzamos la línea del gaseoducto de Enagás, bajamos hasta unas alquerías y más o menos  a las 12 menos cuarto encontramos una señal que nos indica que llevamos recorridos 4,4 km desde Lemoa y nos queda 1Km. hasta la cumbre del Belatxikieta (662 m.) a donde llegamos un poco pasada la hora del Ángelus.

Al estar expuesto al sureste que sopla freso y fuerte nos tenemos que proteger para tomar el amaiketako con vistas al Abra, Amorebieta, Durango y los montes que las rodean.

Tras un breve descanso, con foto incluida, iniciamos el descenso hacia Euba. Nos llaman la atención los 7 u 8 refugios situados en las campas que rodean el Belatxikieta algunos de gran porte.

Seguimos por la pista que lleva a los refugios y que viene desde Bernagoitia.

La cartografía del guía alfa indica que tenemos que tirar hacia la izquierda. Vemos una valla endemoniadamente cerrada y con dudas y algún que otro mormojeo la cruzamos hasta que el sentido común y la falta de un camino franco nos hace desandar lo andado. Deliberación asamblearia con voces y murmullos que sugieren ir a Amorebieta o incluso volver a Lemona.

Cuando retrocedemos hacia los refugios vemos otra valla y aquí el guía, demostrando  por qué es el guía, decide tirar por ella. Estamos entre dudas y más mormojeos, incluso con peticiones de dimisión (la comida está en peligro), cuando surge el guía beta, que es amigo del alfa, e inicia el camino, saltándola.

Les seguimos todos y por sendas con algo de barro que afortunadamente están cubiertas de piñurri lo que las hace bastante transitables, pasadas la 1 del mediodía empezamos a ver la civilización de las primeras casas del barrio de Arkotxa y su ermita de san Bizente.

Ahora ya circulamos por carretera, cruzamos las obras del tren de alta velocidad y a las 2 estamos en la estación de Euba. Como el tren pasa a las 2,20 tenemos tiempo de tomarnos el txakoli (o las cañas) en un bar próximo.

Todos los mormojeos, dudas y maledicencias se tornan en humildes solicitudes de perdón y parabienes a mayor gloria del guía y su lugarteniente.

Son casi las tres cuando, ya acicalados llegamos al Amorrortu donde nos espera un jubiltaldeo que no ha podido resistir, pese a su lesión, faltar a la cita en este templo gastronómico.

Antes de que nos sirvan el condumio, el experto en setas lamina los dos boletus recogidos que son degustados tal cual con un poco de sal y aceite a modo de entremés.

En la comida, como somos trece, compartimos tres primeros, tres segundos, todos de un gran valor culinario e impecable cochura, y un exquisito flan comunitario.

Durante ella nos llaman por el inalámbrico para proponernos para el martes 29 una visita a La Rioja en plan paseo seteril, avituallamiento en la Bodega Ramírez de Inoriza (Bullón) y comida en su txoko, que se aprueba a falta de algunos detalles que se concretan tomando los chupitos en el batzoki a la vez que procedemos al reparto de las setas acompañada de una clase magistral, como todas, del maestro setero tanto en cuanto a su calidad como a la forma de cocinarlas.

Para las 5 estamos montados en los coches que se distribuyen por las carreteras  bizkainas según su procedencia en origen.

Sin incidencias que reseñar para las seis todos en sus casas.

Se escribe esta crónica, reposada para poder describir fielmente las emociones de la jornada, en Algorta a 16 de Noviembre de 2011 en pleno veranillo de San Martín.

martes, 8 de noviembre de 2011

8-11-2011 OKETA DESDE MURUA

MONTE OKETA –  MURUA

Los dos últimos martes no hemos salido al monte porque han sido festivos. Hoy retomamos el trabajo a pesar de las lluvias torrenciales del fin de semana y acordándonos del empate del Barcelona ante el mejor equipo del mundo y dentro de poco de la historia.

El guía alfa nos ha convocado en el Restop de Altube a las 9,30 para ascender al Oketa, ya conocido, por una ruta nueva con salida desde Murua. Acudimos a la cita diez Jubiltaldeos y una Jubiltadea y después del cafelito montamos en los coches para tras atravesar el pueblo de Murúa, aparcamos en un Parking antes de la presa, junto al Molino. Puede sorprender la cantidad de coches aparcados por toda la carretera, pero no, son seteros.

Tras prepararnos, para el barro que nos espera, comenzamos por un camino entre árboles, muy mojado por las últimas lluvias, que asciende suavemente hasta salir a la pista que parte de Etxaguen, conocida por anteriores excursiones. El resto de la subida, transcurre por pista y campa bien marcada y como la niebla ha desaparecido el paisaje es muy atractivo, por lo que paramos varias veces para admirar las vistas del Amboto, Txindoki, Azkorri y tras la llanada alavesa se aprecia el San Lorenzo ya con nieve.

En la cima reponemos fuerzas, unas fotos y para no repetir bajamos hacia la cantera y el área recreativa de Murúa, dicha bajada discurre en fuerte pendiente atravesando bosques de hayas y algún roble americano de hoja grande hasta llegar a una campa donde por la postura de unos jóvenes cogiendo setas deducimos que están a monguis

Después de la campa salimos a una pista que sorprende por lo transitada, mas recolectores de monguis, seteros, un todoterreno de la Ertzaintza, parece la subida al Paga. Llegamos a los coches sin novedades salvo la charla que mantenemos con un setero que llevaba una cesta bien surtida, para envidia de algunos.

Llegados a los coches procedemos a cambiarnos de ropa para no resfriarnos, pues a tonto y por la temperatura estamos con una buena sudada, y sin novedad llegamos a Ubidea donde Guillermo nos ha reservado mesa. No todos podemos aparcar delante del Ayuntamiento porque han realizado obras en la plaza y han reducido los sitios para aparcar. Los “Jubiltadeos Arquitectos” sentencian que la plaza ha empeorado, por talar todos los árboles que había en la antigua plaza, entre otras cosas.

Casualidades de la vida, nos encontramos con dos compañeros del BBVA que también van a comer en Ubidea, pero no nos acompañan a tomar el Txakolí por las prisas en volver a Bilbao. El txakolí es invitación de un Jubiltaldeo que cumplió años hace unos días.

Como es habitual en el Restaurante de la Casa Rural nos reciben con amabilidad y nos echan de comer de Diez, puerros, pasta, lentejas y como alguno estaba de antojo, alcachofas, siguiendo con pimientos rellenos de bacalao, pescado rebozado con pimientos, falda y por si nos apetece algo más nos ofrecen carrilleras.

Tras la tertulia y como el pueblo lo conocemos y no necesitamos abastecernos de queso, salimos a las 17,00 para nuestras respectivas casas. Comentar que hemos tardado más de lo normal ya que nos ha tocado seguir a un camión que transportaba un vagón del Talgo.

Esta crónica ha sido escrita desde el barrio de Santutxu el 8 de Noviembre del 2011 por el cronista becario del suplente.

viernes, 4 de noviembre de 2011

18-10-2011 GALLARRAGA

GALLARRAGA
18/10/2011

Hoy la cita es a las 9,00 en Sodupe.
Llegamos todos, por ausencia de caravanas, antes de la hora prevista así que para las 9, un pelín pasadas, y tomado el café, comenzamos a andar.

El cielo está despejado, no hace viento y la temperatura está fresca porque todavía el sol no ha empezado a despuntar por encima de los montes que rodean el pueblo.
Dejando el Cadagua a nuestra derecha y por el barrio de Elubarri subimos y subimos con diferentes pendientes, pero casi todas exigentes, por una pista de hormigón. Para empezar no ha estado nada mal.

En esta tesitura estamos cuando le adelantamos a una señora que nos confiesa que tiene 69 años y que todos los días hace dos veces el trayecto para dar de comer a unas vacas que tiene por allí arriba. Después de esto, cualquier queja que hubiésemos podido tener por la dureza del comienzo se queda, por vergüenza, en la intimidad de cada uno.

Se nos acaba el hormigón y después de pasar una alambrada, entramos en un camino de barro y yerba, siempre subiendo.
Tras otra valla, conectamos con la pista anterior de hormigón (con lo cual deducimos que hemos usado un atajo) y que nos lleva hasta el barrio de Sagarmínaga. Cuando llegamos al caserío que da nombre al barrio se nos acaba el hormigón y pasamos a pista de tierra.

A las 10,45 nos encontramos en el cruce del camino que viene de Okendo. Nos sacamos una foto con el Ganeko al fondo y de paso sacamos fuerzas para superar lo que nos queda. Seguimos hacia nuestro objetivo superando cuestas XXL alternando con otras de cierto relajo e incluso alguna que otra bajadita que nos hace perder altura y que luego hay que recuperar.

Así hasta el Kiputxeta cuya cumbre, a escasos 50 metros, dejamos a nuestra derecha. A partir de aquí se terminan los árboles y por tanto la sombra.
En el collado bebemos un poco de agua y, sin más, empezamos el Gallarraga que tiene un empezar de tralla al menos hasta llegar al cordal donde la pendiente se atempera un poco siendo saludados por un grupo de cabras que seguro que no han sudado mucho para llegar hasta allí.

Son las 12 menos cuarto cuando nos encontramos en la cima (906m. aunque en el buzón indicaba alguno menos).

Aparte del Ganeko tenemos a nuestra espalda los montes que hicimos la semana pasada y de frente, aunque hay bastante bruma y niebla por alguno de los valles, podemos distinguir la Sierra Salvada.
Por el noroeste empiezan a verse ya las nubes que están anunciadas pero seguimos sin gota de viento lo que nos permite tomar el amaiketako con tranquilidad contemplando el paisaje.

A las 12,10, más o menos iniciamos el descenso y si a la subida sufrían los gemelos ahora las protagonistas son las rodillas.
Usamos, durante un rato, otro camino que trascurre más alejado de la cumbre del Kiputxeta y desandamos el mismo trayecto que el de la subida, excepto que obviamos el atajo y seguimos por la carretera hasta llegar a Sodupe a las 2 del mediodía.

Nos ponemos cómodos y nos vamos a comer al restaurante de las piscinas, ya conocido por Jubiltaldea pero no obstante vuelto ser recomendado por un par de lugareños hábilmente interrogados.

La comida bien pero a toda leche. Menos mal que los cafés y copas los tomamos fuera, sin prisas, con extorno de 1€ que el ecónomo reparte pues hoy han sido 14 nada más.
Como el martes que viene es fiesta se da el día libre para que cada uno haga lo que quiera, por supuesto dentro de la legalidad y de las buenas costumbres.

Cuando empieza a cubrirse y a hacer un poco más de viento, a punto de dar las 4,30 abandonamos el lugar evitando también que nos coja la vorágine de la salida de los críos de la cercana ikastola.
Sin caravanas, en media hora llegamos a casa.

Se escribe esta crónica en Algorta a 19 de Octubre de 2011, día en el que por fin ha llovido a gusto.