miércoles, 10 de febrero de 2016

19-1-2016 SERANTES

SERANTES
19/01/2016

Día importante porque celebramos la comida anual conmemorativa del 12 cumpleaños de Jubiltaldea.
El programa es distinto al de otras ocasiones sustituyéndose la visita cultural, turística o lúdica por la montaña con una visita lúdica y deportiva al Serantes, si el tiempo lo permite.

Y como lo permite, a pesar de que ayer estuvo lloviendo bastante, 13 (1+12) jubiltaldeos nos presentamos en el bar que está junto al Puente Colgante en terrenos de Portugalete donde, siguiendo la tradición, tomamos el cafecito y los zumos.
A las 10:15, más o menos, comenzamos a andar por el paseo que va a Santurce. Subimos, siempre bajo la dirección del guía Beta, las cuestas del casco urbano hasta que lo dejamos para entrar en la pista de hormigón que nos llevará, curvas a la derecha, curvas a la izquierda, hasta la cima del Serantes para lo que empleamos dos horas a paso de amena conversación y sin usar atajos que están bastante embarrados.

En la cumbre, además de admirar las vistas, se abre una botella de Ramón Bilbao aportada por un jubiltaldeo que por no tener el pitorro se acaba en un plis-plas. Por falta de coordinación en la intendencia, se echa en falta un poco de sólido para acompañarlo.

Bajamos tranquilamente, al igual que a la subida, charlando sobre temas de actualidad, acordando fechas los que van al Camino de Santiago (Irún-Vitoria) y comentando las maniobras de desatraque de los barcos a la vez que dejamos paso a varios ciclistas que así como mientras suben no tienen peligro cuando bajan hay que estar muy atentos.

A las 2 entramos en contacto con otros 5 jubiltaldeos que por diferentes razones, todas ellas más que justificadas, han aparcado el plan montañero.
Tomamos un vino en el Txiki que se aprovecha para ponernos el niqui verde Mississippi de las grandes ocasiones y a continuación nos vamos al Subito, situado a escasos metros, para proceder a la comida compuesta de alubias (2 o 3 repeticiones) con sus sacramentos y postre. Cuatro compañeros toman otro menú más ligero pero esta variación no supone problemas para el ecónomo.
Terminamos con el apagado de las velas y cánticos de felicitación mutua.
No soy consciente de que haya habido renovación de cargos por lo que todo sigue igual.


Por el mismo sistema que el usado a la mañana, a eso de las 6, hacemos la vuelta a nuestras casas.





12-1-2016 MALMASIN

MALMASIN  (desde BASAURI)
12/01/2016


Día importante para Jubiltaldea porque la subida a este monte marca el inicio del grupo hace ya doce años y que tantas cumbres ha hollado desde entonces.

Por eso merece una reseña que nos sirva para recordar cuando la memoria nos falle.

Dicho esto y con un amanecer que propiciaba hacer el tigre en la cama por sus vientos y sus lluvias, 10 jubiltaldeos (con equipamiento variable, desde mochila nodriza hasta las manos en el bolsillo, pero todos con chubasquero y paraguas) que no quieren dejar pasar este potente día sin celebrarlo, salen de sus casas y en metro se plantan en Basauri a las 10 para tomar un cafecito en el batzoki. Afortunadamente ya no llueve
Las fuentes de pintxos que van sacando mientras estamos allí nos predisponen a que decidamos dejar resuelto el tema de la comida y reservando mesa para los 10 a las 2:30.

Quitado este cuidado, muy importante en la filosofía de Jubiltaldea, emprendemos el camino hacia nuestro objetivo.
Hay algo de barro resbaloso pero la subida la hacemos sin contratiempos con unas masas negras de nubes a nuestra derecha y sol a nuestra izquierda. Nosotros, en el medio.
Una vez alcanzada la cumbre, descendemos un poco para buscar un socaire donde tomar el frugal amaiketako acompañado, como no podía ser menos en tan significativo día, con unos buchitos de cava que el único socio fundador presente ha tenido a bien cargar en su mochila para celebrar el evento.

Utilizamos otro camino de vuelta que nos lleva, con mejor piso y mayor distancia, por el parque de Montefuerte para entrar en Basauri por el barrio del Calero. Caen algunas chispitas pero nos cogen en un bar de Pozokoetxe  tomando un caldito.
Como todavía hay tiempo nos pasamos por otro establecimiento hostelero pero ya para darle al txakoli. Al final hemos andado unas tres horas.

La comida, las raciones y la atención son buenas, como para  tenerlo en cuenta en futuras salidas por la zona, destacando un segundo plato de “carbonero” con pisto, pescado de aguas frías del tipo del bacalao que quienes lo han comido dicen que no está mal.

Tras la sobremesa en la que se habla del día 19 de Enero cuyo plan definitivo está pendiente del tiempo que haga pero con un menú en el que las alubias sacramentadas ganan por mayoría.

Otra vez al metro y con trasbordo en Etxebarri  los de la margen derecha, para las 6 en casa y esta vez lloviendo. Aunque hoy se ha constituido el Congreso parece que se vislumbran nuevas elecciones.





sábado, 26 de diciembre de 2015

22-12-2015 GORBEA

GORBEIA (desde MURUA) 
22/12/2015 







Breve reseña. 
Hoy la salida montañera merece la pena ser objeto de una breve reseña por varias razones: 
  • Ha comenzado de madrugada el invierno astronómico, aunque el real anda lento. 
  • Hace un día fresquito pero no se ve ni una nube. 
  • Somos un grupo grande de 13 (1+12) jubiltaldeos más un invitado. 
  • El monte y la fecha lo están pidiendo a gritos. Y por último 
  • El madrugón que nos pegamos tiene características antológicas. 

Empezamos a andar desde el aparcamiento que hay junto a los embalses de Murúa siguiendo la ruta de Eguillolarra a las 9:30. Cuestas exigentes pero sin gota de barro, con piedras sueltas que hace que pongamos cuidado para no resbalar y por ahora sin viento. 

En dos horas y cuarto estamos arriba con un ventarrón del sur que además se ser recio (no tenemos anemómetro así que no podemos dar los Km. de la racha más fuerte) hace que tengamos una sensación térmica de menos un montón de grados. 
Hay bastante gente que sube como nosotros, otros que bajan mientras subimos y nadie está cerca de la cruz porque simplemente no se puede estar. 

A la bajada, por el mismo camino, hacemos una parada al socaire para tomar el tradicional cava acompañado por un cake stollen de frutos secos y pasas. Seguimos andando, con más cuidado que a la subida para no resbalar, y a las 2 del mediodía llegamos a los coches. 

Tanto a la subida, si la cuesta lo permitía, como a la bajada, el tema de conversación ha sido el resultado de las elecciones del domingo estando todos de acuerdo en que debe primar el diálogo si no queremos nuevas elecciones. 

Cambio de calzado y directos a Ubide donde después de tomar el blanquito, nos dan de comer como ya es tradicional en la casa. 

Nadie nos ha llamado ni wassapeado o sea que se puede afirmar que lo único que nos ha traído el sorteo de la lotería de Navidad de hoy, ha sido, y tampoco está mal, SALUD. 

A las 5 en los coches y a las 6 en casa donde se puede comprobar la diferencia de temperatura entre el interior y la costa. 

jueves, 18 de junio de 2015

16-6-2015 ARIMEKORTA

ARIMEKORTA
16/06/2015












Alto de Barázar a las 9:30. Objetivo: El Arimekorta. Tiempo dudoso hasta el punto de que todo el trayecto desde casa lo hemos hecho lloviendo en plan sirimiri, a veces serio.
Nos juntamos 10 (1+9) animosos jubiltaldeos, número que sin duda facilitará las cuentas al ecónomo suplente, que por cierto, lleva ya varias salidas haciéndolo con notable diligencia y acierto (excepto en lo de la loto como el oficial).


Después del café nos vamos a Ubidea donde dejamos los coches y, con el paraguas en ristre, empezamos a andar pasados unos minutos de las diez porque preferimos asegurarnos de que nuestro restaurante-templo esté abierto y reservar de paso.


Como parece que hoy el asunto es suave hay quienes van sin mochila lo que a uno de los jubiltaldeos le parece fatal ya que es como “ir a una boda en bermudas” (sic).


Circulamos alegremente por carretera asfaltada bajo una bóveda de árboles que engaña respecto al sirimiri. Al cabo de media hora se nos acaba la carretera, más o menos a la altura de unos cobertizos para caballos, y pasamos a otra pista igualmente buena pero sin asfalto.


Llegamos al parquin de Undabe, al que le da el nombre el rumoroso riachuelo (también conocido por Zubixola) que nos acompañará un buen rato, siempre a nuestra izquierda y que por estas fechas va bien de agua.
La pista se asilvestra un poco y ya, hasta las campas que rodean la cumbre, andamos sobre piedra apisonada, hormigón en alguna cuesta y piedra más gorda, suelta, que dificulta algo el andar. Dos de los asistentes recuerdan este piso en el camino del Ebro que tanto daño les hizo. De barro, nada de nada


Atravesamos un frondoso bosque de cipreses lawson, tan tupido que parecía de noche. La luz es tan escasa que el suelo no tiene ni una brizna de yerba verde.


Realmente todo el trayecto lo hacemos rodeados de una gran y variada vegetación, abetos, alerces, hayas, robles y, llegando al final, hayas trasmochas (foto).


A las 12 llegamos arriba pero el viento y la niebla nos hacen cobijarnos al socaire de la cabaña Gure Ametza de donde sale un olor a panceta asada que nos abre enormemente el apetito y hace que el amaiketako, a base de fruta y un par de nueces, sea relegado a un segundo plano.


Hacia las 12:30 iniciamos, ya sin paraguas, el descenso por el mismo camino que hemos traído, con los mismos árboles y mismas piedras pero con algunos ratos de resol porque ya se han empezado a abrir grandes claros.
Al estar más relajados, hay recolección de fresas silvestres pero con menos sabor que la semana pasada porque estaban más aguadas por los últimos chubascos.


Después de hora y media de suave descenso llegamos a los coches. Nos cambiamos y nos vamos al batzoki a tomar un refrigerio, a escote, hasta la hora de comer prevista para las tres menos cuarto.


El recibimiento de Josune, es el preámbulo de “saca lo que quieras” que se resume en unos puerros en vinagreta para calentar el estómago, patatas con bacalao, alubias completas y sopa de pescado. De segundos, unos pimientos rellenos para degustar,
bacalao a la Vizcaína y carrillera con hongos. Todo el conjunto le hace, al restaurante, ser acreedor de la renovación de la categoría por un año más.


Entre la comida y la sobremesa se comenta algo de la clásica, la verdad es que no mucho porque el mandamás de la misma no ha previsto nada que la haga distinguirse de la edición anterior.
También se hace una encuesta respecto a las preferencias para ir a las convivencias en Setiembre. Al final queda como opción preferente la del valle de Salazar, en la zona de Otxagavía. Hay también una propuesta, no hace falta decir de quien, para hacer una excursión (hacia el mes de Octubre) a Soria con el propósito de coger setas.
Cuando el quesero, previamente avisado, nos trae los quesos para llevar, levantamos el campo y nos vamos para casa.


Se ha escrito esta crónica en Algorta en días de zozobra por la posibilidad, cada vez más grande, de que Grecia salga del euro

lunes, 15 de junio de 2015

9-6-2015 MUGARRA (INTENTO)

INTENTO DEL MUGARRA
09/06/2015

Con tiempo gris, buena temperatura y circulación fluida, nos reunimos 7 jubiltaldeos y dos coches en la Erriko Taberna de Mañaria para tomar el café.
Dejamos los coches en la misma plaza y empezamos a andar antes de que den las 10, con media hora de adelanto sobre la hora prevista.

Elegimos, por indicación del guía Beta, la ruta que marca una duración hasta el Mugarra de una hora y cincuenta minutos. Como casi siempre, el inicio es cuesta arriba y en algunos momentos con pendientes que animan a guardar silencio para conservar las fuerzas.
La pista es asfaltada que va recorriendo los diferentes caseríos hasta que estos se acaban y en consecuencia también se acaba el asfalto y entramos en pista. Pronto se nos acaba tanto la seguridad de que de que seguimos andando por donde deberíamos de ir como el pisar por donde vamos. El barro, el estrechamiento del camino y la maleza hacen su aparición al mismo tiempo que se van acrecentando nuestras dudas que se manifiestan en voz alta.

Seguimos con fe inquebrantable, entre otros motivos porque no vemos ninguna desviación y por lo menos seguimos subiendo, hasta que finalmente encontramos una amplia pista, apta para vehículos de cuatro ruedas, que sin parar de subir unas buenas rampas nos deja, aproximadamente a las 11:00 en el collado Magarrikolanda donde un poste nos indica amablemente que nos quedan 900 metros hasta la cumbre que está totalmente cubierta por la niebla, niebla que, por momentos, se va incrementando.

Celebramos un conciliábulo y por unanimidad pero, con pena, decidimos no meternos en berenjenales impropios de nuestra edad y seguir un rato más por la pista de tierra y piedra hasta la hora del amaiketako.

Lo tomamos en un claro, rodeados de unas imponentes hayas trasmochas, algunas de las cuales están protegiendo un muy bien construido aprisco de madera que por su tamaño es más para caballos o vacas (que hemos visto bastantes) que para ovejas.

Sin dar las 12 comenzamos a descender siguiendo la pista que, después de liberarnos del barro, nos ha llevado hasta el collado. La pendiente también es seria y al tener piedrilla suelta requiere ciertas atenciones para no resbalar.
Seguimos por ella en constante descenso sin apenas trozos llanos. Para ahora ha salido tímidamente el sol y poco a poco se va apareciendo nuestro objetivo en todo su esplendor.

Continuamos bajando con fuertes quejas de las rodillas y a pocos minutos para la 1 llegamos a los coches. Otro poste nos informa que hemos utilizado una segunda vía para ir al Mugarra en la que el tiempo previsto es de una hora y diez minutos y ¡ojo! sin barro.
Para el segundo intento, que lo habrá, ya hemos aprendido.

Como es pronto, tomamos un vino en la Herriko cómodamente sentados y a continuación nos vamos a Lemona donde tenemos reservada una mesa en el Amorrortu.
Otro bebercio y al comedor. Para no repetir lo que siempre decimos del Amorrortu baste confirmar que el trato y el condumio son los habituales de este templo gastronómico.

Hoy, además, da la casualidad de que todos vamos con la camiseta oficial lo que nos produce un sentimiento de pertenencia a Jubiltaldea.

En la comida se comenta que la clásica será d.m. el jueves 9 de Julio dándose poderes al organizador oficial y estratega de este evento para que haga la oportuna convocatoria y así saber el número de asistentes y el medio de transporte que desean utilizar para que, como otras veces, el conseguidor saque los billetes para los que vayamos en autobús.
También tenemos un recuerdo para Ubidea y hacer algún monte por la zona de manera que se pudiese comer allí por ejemplo el próximo martes si el tiempo acompaña y no caen chuzos de punta.

Como hoy vamos con media hora de adelanto, para las 5 estamos en casa.

Se ha escrito esta crónica en Algorta a pocos días de conformarse los nuevos ayuntamientos surgidos de las urnas.

martes, 2 de junio de 2015

2-6-2015 VUELTA A URDAIBAI: ASTORKIGANA-ASTOGANA Y VUELTA

VUELTA A URBAIBAI: ASTORKIGANA-ASTOGANA Y VUELTA
Subiendo por las pistas de tala al altozano

El Kanpona entre la niebla

Un alto en la subida

Después de Ganbe camino hacia la pista al Oiz

En la pista hacia el Oiz

Fuente camuflada entre la maleza

Hamaiketako

Vinito en Txori taberna

Hoy con bastantes bajas, nos reunimos en el restop de Amorebieta 6 (5+1) jubiltaldeos y después del cafecito de rigor nos dirigimos al alto de Astorkigana, en Munitibar, donde prácticamente acabamos el pasado martes al intentar coronar el Kanpona, justo en la vertical de Astorkigana.
Comenzamos el camino por pista de cemento pero a la altura del caserío Kurtze nos desviamos para tomar unas pistas que han sufrido los embates de los camiones de tala y por tanto tienen bastante barro. Después de coronar un pequeño altozano un poco a la brava bajamos a la carretera por la que habíamos pasado en coche, al paraje de Ganbe,  ya conocido de la ruta del Vino y del Pescado, y de triste recuerdo por el accidente de avión de hace ya bastantes años y que sucedió en esta zona. Enfilamos hacia la pista asfaltada al Oiz y después de subir un trecho, en las faltas del Astogana y ante la desviación que tenemos que tomar y a la vista del tiempo transcurrido, decidimos comer la manzana y volvemos sobre nuestros pasos.
En esta ocasión el altozano de la ida lo tomamos por otra vía más sencilla y para las 13,30 estamos de vuelta en los coches. El barro a la vuelta a sido sensiblemente menor.
Bajamos a Munitibar y el restaurante Sindikatu, que habíamos visto a la mañana al pasar, nos acoge para comer y tomar un primer vino-cerveza, que con el calor que hace entra estupendamente. Nos da tiempo a tomar otra ronda en la Txori taberna próxima, esta vez invitados por un jubiltadeo que recientemente ha cumplido años. El menú abundante consiste en ensalada, de aperitivo, lentejas con sus sacramentos de primero y revuelto de setas, filete o chuleta de cerdo de segundo. Los postres caseros una delicia, arroz con leche, tarta de manzana, la consabida fruta y el helado.
Después de una animada tertulia con varios temas sobre la mesa, hacia las 4,30 retornamos a nuestros orígenes.

Algorta, 2-6-2015

lunes, 1 de junio de 2015

26-5-2015 VUELTA A URDAIBAI: NABARNIZ-KANPONA Y VUELTA

VUELTA A URDAIBAI
DE NABARNIZ A NABARNIZ
26/05/2015









Con tiempo amenazando lluvia y con predicciones que piensan lo mismo pero solo a partir de las 12 del mediodía, 9 (+8) jubiltaldeos nos animamos a seguir con la vuelta a Urdaibai


Así pues, como la última vez llegamos a Nabarniz, de aquí partimos a las 10 después de tomar el café en un bar un tanto friki en cuanto al ¿camarero? que nos atiende pero con precios de la Gran Vía.


El trayecto empieza con un kilómetro más o menos por la carretera Nabarniz-Gernika hasta coger un desvío a la izquierda en el que tenemos un trecho importante de subida con piso elegante de hormigón.
Pasamos por el caserío Arrola Bekoa y dejamos a nuestra derecha el Arrola (537m.) con la intención, si andamos bien de tiempo, de subirlo a la vuelta.
Hemos andado una hora de sube y baja y se supone que hacemos cumbre en el Elbitzuaga (458m.) y digo suponemos porque no hay nada que lo identifique.


Poco a poco la senda hasta el otro de los montes, incluido en la ruta de hoy, se va haciendo más complicada por el barro ya que gran parte del camino ha sido utilizado para alguna carrera reciente de motocross y está bastante impracticable. Además seguimos con las subidas y bajadas en plan tobogán.
Dentro de poco van a ser las 12 pero los que van de avanzadilla retroceden ante el estado en que se encuentra el camino. No llegamos al Kanpona (504m.) por muy poco.
Procedemos al amaiketako, como siempre frugal, cuando empiezan a caer unas gotas de lluvia.
De repente, se oye un ruido y un ay! desgarrador. Miramos y vemos a uno de los nuestros, separado del grupo un par de metros, que se echa las manos a la cabeza y acierta a balbucear que se le ha caído una rama. La herida la tiene más o menos a la altura de la coronilla y sangra abundantemente. Afortunadamente no ha perdido el conocimiento y permanece sereno lo que facilita, al jubiltaldeo que está especializado en cura de ampollas y que ahora actúa de enfermero, a parar la hemorragia aplicando kleenex.
Por último se procede a consolidar la cura con una venda y una gasa procedentes del botiquín de la mochila nodriza.


Bueno, al final todo ha quedado en un susto (si la rama hubiese caído de punta y dada su entidad podía haber sido otra cosa). El herido no sangra, no ha visto mermadas sus capacidades motrices y mentales y nadie se ha desmayado al ver la sangre.


La lluvia poco a poco va aumentando así que levantamos el campamento y nos vamos de vuelta a Nabarniz por otro camino que, creemos, nos evita unos desniveles cortos pero intensos en los que la bajada podría ser peligrosa ya que la subida ha sido complicada.
No nos libramos del circuito de motos y seguimos inmersos en el barro y encima con el paraguas porque la lluvia ya ha dejado de ser unas chispitas de nada.
Hay un momento en que técnicamente nos podemos considerar perdidos pero no desorientados y gracias a la sangre fría del guía y a su GPS por fin damos con la pista que hemos utilizado a la ida, libre de barro y poco a poco, pero seguros de que hoy comemos, llegamos a la carretera.
De subir al Arrola, ni se menciona.

El kilómetro que andamos por ella sirve para limpiar algo las botas y a las 2:15 estamos cambiándonos junto a los coches. A las 2, tal como estaba previsto, ha dejado de llover.


Comemos en el Nabarniz jatetxea. Mientras nos ponen la mesa nos tomamos el refrigerio por invitación de un jubiltaldeo que cumple los años fuera de temporada y que consciente y sabedor de los usos y costumbres, pese a no ser socio fundador, paga la consumición. ¡Larga vida compañero!


Tenemos como único primero unas extraordinarias alubias (excepcionalmente dos comen ensalada) y como único segundo carne empanada con patatas fritas caseras. Los postres, también de la casa, es lo único que podemos elegir según gustos. Sin rechistar porque es lo que la señora nos ha traído para comer y casi como justificándose. Amabilidad, buenas raciones y bien condimentadas. La menestra de verduras, plato rey de la casa, no entraba en el menú.


Para las 4:30 salimos para nuestras bases y para las 6, yo que soy el último que se baja del coche, ya estoy lavando las botas.


Escrita esta crónica en Algorta a tres días de jugarse la final de copa que quien sabe si los chicos nos darán una alegría. ¡¡AUPA ATHLETIC!!