lunes, 4 de octubre de 2010

27-9-2010/30-9-2010 MAMPODRES

MACIZO DE MAMPODRE ( PARQUE REGIONAL DE CASTILLA Y LEON)
CONVIVENCIA ANUAL
27, 28, 29 y 30 de SEPTIEMBRE 2010


LUNES 27

Un grupo de jubiltaldeos compuesto por dos socios fundadores, ocho numerarios y un neófito avanzado salimos a las 10,30 de Ugaldebieta camino a la provincia de León para realizar la tradicional convivencia montañero-gastronómico-turística, previa al inicio oficial de la temporada.
El día es magnífico y las previsiones para los próximos no anuncian cambios significativos.

Tras una parada en Aguilar de Campoo para reponer fuerzas y estirar las piernas nos detenemos en Guardo en donde, mientras nos preparan la mesa en el restaurante Jai nos tomamos un vino/cerveza.
La comida, es variada, sabrosa y con una excelente relación precio-calidad, que nos recuerda el estilo de Ubidea con lo cual está dicho todo.
Un tema importante como es el de dormir queda aclarado durante la sobremesa configurándose voluntariamente las parejas. Por supuesto, el desparejado lo es por voluntad propia y por los sonidos que emite durante la noche.

De aquí nos vamos a Riaño, sacamos unas fotos y de paso contemplamos el embalse que por cierto y aunque no soy un experto en estos temas, me pareció un poco bajo.

A media tarde llegamos al campamento base en el pueblo de Lario en la casa/hotel rural “La Era”. Tras instalarnos, nos damos una vuelta por el Centro de Interpretación y por el contiguo Jardín de la Cañada Real Leonesa para familiarizarnos con la flora y la fauna de la comarca y así poder mejorar nuestro acerbo cultural en los dos días de prácticas que nos esperan.
Como todavía andamos bien de tiempo, nos acercamos a Maraña (1.240m) que está a unos 4 km., para conocer el punto de partida de mañana, ver donde dejamos los coches y, aunque no se puede desde aquí ver la cumbre, hacernos una idea del macizo rocoso de Mampodre.

De regreso, el guía alfa hace que nos fijemos en la rubianza del cielo, es decir que estaba rojizo, y que indica, de acuerdo con el saber popular, que mañana hará bueno

Por cuestiones de intendencia ajenas a nuestra voluntad no podemos cenar en el restaurante propiedad del dueño de la casa rural quien, muy amable, nos ha buscado el condumio en el restaurante “Gure Txoko” en Burón, pueblo situado en la cola del pantano. Con este nombre y un cuadro en el comedor con la Virgen de Begoña y el escudo del Athleti no hace falta aclarar la procedencia de sus dueños.
Tras la cena, copiosa pero sin grandes exquisiteces, circunstancia excusable por las fechas en que nos encontramos, nos acercamos con Tino, dueño de la casa donde nos alojamos, al puerto de Tarna donde parece ser que andan, o han andado, los ciervos en plena berrea.

Hace un frío pelón, la noche está estrellada pero los bichos deben de estar bastante satisfechos por lo que las llamadas a las hembras se oyen muy de vez en cuando y bastante lejos.



MARTES 28

Son las 8,15 y estamos todos desayunando, fuerte, pero sin carajillo pese al frio que hace (6º en los termómetros de los coches). El día es radiante y no se ve ni una nube.

Empezamos a andar a las 9,20 y nos esperan unos 1000m de desnivel.

Al principio lo hacemos por senderos marcados en los pastizales, probablemente hechos por los animales, subiendo lenta pero constantemente lo que nos viene bien como calentamiento y además podemos ir charlando.
Luego atravesamos una zona de matorral y arbustos, piornal y escoba antes de adentrarnos en una vaguada por la que transcurre uno de los muchos riachuelos que surcan las laderas y que sirven para abrevar a los rebaños de ganado vacuno, numerosos en número pero no muy grandes en efectivos.

El silencio es acompañado por murmullo del agua con sonidos diferentes según caiga en piedra, en musgo o en la propia agua y sólo se ve roto por nuestras pisadas (ya hablamos menos) y, de vez en cuando, por los cencerros y algún que otro mugido cansino.

Por fin vemos el objetivo pero nos queda lo peor aunque, a priori, no parece ser lo que luego será. La subida al collado, sin camino marcado, es unas veces campo a través y otras siguiendo, cuando alguien da con ellas, algo que podríamos llamarles sendas.

A las 11 estamos en el collado 1.808m.. Descansamos un rato pero, craso error, casi ninguno repone fuerzas porque total, para subir ahí arriba…….ja, ja, ja,.

El tramo final nos lleva una hora y veinte minutos. El desnivel tiene una media cercano al 30º de subida constante, gran parte de ella sin seguir ningún camino y guiados por algunos hitos que de vez en cuando aparecen.
Ya solo se oye el golpeteo de los latidos de corazón en las sienes.

En cualquier caso, el espectáculo que se aprecia desde la cumbre de La Peña de la Cruz (2.192m.), punto más alto del macizo de Mampodre, ha merecido el esfuerzo. Al frente tenemos los Picos de Europa, e incluso me atrevería a decir aunque sin jurarlo, el Cantábrico, al este el Espigüete, hacia el oeste el Cornión y las Médulas (antiguas minas de oro romanas) y al sur la meseta castellana hasta donde nos alcanza la vista.

Estamos un buen rato descansando, comiendo, fotografiando, contemplando el paisaje y, aunque nadie dice nada, pensando en la bajada que les espera a las rodillas.

El descenso es más llevadero. No por ello menos dificultoso pero sí más entretenido por el gran número de rebecos que se cruzan ante nosotros y que seguimos viéndoles correr mejor dicho, brincar, por las laderas.
Sin accidentes estamos otra vez en el collado a las dos menos cuarto. Tras un breve debate sobre si comer o no, se decide retrasar un poco la comida y descender hasta unas campas quitándonos de en medio la parte más pendiente que para bajarla con el estómago lleno podría no ser recomendable.

Nada más empezar a sacar las bolsas de las mochilas comienzan a acercarse algunas vacas que tranquilamente pastaban por los alrededores. Alguien con el bastón trata de espantar a las más audaces pero el efecto es el contrario. La jefa, que tiene un aire a la Srta. Rottenmeyer pero sin gafas, nos mira desafiante y sus mugidos atraen al resto que, cual si se tratase de una partida de indios apaches, nos empiezan a rodear.

Como lo que queremos es comer tranquilos y no vemos ninguna posibilidad de negociación, nos retiramos ordenadamente un poco más abajo. Cuando comprobamos que no nos siguen sacamos las viandas y la bebida (reserva, crianza y de año, por este orden) para compartir entre todos el almuerzo.
El suelo está seco, no hay moscas ni tábanos y algunos, protegiendo los riñones por si acaso, intentan echar una cabezada. Aunque estamos al sol, la brisa que hace que no sintamos calor. Seguimos sin ver una nube.

A las 4 reiniciamos la marcha siguiendo el mismo camino que a la ida. Salvo un toro de papada y criadillas descomunales acordes con el resto del cuerpo y las yeguas con sus potrillos, ya acercándonos al final, no hay nada reseñable.

Una hora después llegamos a los coches.

En Maraña, además de dejar la basura, nos refrescamos por dentro y comentamos la “tontería” de monte que hemos subido.

A las 6 estamos en casita para ducharnos excepto los usufructuarios del jacuzzi que con equívocos no llegan a aclararnos si se han bañado o duchado pero lo que sí sé es que han puesto una tarifa de 20€ que, lógicamente no es aceptada por nadie.
Como tenemos tiempo volvemos aunque es de día a los mismos puntos en los que estuvimos ayer noche. El resultado de la berrea es el mismo.

La cena en Burón es a base de ensalada templada de pasta con gulas y gambas y luego filete con patatas fritas. Con el postre, cafés o infusión y chupito nos sale a los 10€ que pagamos ayer.

Hoy la cama la cogeremos con gusto.


MIERCOLES 29

Buen tiempo y algo menos frío.
No hay bajas en la tropa y a la misma hora estamos desayunando.
Como iniciamos la jornada en Acebedo, que por cierto tiene el campanario a unos 50m de la iglesia, y la terminamos en Liegos, la intendencia se resuelve con la colaboración de Tino que les trae a los chóferes una vez aparcados los coches en dicho pueblo.

Empezamos a andar como ayer a las 9,20 por una pista transitable por vehículos T.T. Hay un poco de niebla baja que con los rayos de sol se disipan pronto.
El paisaje es completamente diferente con grandes masas de hayedos lo que nos aclara las dudas acerca de dónde sacan la madera que en todas las casas estaban apilando para el invierno.

Caminamos sin esfuerzo siguiendo la pista que no tiene grandes ni largos desniveles.
El micólogo oficial encuentra una galamperna. Una y no más pese a sus constantes exploraciones por las campas que bordean el camino y que ha realizado durante todo el día. Pero el sigue empeñado en que va a ser un año bueno de setas.

A las 11,15 pasamos por el collado de Lois de 1.550m. no sin antes ver, ayudados por los prismáticos, un grupo de rebecos y posteriormente, esta vez sin ayuda, un zorro corriendo como un loco.
Cuando descendemos del collado paramos para el piscolabis que hoy se compone de la consabida manzana y la liquidación de existencias de la comida de ayer (algo de jamón y algo de txorizo).
Ahora el camino es más llano y, después del cruce con la pista que nos conducirá a Liegos, casi lo podemos calificar de carretera sin asfaltar. Dejamos a un lado una antigua mina de cinabrio que ya la explotaban los romanos y llegamos a Lois a eso de la 1,15.

Es un pueblo pequeño pero que tiene un montón de casas señoriales y una catedral, sí catedral, que no podemos visitar porque sólo se abre los fines de semana, edificada con jaspe rosado procedente de una cantera cercana.
Vemos la casa del humo (suponemos que para ahumar la carne)que ya está prácticamente reconstruida y los palacios de los Castañones, de los Acebedo, de los Alvarez y de los Reyeros que aunque no se pueden visitar por dentro todos tienen un cartel explicativo en su fachada. (si no de qué iba yo a saber tanto).

Comemos en “La catedral de la montaña”, previo vino conmemorativo de un nuevo aitite entre las huestes jubiltaldeas, a base de una ensalada mixta, filete con patatas, postre, café y chupito(s) de orujo recio prevaleciendo el sentido común frente a los que no les hubiese importado trasegar unas alubias y cabrito asado, especialidad de la casa.

El tiempo está empezando a cambiar y si bien salimos del pueblo con el sol dándonos de lleno, pronto las nubes son mayoría.
Sigue predominando el bosque de hayas, hay mucho menos ganado y a medida que nos acercamos a nuestro destino se ven manzanos silvestres, cerezos y endrinos, estos últimos bastante cargaditos de fruto.
A las 7 estamos en Liegos y aún nos quedan fuerzas para localizar un bar donde tomar una caña. El cielo está ya totalmente cubierto y sopla viento fresco.

O las distancias están mal reflejadas en los postes indicativos o los tiempos tampoco se corresponden con la realidad pues tanto la llegada a Lois como a Liegos ha sido mucho antes de lo previsto y eso que hemos ido a un paso normal.

(El precio del jacuzzi a sido rebajado a 10€ pero ni por esas en castigo al precio abusivo de ayer.)

Hoy cenamos en el bar de Tino, que también se llama “La Era” por lo cual, tras la ducha, vamos apareciendo para tomarnos un vino mientras nos avisan para pasar al comedor.
Tenemos ensalada mixta con trozos de manzana y finísimas rodajas de manzana y embutidos típicos de León entre los que destaca, por unanimidad, la cecina de vaca. Cuatro caprichosos o nostálgicos, según se quiera mirar, nos tomamos un huevo frito sin ninguna clase de acompañamiento pero eso sí, de corral.

Hoy dado el estado en que nos encontramos no hay berrea, ni bóveda estrellada ni nada.


JUEVES 30


Con eso de que hay que hacer maletas desayunamos un poco más tarde.
Está nublado amenazando lluvia pero hace menos frío, lógicamente, que en días anteriores.

(En un intento desesperado, la tarifa del jacuzzi está en 5€ pero ya es tarde).

Nos dirigimos directamente a la villa romana La Olmeda, ya en la provincia de Zamora pasando por Velilla, con su central térmica, y Guardo. Llegamos justo para formar parte de la visita guiada de las 11, con entrada, como no podía ser menos, como grupo de más de 10 personas.
Ha merecido la pena. (www. villaromanalaolmeda.com)

Luego retrocedemos y paramos en Saldaña que nos deja gratamente sorprendidos por su plaza (la pena son los coches que dejan aparcar), la iglesia de San Miguel, el museo arqueológico de la villa romana, el centro de turismo “La casona” con un patio precioso y la Casa Torcida que ahora es un bar en el que tomamos un vino con una tapa generosa de garbanzos con callos.

El tiempo, al menos por esta zona, ha mejorado y luce el sol.

Como hay tiempo, los estrategas proponen, para estar más cerca de casa pensando en los conductores, ir a comer a “El burgalés” en Aguilar de Campoo a donde nos dirigimos para llegar a eso de las 3. No hay sitio para los 11 así que comemos en mesas separadas el menú del día, sustancioso pero sin alardes.
Para los cafés y la copa nos sentamos en una terraza de la plaza y de paso aprovechamos para ajustar la tesorería.

Antes de llegar a Santander nos detenemos en un restop circunstancia que aprovecha el ecónomo para pagar el combustible y hacer el extorno correspondiente del exceso de tesorería. La verdad es que con fondo a tanto alzado y los precios que hay por estas tierras ha andado más que “sobrao” y feliz durante estos días.

Por la autopista, sin contratiempos, llegamos a casa ya anocheciendo, cansados pero contentos.



Esta crónica se escribe en Górliz unos días después de terminada la excursión por motivos ajenos a la voluntad del cronista, quien ha intentado reflejar los hechos para que cada uno, al leerla, ahora y más tarde le ponga sus recuerdos, emociones y vivencias.

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miércoles, 8 de septiembre de 2010

7-9-2010 SESTAO-MUSKIZ

SESTAO-PLAYA LA ARENA-MUZKIZ

Hoy 7 de septiembre de 2010 comenzamos la temporada. El pasado jueves comentamos la posibilidad de hacer un paseo para que el inicio no fuera exigente y optamos por hacer el antiguo bidegorri que llegaba hasta Muskiz desde Portugalete y que ha sido ampliado hasta Sestao.
En el sitio de encuentro, la cafetería Edurmendi en la plaza del Kasko de Sestao, nos reunimos siete Jubiltadeos para tomar café y partir para hacia Muskiz. Vamos en dirección a una Pulpería que queda cerca del Batzoki, dicha pulpería está recomendada por un Jubiltaldeo conocedor del lugar. Pasamos por el edificio de la Ertzaina, por una zona deportivo-recreativa y nos incorporamos al nuevo bidegorri que resulta sorprendente por el lugar donde discurre. Pasa sobre el nuevo nudo de carreteras con mogollón de entradas-salidas, además de otras obras sin definir ¿Peaje-Báscula? Como es de imaginar no nos ponemos de acuerdo.
Aunque las previsiones del tiempo no eran de las mejores, seguimos con un tiempo que cada vez va a mejor y sin más incidencias dignas de resaltar llegamos a la playa de la Arena en la parte que pertenece a Zierbana donde paramos para tomar un refrigerio. Durante el tiempo que estamos en una terraza con vistas al mar el termómetro pasa de 26 a 28 grados.
Partimos de la playa hasta alcanzar la orilla derecha del Barbadum por donde remontamos hasta llegar al puente que nos permite cruzar el río y por la margen izquierda llegar a Muskiz. Comemos en el Rest. Dados, ya conocido de otras veces, donde nos dan de comer dignamente y tras la sobremesa, tertulia científica y varios, los de costarrica van al Bizkaibus 3321 y los de la Villa al Tren.
En ausencia del cronista titular y del suplente, escribo en la parte alta de la Villa a las 18,14 del día de hoy. Lo siento pero no hay reportaje gráfico, en este caso han faltado todos los de audiovisuales.

jueves, 8 de julio de 2010

6-7-2010 ALGORTA-GORLIZ

BIDEZABAL-GORLIZ por la costa


A la hora convenida salimos de Costarica, concretamente desde la estación del Metro de Bidezábal, seis Jubiltadeos, en dirección contraria al paseo de los jueves con el objetivo de llegar a comer a Plentzia. A la altura de las campas donde esta gente hace las paellas más raras que conozco, nos alcanza un séptimo Jubiltaldeo que había dudado en venir por culpa del tiempo lluvioso con que había por la mañana en Bilbao.
Según avanzamos hacia Sopelana el cielo se despeja quedando azul y contagiando al mar que también aparece del mismo color. A pesar de la ausencia de los Jubiltadeos fumadores, paramos en la tasca que está antes de la urbanización Sopelmar, para tomar un refrigerio y continuar camino a la playa de Meñakoz donde apreciamos una mejoría en el camino al estar más limpio y fácil de recorrer, pasamos por la playa de Barrika para llegar al pueblo donde después de dudar por donde seguir, lo hacemos por la carretera hasta llegar a la recta que nos conduce al Puente de Plentzia ¿Calatrava? En este punto se nos despide un Jubiltaldeo que monta en el Metro camino de Bilbao.
El resto por el paseo de la ría de Plentzia y el nuevo paseo de la playa de Górliz nos dirigimos al Rest. Begoña (tel. 946770973) donde habíamos reservado. En la barra tomamos el vinito habitual , aunque en esta ocasión todos nos pasamos a la cerveza. La comida correcta, el servicio bueno y los extras caros. A los postres un jubiltadeo que en invierno es de Costarica y en verano de Costagallarda, se acerca para participar en la tertulia donde arreglamos todo lo que no tiene arreglo.
Como la tarde invita al paseo nos dirigimos a la estación del Metro por el paseo de las playas y a las seis montamos en el tren.
Esta crónica la escribe el escribiente tercero en el escalafón, el 6 de Julio del 2010 en la parte alta de Bilbao.

8-6-2010 PITITTURI

PITITURRI
08/06/2010


Hoy como es martes, la temperatura es buena y aunque está algo nublado hasta la tarde está previsto que no llueva, tenemos salida.

Los 9 jubiltaldeos nos reunimos en el restop de Altube para lo de siempre y de paso ir juntos hasta Escolumbe (605 m.), en Katadiano, a donde llegamos a través de carreteras-caminos ignotos y en muy mal estado.
A las 10 iniciamos la caminata, primero por una zona con mesas y asadores que a más de uno le traen a la imaginación, pese a que todavía es pronto, choricitos a la brasa y chuletas asadas.
Un grupo de caballos, de los muchos que veremos hoy, sigue pastando como si nos conociesen de toda la vida.

Pasamos por la ermita de Nª Sª de Escolumbe del s.XV-XVI y por caminos de tierra y piedra, anchos como para ser considerados como pista, rodeados de pino rojo, algún que otro roble y bastante arbusto de enebro, vamos poco a poco, sin agobios y sin mucho esfuerzo, cogiendo altura.
Después de un trecho, algo más pendiente, totalmente de roca que a veces forma escalones, llegamos al Portillo de Tortura para dirigirnos por la planicie de la Sierra Brava de Badaia hasta nuestro objetivo.

A nuestra derecha vemos la sierra de Arcamo y al frente los aerogeneradores y el paso de Subijana.
La vegetación es típica de la meseta, con pocos árboles y bastante arbusto. Hay hierba corta, casi seca a ratos, infinidad de pequeños caracoles y mucha flor entre la que destaca la manzanilla y unas amarillas parecidas a las margaritas pese a que el terreno parece seco como lo atestiguan las pozas o balsas para que abreve el ganado.

Hace resol pero nada de viento así que los molinos están parados.

A las 12 estamos junto al buzón del Pititurri (1.013 m.) donde sólo paramos para sacarnos la foto y a continuación dirigirnos a la casa de juntas de Badaia, llamada Askegui, donde tomamos la manzana y de paso nos ilustramos acerca del parque eólico y la propia casa que están explicados en unas hojas metálicas de tamaño considerable. Realmente es un refugio no hace mucho construido y que sirve de centro de interpretación del parque eólico.

A las 12,30 iniciamos la vuelta siguiendo, al principio, la carretera sin asfaltar que constituye la vía de servicio para los molinos. Cuando llegamos al final, continuamos por las campas para conectar con el camino que hemos seguido a la ida, hasta llegar otra vez al Portillo donde nos sacamos la última foto.

Para las dos, con el cielo ya completamente nublado, llegamos a los coches.

Tras las labores de adecentamiento para retornar a la civilización, vamos a Izarra para comer en el restaurante “El Asador” donde, mientras preparan la mesa pues nos hemos presentado de sopetón, tomamos el preceptivo y deseado refrigerio almendrado.
La comida es digna, sin grandes alardes, pero todos quedamos satisfechos.
Los cafés, incluido un mejunje (típico de la casa) compuesto de un cortado descafeinado de cafetera con Bailys, que uno de los nuestros se atreve a beber, y las copas, los tomamos en el bar en animada charla en la que se preparan las próximas salidas así como la del inicio de temporada, allá por el mes de septiembre, que bien podría ser en el parque natural de Redes o en el de Mampodre

Dado que hoy tenemos en nómina al cajero-controller titular, las cuentas no nos llevan mucho tiempo. Como intuimos que los propietarios quieren irse a descansar, a eso de las 5 nos venimos para casa. Llegamos justo, justo cuando está empezando a llover

Hoy damos la bienvenida a un jubiltaldeo que por cuestiones de menisco ha estado ausente los martes (que no los jueves) desde hace algún tiempo. Por cómo le ha ido y con qué mimo le hemos tratado, me atrevo a suponer que repetirá.

Se escribe esta crónica en Algorta a 8 de Junio, día en que está convocada una huelga general de los funcionarios.

29-6-2010 PEÑA CERREDO

PEÑA- CERREDO DESDE ALLENDELAGUA


Hoy es un día diferente como consecuencia de la Huelga General convocada en Euskadi y para evitar incidentes hemos decidido trasladarnos a la comunidad limítrofe de Cantabria.
Antes de la hora convenida llegamos al Hostal Arenillas en Islares y dado que en Castro están en Semana Grande reservamos la comida en dicho Hostal, sobre todo después de informarnos el barman de la gran variedad de platos que ofrece en menú. Tomamos los cafés de rigor y desandamos el camino hacia el aparcamiento del Rest. El Ruso el Allendelagua.
Comenzamos la ruta y en las últimas casas del pueblo una lugareña nos saluda efusivamente mientras espera al panadero. Abandonando el asfalto comienza la subida por zona empinada y pedregosa hasta llegar a una zona desde la cual ya se otea el camino que pasando cerca de unas antenas nos lleva a la base de nuestro objetivo.
El último tramo resulta complicado por ser una subida hasta el buzón con gran cantidad de roca y en algunos momentos los torpes nos tenemos que ayudar de las manos para poder hacer cumbre.
Las vistas en la cumbre se ven entorpecidas por algunas nubes, aunque nos dejan ver un buitre que posado en una roca parece nos estaba esperando para dar fe de que estamos en lo más alto, no como a los ochomilistas que tienen que esperar el visto bueno de una “pájara”
Tras reponer fuerzas emprendemos el regreso a los coches a los cuales llegamos sin incidencias que resaltar.
Una vez aseados, en vez de tomar el txakolí habitual, nos tomamos una tacita de Ribeiro que no está nada mal, echando en falta las almendras que nos trae un Jubiltadeo, hoy ausente. Tras escuchar las cuitas profesionales del dueño del Rest. El Ruso, nos despedimos tomando la dirección del Hostal donde habíamos reservado la comida.
Ha sido un poco sorprendente la cantidad de comensales que estaban haciendo cola para entrar al comedor, el barman tenía razón al aconsejarnos reservar. El menú muy variado, entre primeros y segundos más de 20 platos, y correcto en cantidad y presentación, tras tomar el postre y el café nos dirigimos a la cafetería para los txupitos.
Como siempre la sobremesa sirve para arreglar nuestras cosas (vestuario) y un poco el mundo y como este ejercicio mental cansa mucho, a las 17 nos despedimos y “ cada cual con su cada cuala”
Se escribe esto en Santutxu el 29 de Junio del 2010.

jueves, 1 de julio de 2010

22-6-2010 URREKOATXA-II

URREKOATXA
22/06/2010
Esta vez somos 11, animados por la temperatura fresca pero con tendencia a aumentar, por el sol que luce espléndido y por la frustración de la semana pasada en la que se batieron records pluviométricos. Hoy desde luego no llueve ni lloverá.

Para las 9,30 estamos ya tomando el café-zumo de naranja en Areatza donde dejamos los coches y nos pertrechamos para la marcha. Comenzamos a andar a las 10, minuto arriba, minuto abajo.

El río Arratia sigue bajando bravo pero pronto lo dejamos para atravesar la carretera Bilbao-Barázar y por pista asfaltada, no muy transitada y atravesando los barrios de Uribiarte, Barrondo y Altorripe a veces con ligeras pendientes y otras que exigen silencio para guardar fuerzas, llegamos a eso de las 11 donde esta se acaba.
Desde aquí, por caminos, alguno de cuyos tramos se asemeja a una calzada romana y tras cierto titubeo por parte del pool de guías conectamos con la carretera que nos llevará hasta la antena situada en el Urrekoatxa (588 m.)

Los avellanos y castaños del inicio han dejado paso a los pinos y a los robles para pasar al matorral y a la nada cerca de la cumbre.
Si la subida ha sido por la vertiente sur con el Gorbea y Peña Lekanda a nuestra derecha ahora tenemos de frente al Saibigain, Artaun y Leungane entre otros.

Aunque no son todavía las 12 tomamos el aperitivo y, tras la foto, iniciamos el descenso hasta llegar otra vez a la pista asfaltado pero en vez de continuar por ella lo que nos llevaría recorrer la misma ruta, tomamos un camino, con bastante barro por cierto, hacia el barrio de Lamindao y su ermita, digna de verse pero que mi ignorancia artístico-arquitectónica me impide describir, en cuyo pórtico cerrado nos hacemos una foto.

Tenemos nuestras dudas de si hacer o no otro monte pero, como desconocemos su duración, al final decidimos ir a los coches, otra vez por carretera pasando por el barrio de Agiriñao y más tarde por la urbanización Iturrioz en la que hay unas cuantas viviendas unifamiliares que nos impresionan bien por su tamaño bien por su construcción y jardines.
También vemos una plantación de vides de espaldera para la producción de txakolí, cerrada con una valla hecha con traviesas, pero nos queda la duda de si será privada o pertenecerá a la Diputación.

Son ya casi las 2 cuando llegamos a los coches.
Tras las abluciones correspondientes en la plaza del pueblo y el cambio look y de calzado, nos dirigimos al Amorrortu en Lemona.
Mientras tomamos los vinos invitados por uno que desde hace poco es un año más viejo, se nos une el jubiltaldeo de costa rica, sí ese que hace poco se operó de la cadera y que ya, afortunadamente, se le ve lozano y muy suelto.
La comida es en la línea de este templo gastronómico a base de ensaladilla rusa, macarrones y patatas a la riojana, todo a compartir entre todos, lo que hace disfrutar al especialista en primeros platos, para continuar, esta vez a cada uno según pedido, con anchoas, chipirones en su tinta y patas de cerdo.

La copa la tomamos en la terraza del batzoki confirmándose que la clásica tendrá lugar el jueves día 15 y si el tiempo lo permite.

Nos despedimos a las 5 pasadas y sin caravanas estamos en menos de tres cuartos de hora en casa.


Crónica escrita en Algorta el 23 de Junio de 2010 aunque, por cuestiones de logística, su publicación y distribución se realiza más tarde.

15-6-2010 URREKOATXA-I

AREATZA-URREKOATXA-ZEANURI-AREATZA

Hoy ha sido un día diferente a lo habitual, habíamos quedado a las 9,30 en la plaza de Areatza previo consenso la noche anterior, dadas las previsiones de lluvia (alerta amarilla). A la altura de Igorre sobre las 9,10 una llamada telefónica nos avisa de que en Costa Rica la lluvia es importante y que hay bajas.
Llegamos al lugar convenido y otra llamada nos avisa de que a la altura de Bedia llueve un montón pero que esperemos que vienen. Un rato después otra llamada nos comunica que están en el Ayuntamiento de Areatza pero hablando nos damos cuenta que no están donde dicen sino en el Ayto. de Artea, al de un rato aparecen y nos dirigimos a tomar un café y decidir si damos la vuelta o continuamos con el plan previsto. En esas estamos cuando una llamada nos anuncia que tres jubiltaldeos se nos unen para la comida en el Amorrortu y si decidimos volver quedar para comer en el Mallona.
Ocurre de todo unos continuamos con el plan previsto y otros se vuelven para colocar nos sacos de arena en el Gobela por lo de la alarma amarilla, por fin se aclara todo y quedamos en el Amorrortu con los Jubiltaldeos partiendo por el paseo del río Arratia hacia la cumbre del Urrekoatxa. Con lluvia moderadada pasamos por barrios, fuente de hierro, casa torre, etc, siempre por carretera bien asfaltada. Como hemos decidido no llevar mochila y para no pasar gazuza comemos unas fresas salvajes. La carretera se acaba junto a un caserío desde donde se accede al camino que nos debería llevar al Urrekoatxa. Nos damos la vuelta después de hablar con un aldeano que nos advierte del mal estado del camino al principio, como consecuencia de las ovejas que pastan por allí.
Para hacerlo más largo no desviamos en un cruce y accedemos a la parte alta de Zeanuri desde donde por la carretera antigua llegamos a Areatza donde tomamos un refrigerio en el Bar Azul, siendo agasajados por la dueña con unas nueces, cacahuetes y cortezas a discreción. Aprovechamos para dar un paseo por Areatza visitando el Convento de Sta. Isabel y las casas de los alrededores donde un perro guardián nos obsequia con una mirada de amigo.
A la hora convenida nos reunimos en el Amorrortu donde damos cuenta del menú con el que nos obsequia la cocinera que esta vez para nosotros ha preparado un arroz con pollo. Tras la tertulia decidimos ir al Batzoki para arreglar las cosas que nos preocupan, Grecia, BP, Deuda, Africa, la Bolsa, Yeste, el Mundial, los impuestos en Noja……………
Agotados después de todo el trabajo de este día Jubiltaldeo diferente nos vamos unos al coche y otros al Tren.
Escribo desde la parte alta de Bilbao hoy martes 15 de Junio del 2010.