lunes, 7 de junio de 2010

1-6-2010 ARTAUN

ARTAUN
01/06/2010

La cita es a las 10 en Dima.
El tiempo está triste, pero con intención de mejorar en el interior según los expertos de Euskalmet.
Hoy, los exámenes, los viajes, las secuelas del dentista, los trabajos de recuperación y alguno que tal vez esté perdido para la causa, nos merman un poco los efectivos y sólo somos 8 Jubiltaldeos.

Dejamos los coches en el barrio de Artaun y empezamos a andar a las 10,20.
Iniciamos la marcha por un camino empedrado jalonado de nogales y castaños donde un pequeño rebaño de ovejas nos cede el paso para que no perdamos el ritmo. Transcurrido un rato pasamos a camino de hormigón que, después de media hora de subida constante y briosa nos llevará hasta el refugio llamado de Markue.

El cielo empieza a abrirse y la ausencia de aire, junto con la humedad del ambiente, la temperatura y el esfuerzo, nos hace sudar como si estuviéramos en una sauna. En el depósito tomamos contacto, visual claro está, con unos buenos ejemplares equinos y el ganadero, que pocos minutos antes nos había adelantado con su todo-terreno, nos sugiere la vía norte como más suave. Le agradecemos la sugerencia pero seguimos con el plan de ascensión preestablecido.

Seguimos por una pista hasta el collado de Asuntze (770 m.). Por las campas que la bordean, nuestro setero oficial busca que te busca pero sin resultados positivos. No obstante, según sus cálculos o su intuición, este otoño será fantástico.

En el collado nos desviamos a la izquierda y encaramos la cumbre por la vertiente sur. Como la visibilidad es buena, tiramos para arriba sin preocuparnos en seguir el camino lo que hace que recorramos una parte de la crestería, por cierto bastante incómoda para andar debido a las rocas calcáreas típicas de esta zona, hasta encontrar el buzón del Artaun (905 m.) a donde llegamos a las 12,10.
Nos avituallamos frugalmente y como andamos bien de tiempo, el sol ha salido definitivamente y no hace viento, nos dedicamos a contemplar tranquilamente el paisaje: Gorbea, Peña Lekanda y delante de ellos el Aurrekoatxa que bien pudiera ser objetivo para una próxima salida.

Pasadas las 12,30 y no sin haber sacado la foto, iniciamos el descenso, esta vez por la vertiente norte, bastante más cómoda que la subida, hasta llegar al depósito donde conectamos con el camino por el que hemos venido para llegar a los coches a las dos menos cuarto.
Vamos directamente al Amorrortu donde, mientras nos ponen la mesa, nos tomamos el blanquito celebrando el cumpleaños de uno de los jubiltaldeos más jóvenes.

No es necesario glosar el trato ni la cantidad ni calidad de la comida de este templo gastronómico totalmente consagrado pero voy a contar el menú para “envidia” de los que no han podido venir.
- Sopa de pescado y guisado de habas con patatas y txorizo.
- Merluza frita y albóndigas.
- Postre y cafés.

La copa decidimos tomarla en la terraza del batzoki.

No se ha notado la falta de los cargos titulares: El guía beta ha estado sobrio y no ha permitido atajos, llevándonos con pulso firme hasta el objetivo; el cuarto fotógrafo ha hecho lo que ha podido pero ha sacado fotos (otra cosa es el cuándo y el cómo las colgará en la web porque es un poco torpe en temas e-lectrónicos) y el contable suplente ha superado la prueba con algún titubeo de última hora pero porque el resto no ha colaborado. En fin, que tenemos plantilla y el relevo generacional está asegurado con gente de la cantera.

En la charla de sobremesa se fija definitivamente para el 15 de Julio la clásica Laredo-Noja.
Pasadas las 5 iniciamos la vuelta a casa con la suerte de que los de Uribecosta hemos tenido el honor de estrenar coche.

Se escribe esta crónica en Algorta a 2 de Junio de 2010, día en el que todos los medios de comunicación, tanto audiovisual como escrita están dale que te dale con la presentación de Mourinho.


viernes, 28 de mayo de 2010

25-5-10 IRUKURUTZETA DESDE KARAKATE

IRUKURUTZETA DESDE KARAKATE
25/05/2010


Quedamos junto al batzoki de Soraluce, antes Placencia de las Armas, a las 9,30.
Puntualidad digna de la NASA pese a la distancia que hay desde Algorta (tomada como punto más lejano).
Cafecito y zumos, cada vez más zumos y menos cafeses, mientras tomamos la decisión sobre qué recorrido hacer entre las dos alternativas que propone el guía alfa,
quien, hábilmente hace que tomemos la que el quiere.

Esta vez somos 10 jubiltaldeos. El tiempo es muy bueno y el ánimo incólume.

Subimos en coche hasta Karakate donde hay un parking y una antena enorme, suponemos que de telefonía.
Las vistas son magníficas y ayudados por un mapa en bronce, que señala los puntos principales, nos situamos en el entorno, no sin un pequeño debate acerca del nombre de alguna de las localidades que desde aquí se divisan y que lógicamente no están escritas en el mapa.

Empezamos a andar a las 10,30 con una brisa agradable del sudoeste que sirve en parte para amortiguar los calores.
El camino por la crestería transcurre ora por senderos de tierra seca, ora por campas enmoquetadas de fina hierba alternándose bosquecillos de hayas y pinos de diferentes especies que nos proporcionan algo de sombra. En el argoma, que de vez en cuando bordea el trayecto, ya están empezando a brotar sus flores amarillas y en algunos tramos de la ruta los grillos nos obsequian con su chillón y monótono concierto.

Las subidas y bajadas del trayecto no son pronunciadas lo que nos permite hacer el recorrido charlando y sin agobios.
En el Atxolín (864 m.) nos topamos con el primer dolmen de su mismo nombre. La ruta está salpicada de estos monumentos prehistóricos que se distinguen gracias a las señales que los identifican.
Túmulo de Antxolín Txiki, de Pagobedeinkatu, de Naasiko Goena hasta llegar al Gurutxe Bakar (898 m.) monte en el que unos pocos elegidos, sin oxígeno, hacemos cumbre.

Antes de llegar al Irukurutzeta (840 m.) a eso de las doce menos diez, todavía tenemos dos más monumentos funerarios: los dólmenes de Arribiribileta y el de Irukurutzeta.
Como ya hemos alcanzado nuestro objetivo de hoy y ya es la hora, procedemos al avituallamiento, esta vez sin tener que protegernos del viento lo que nos permite recibir, a los más legos, una clase magistral de orografía pues, a pesar de no ser un monte muy elevado, podemos contemplar en casi 360º desde el mar (que la bruma no nos deja ver con nitidez) hasta el Gorbea, Amboto, Aizkorri, Orixol, Ernio, etc, etc.

La vuelta la iniciamos a las 12,15 siguiendo, más o menos, el mismo camino de la ida. Llegamos a los coches a la 1,30.

Tras las operaciones de cambio de look nos vamos al Txurruka en donde, previamente y por vía telefónica, habíamos ya reservado mesa.
La comida es la de los martes desde hace por lo menos 20 años, es decir:
-Ensalada o sopa de cocido.
-Lentejas o menestra de verdura
-Chuleta de cerdo con patatas fritas.
Los postres normales.

En la sobremesa y después de consultar la tabla de mareas, se decide hacer la clásica el 15 de Julio y ante la próxima ausencia, por viaje, del guía alfa se nombra in pectore al guía beta.

Hace mucho, mucho calor a la salida del restaurante pero no digamos el que hace cuando los de Uribecosta llegamos a Algorta a eso de las 6 de la tarde. No quiero ni pensar el que haría en Bilbao.

Para consultar la definición de túmulo y dolmen y algún otro detalle de la subida al Irukurutzeta desde Txurruka ver crónica del 12 de Noviembre de 2009 (nota del autor).

Se escribe esta crónica en Algorta el 26 de Mayo la víspera de la votación en el Congreso del decretazo.

NOTA de la redacción: Para consultar la definición de túmulo y dolmen y algún otro detalle de la subida al Irukurutzeta desde Txurruka ver crónica del 12 de Noviembre de 2009.

jueves, 20 de mayo de 2010

18-5-10 VUELTA AL AMBOTO DESDE ARRAZOLA

VUELTA AL AMBOTO DESDE ARRAZOLA
18/05/2010
A las 9,15 estamos los 11 jubiltaldeos en el parking que está junto a la iglesia de Arrazola.
Sin café, menudo sacrificio para algunos, iniciamos la marcha a las nueve y media.
Tenemos buen tiempo, día despejado aunque un poco brumoso y quizá tengamos algo de calor.

Tiramos todo para arriba. Al principio, durante 20 minutos, por carretera, luego por pistas forestales y caminos afortunadamente no muy embarrados y con amplias zonas de sombra proporcionada por los pinos y fresnos.
Por las cunetas orientadas al sur empezamos a catar las primeras netras de la temporada, aún no maduras del todo pero aun así y todo con un sabor intenso.

Atravesamos una zona pelada, siempre subiendo suave pero constantemente, para sumergirnos en un precioso bosque de hayas trasmochas, ya con su follaje totalmente desarrollado, por el que transcurre un riachuelo un tanto alegre que vadeamos un par de veces. Ahora el ruido del agua se mezcla con el trino de los pájaros, no sabemos si recién nacidos o desaforados en busca de pareja.

La mole del Amboto nos acompaña todo el tiempo a la derecha y el Udalaitz por la izquierda.
Nos sorprende por su impacto, un conjunto de hayas en la ladera del Amboto, todas tumbadas, desenraizadas, por efecto, suponemos, del viento.

Tras dos horas de subida continua pero tendida, que nos permite hablar de vez en cuando, llegamos al collado del Andasto (802 m.) y de aquí, contemplando la vertiente mediterránea los Ernio, Aizkorri, Orixol etc, nos dirigimos al collado del Zabalandi.

Efectivamente, el sol calienta.

Justo a la hora del ángelus paramos para comer la manzana rodeados de caballos que hace que el ecologista de cabecera nos de permiso, no sin antes discutir su utilidad, para dejar los tronchos de la manzana, cosa que los animales agradecen.
A las 12,30 estamos en Pol Pol y a la una menos cuarto en la ermita de Santa Bárbara desde donde iniciamos el descenso.

Viendo el Amboto tan cerca y con las condiciones meteorológicas tan favorables, nos ha dado un poco de pena no haberlo subido.

Por las ansias, tomamos la vertical y no damos con el camino así que entre hierba y rocas bajamos por la ladera afortunadamente sin ninguna torcedura ni caída si bien, con alguna rodilla y otras partes de las extremidades inferiores machacadas.
El guía alfa, que nos ha venido con un principio de lumbago, resiste con pundonor.

Otra vez ya en el camino correcto, seguimos bajando hasta las antenas como punto de referencia para llegar a los coches a las dos y cuarto.
Como hay una fuente en la plaza contigua a la iglesia, el adecentamiento para volver a la civilización es más minucioso.

Comemos en el Makatzeta (946582931) donde antes de pasar al comedor nos da tiempo para hidratarnos con unas cañas de cerveza para acompañar a los almendrucos, o viceversa.

El menú es elegante, estamos bien atendidos y las raciones son abundantes pero en su justo término. La única pega es que se nos sale del presupuesto aunque hoy todos coincidimos en que tenemos ganado este pequeño homenaje que nos hemos dado.
El café, infusiones, copas y chupitos los tomamos fuera, cómodamente sentados e incluso alguno cabeceando, entre sol y sombra preparando la posible excursión por la Rioja para contactar con un jubiltaldeo que está haciendo el camino del Ebro y acompañarle en un trozo de esa etapa.

Pasadas las 5 iniciamos la retirada con una caravana tamaño XXXL hasta coger la autopista en Durango.

Los de Uribecosta estamos para las 7 en casa. El resto, antes


Se escribe esta crónica en Algorta a 19 de Mayo de 2010 fecha en que se anuncia, sin concretar mucho, una subida de impuestos directos.

martes, 11 de mayo de 2010

11-5-10 GALLARTU-ITXINA-GALLARTU

GALLARTU-PAGOMAKURRE-ATXULAOR-ITXINA-ARRABA-PAGOMAKURRE-GALLARTU

Nos reunimos en el lugar convenido siete jubiltaldeos, un becario y un atrevido amigo recién llegado de Argentina. Tras el cafelito de rigor, nos dirigimos al barrio de Gallartu (Orozko) donde cogemos la senda del mismo nombre que nos lleva al área recreativa de Altzagorta acondicionada para disfrutar del entorno con un espacio destinado a los coches.
Emprendemos el camino por la senda de Gallartu con dirección a Pagomakurre, donde nos reagrupamos y dada la ausencia del guía alfa surge la duda de si seguir por la pista hasta la campa de Arraba y subir a Peña Lekanda o ir al Ojo de Atxulaor para recorrer el macizo de Itxina. Optamos por la segunda opción.
El camino al principio está embarrado pero una vez superado discurre en fuerte pendiente hasta el Ojo de Atxulaor donde paramos para hacer unas fotos, el lugar lo pide. Continuamos por el macizo de Itxina hasta llegar a un claro donde junto a una chabola de pastor tomamos el refrigerio habitual. El buen tiempo, que hasta ese momento nos ha acompañado, parece que puede cambiar al caer unas chispitas de lluvia. Falsa alarma.
Terminamos de recorrer Itxina y atravesando la campa de Arraba, algún osado parece que toma dirección a Peña Lekanda, falsa alarma, vuelve al redil y continuamos camino de Pagomakurre para tomar la Senda de Gallartu y llegar al lugar donde nos esperan los coches. Como unos caballeros que somos, nos cambiamos las ropas sudorosas por el esfuerzo y nos encaminamos hacia el Restaurante Zurrumuzu, conocido de una anterior excursión. En la barra tomamos el vinito habitual, para celebrar el cumpleaños próximo del mas veterano del grupo, echando en falta las almendras con las que un jubiltaldeo, por su ausencia justificada, nos suele obsequiar.
La comida sabrosa y el trato muy bueno, comentar que antes de comer nos obsequian con un pinchito, detalle que se agradece. La sobremesa muy jugosa, como siempre, aunque esta vez echamos en falta el humo de los Farias y cigarrillos de los ausentes, casualidad, fumadores.
Nos dirigimos a los coches donde nos despedimos del Amigo Argentino, deseándole buen viaje de vuelta, dado el engorro que puede suponer la ceniza de un volcán.
Escribo esta crónica el 11 de Mayo de 2010, desde la parte alta de Bilbao, en ausencia de todos los cronistas titulares.

jueves, 29 de abril de 2010

27-4-10 TRAVESIA BARAZAR-UBIDEA

TRAVESIA BARAZAR - UBIDEA
27/04/2010

Seguimos inmersos en la Vuelta a Bizkaia.
Punto y hora de encuentro: En el bar de Barazar a las 9,30 para lo de siempre. La logística considera oportuno dejar los coches en Ubidea y volver los chóferes en uno de ellos para juntarnos en Saldropo.

El resto sale a las 10 y poco a poco, en animada charla, nos dirigimos a ese lugar. Una vez reunidos los trece jubiltaldeos nos lanzamos al primer objetivo.
El tiempo es fenomenal, no hace viento y la temperatura nos augura una buena sudada.

La subida es contundente máxime porque les seguimos a los “atajones” (1) quienes no pierden la oportunidad del más difícil todavía.
Entre alerces, pinos y cipreses lawson y en completo silencio para no malgastar energías llegamos al Portillo de Atxuri que tras una corta trepada en la que hay que usar las manos por mera y lógica prudencia, nos plantamos en el Atxuri (930 m.) a eso de las once y veinte de la mañana.
Hacemos una pequeña parada para admirar el paisaje y sacarnos una foto con el Gorbeia como telón de fondo en el que todavía se puede apreciar el nevero en forma de media luna y seguimos ruta a través de campa y roca que nos obligan a andar con cuidado.

Vemos un par de enormes hayas tumbadas pero no nos ponemos de acuerdo en si están así por culpa de la edad o por la ciclogénesis.

A la hora del Ángelus estamos en el Arralde (945 m.). Foto, amaiketako y después de 20 minutos de asueto tomamos el rumbo hacia Ubidea pasando por el Bastelarra (851 m.). El descenso tiene bastante pendiente pero como el piso está seco el capítulo de caídas queda desierto.
Hay algunos acebos con un verde brillante intenso y también unos cuantos puestos camuflados para el paso de la paloma no precisamente muy limpios de restos que han dejado los cazadores, apreciación muy atinada de nuestro ecólogo oficial.

A pesar de que el sol pega fuerte pero como todavía tenemos tiempo, y total, ya que estamos aquí, hacemos cumbre en el Eniabe (781 m.) que alberga dos enormes antenas (suponemos que de TV y telefonía).

Como ya, menos mal, no hay más montes por los alrededores, nos dirigimos por una pista de hormigón a nuestro destino donde, tras las operaciones de adecentamiento del personal y el txakolí/cerveza sentados cómodamente a la sombra en la terraza del batzoki, nos vamos a comer donde siempre y como siempre.

Para no pensar mucho le dejamos a la jefa de sala que nos haga el menú que se compone de cuatro primeros (patatas a la riojana con bacalao, macarrones, sopa de pescado y berenjenas napadas con salsa de reineta y miel) y tres segundos (anchoas, conejo asado y pechugas de pollo empanadas).
El postre, café y chupitos al uso y según gustos.

En la sobremesa se prorratea y se paga el cargamento de aceite de oliva que uno de los jubiltaldeos trae de Arroniz (Navarra) néctar oleícola muy apreciado por su extraordinaria calidad y suave retrogusto.
A las 4,30 abandonamos el restaurante y mientras unos van a la cercana quesería el resto esperamos en la plaza bien cobijados a la sombra.

De vuelta para casa paramos otra vez en Barazar para coger el coche, repartir el aceite e interesarnos por el negociado del espárrago.
Hay algo de caravana por el Txorierri pero, sacando la media, estimo que, para las 7 todos duchados.

Se ha escrito esta crónica en Algorta el 27 de Abril de 2010 con fuertes bajadas en la Bolsa.

Aprovechamos desde aquí para saludar a una seguidora de nuestro blog, nada menos que desde Argentina. Se trata de una inspirada escritora de cuentos que firma como Tihada y de nombre Ana.
De parte de Jubiltaldea un cariñoso saludo.

viernes, 23 de abril de 2010

20-4-10 UBIXETA-ODERIAGA

UBIXETA - ODERIAGA
20/04/2010

Reincidimos en Orozco puesto que el martes pasado nos dieron envidia algunas de las cumbres que vimos.
Así pues, hacemos la parada en el mencionado municipio con el fin de, por supuesto, tomar el café y reagruparnos. Somos trece con la incorporación de un nuevo jubiltaldeo al que damos la bienvenida y deseamos que no se arrepienta nunca de la decisión adoptada. Dentro de un año, más o menos, se le impondrá en un emotivo acto, como ya ocurrió con este humilde cronista, la camiseta oficial.

En los coches, uno de los cuales “estrenamos”, nos dirigimos al barrio de Belaustegui que está a unos 700m. de altura. El cielo plomizo y brumoso deja paso en esta cota a un cielo radiante. No hace viento, la temperatura es agradable y el mar de nubes que se extiende a nuestros pies sólo deja ver la parte más elevada del Ganeko, Oiz y Amboto. A la derecha tenemos Itxina y Gorbea, totalmente despejados.
Una maravilla de paisaje.

Comenzamos a andar a las 9,45 y tras un rato subiendo por una pista hormigonada flanqueada de pinos entramos en una zona, más o menos llana, de hierba y musgo en la que tenemos que vadear, sin problema ni peligro, un sinfín de regatillos. Vemos esta vez sólo caballos y también observamos que las hayas empiezan a brotar según la altura en que se encuentran.
Hacemos una parada cultural donde antaño se hacía carbón de leña de la que sólo quedan dos apriscos de piedra y un panel explicativo roto por la acción de algún majadero.
Oímos un cuco e incluso hay quien cree verlo pero eso sí, de lejos.

A partir de este punto empieza una zona pedregosa y la subida en serio. En el collado tiramos un poco a la derecha en dirección al Kolometa pero el mojón cartográfico que marca la cumbre no nos dice nada.
Siguiendo la crestería y en un constante sube y baja, más sube que baja, vamos al Ubixeta (1.100m.) donde llegamos pasadas las 11, al que solamente le saludamos para dirigirnos a nuestro objetivo de hoy. A nuestra izquierda tenemos Itxina y a nuestra derecha Altube.

Para las doce menos diez ya estamos sacándonos la foto en el Oderiaga (1.243m.) con una vista panorámica de 360º. Sigue sin hacer viento, se mantiene el cielo despejado y el sudeste hace que los montes se recorten perfectamente en el horizonte.
Debido a estas condiciones climatológicas y a que vamos bien de horario, el avituallamiento es sosegado y los cartógrafos aprovechan para ir ilustrando al resto sobre la orografía: Amboto, Ganeko, San Lorenzo, Orduña, Peña Angulo, etc, etc.

Debe ser la época en que nacen los escarabajos peloteros ya que los hay por todas partes. Son de un negro azabache pero no vemos ninguno arrastrando la típica pelotilla formada con los excrementos del ganado caballar que abundan por la zona.

La vuelta la hacemos por otra ruta a través de pistas, caminos, trochas y campas y, lo que en un principio podría calificarse como “al buen tún tún”, hete aquí que el guía supremo, también conocido como guía alfa, nos deja justo, justo, a la una del mediodía, en el punto donde hemos dejado los coches.

Nos cambiamos de ropa (hoy se ha sudado de lo lindo) y calzado. Una vez en Orozco nos da tiempo de tomarnos el vino/cerveza con los almendrucos en plan tranquilo y a las 2,30 nos sentamos a la mesa en el Zurrumurru (94 6339769) restaurante con un pequeño comedor, en el que la comida está muy bien, somos bien atendidos y se ve que tienen ganas de agradar.
Sitio para tener en cuenta y ver si se confirma esta primera impresión.
En la sobremesa dan que hablar unas tisanas que se toman un par de audaces, se le sugieren ideas al guía alfa, se comenta con gusto la excursión del pasado sábado a La Rioja y se recuerda que ayer le operaron de la cadera a uno de los nuestros.

Para las 5,30 en casa donde nos espera una reparadora ducha.

Esta crónica se ha escrito en Algorta el 21 de Abril de 2010, mes de la erupción de un volcán en Islandia, de nombre impronunciable e inescribible que afortunadamente ha empezado a amainar y los aviones a volar.

lunes, 29 de marzo de 2010

13-4-2010 OROZKO-KOLOMETA


KOLOMETA
13/04/2010


Orozco, a las 9,30 de una fría y nubosa mañana (de acuerdo con los meteorólogos), nos juntamos en el batzoki 11 aguerridos y animosos jubiltaldeos para tomar el cafecito y concretar los últimos detalles de la salida programada para hoy y que forma parte de la vuelta a Bizkaia.

En los coches nos acercamos a la ermita de San Miguel desde donde iniciamos la marcha que, durante una media hora transcurre por una pista pedregosa y siempre cuesta arriba, no muy fuerte lo que nos permite mantener conversaciones fluidas.
Tras un pequeño respiro y ya en pleno parque del Gorbeia, seguimos subiendo, unas veces por pista empedrada apta para los todo-terreno y otras por caminos de tierra, afortunadamente sin barro, léase atajos, hasta llegar al collado del Kurutzegane.

Hasta aquí nos han acompañado los pinos, las hayas y los robles, estas dos últimas especies a punto ya de brotarle las hojas, y representantes, la verdad es que no muy numerosos, de las cabañas caprina, ovina, vacuna y caballar.

A partir del collado y al estar expuestos al nordeste nos tenemos que abrigar puesto que el viento acentúa la sensación térmica. El piso es ahora de mullida hierba donde de vez en cuando pastan cansinamente representantes de ganado vacuno.

Pasamos por el Kurutzegane con el pelotón dividido en tres partes y ya más en silencio enfilamos al Kolometa (1.006m.) donde llegamos aproximadamente tras dos horas de marcha.
A estas alturas de la mañana el cielo se va despejando y aparecen algunos rayos de sol. El macizo de Itxina comienza a vislumbrarse a nuestra izquierda y, como la niebla empieza a disiparse, adquiere un aire fantasmagórico. Al fondo se intuye el Gorbea pero no podemos ver su cumbre.

El avituallamiento, que nos lleva un cuarto de hora, lo hacemos al socaire e iniciamos el descenso siguiendo la pista lo que hace que el paisaje no varíe, excepto al llegar a la zona habitada (barrio de Beraza) en donde podemos admirar unas cuantas casas, casi todas con fachada de piedra, reminiscencia del antiguo esplendor de esta parte de Bizkaia.

Cuando llegamos a los coches son las dos del mediodía. Nos cambiamos y nos vamos al Palacio Anuncibai en Llodio, conocido de alguna salida anterior, donde, mientras nos avían la mesa nos tomamos el vinito, con los tres almendrucos de rigor, invitados por un jubiltaldeo que recientemente ha cumplido añitos.

La comida es buena con algún pero por parte de los que han elegido filete, circunstancia que le priva, por ahora, del reconocimiento como templo gastronómico.

Comparten comedor con nosotros los componentes del equipo del Málaga que mañana se enfrentará al Osasuna y que, cuando nos marchamos preguntaron al maitre de qué equipo éramos. ¡¡ Cómo nos verían físicamente y cómo impacta nuestra camiseta!!. Hombre, supongo que no nos confundirían con un equipo de primera división porque sólo éramos 11 pero sí por lo menos con un equipo de veteranos de fútbol 7 o de fulbito.

La copita y el café nos lo tomamos en el jardín y además por partida doble ya que hay un segundo cumpleaños. Los que conducen, por supuesto, a verlas venir.

Como al controller ya le salen las cuentas a la primera (o a la segunda intentona) tenemos tiempo para tener una amplia conversación sobre la salida clásica de fin de temporada que este año parece que tendrá novedades y sobre la excursión, inicio del nuevo curso, allá por Septiembre en que se barajaron zonas de Picos de Europa, Pirineos o el Parque Natural de Redes.

Y para, más o menos las seis y media, sin caravanas ni otros contratiempos, todos en sus casas para la ducha reparadora.

Se escribe esta crónica en Algorta, el 15 de Abril de 2010.