martes, 11 de marzo de 2025

11-3-25 HAYEDOS DE OTXANDIO

 11-3-25 HAYEDOS DE OTXANDIO 

El día parece que permite un respiro en las precipitaciones de estos días de atrás y nos citamos en el bar de siempre, Bengoetxea, del alto de Barázar, para tomar el café. 

Esta vez somos 7, que, una vez tomado el café, nos dirigimos a Otxandio y aparcamos en un pequeño aparcamiento cerca de la plaza mayor. De allí mismo salimos caminando para adentrarnos en el hayedo de Aztakurutz. Tomamos una pista con aspecto de calzada romana y al principio con un poco de barro, llegamos a un cruce de caminos que nos indica por un lado la nevera de Astakurutz y por otro el barrio de Mekoleta. Nos desviamos para ver la nevera, un antiguo almacén de nieve, que ahora está cubierto y cerrado, donde se acumulaba la nieve para llevarla a los pueblos y ciudades para la elaboración de refrescos. 

Retrocedemos hasta el cruce y descendemos hacia Mekoleta y luego por carretera al principio y por pista luego cerramos el círculo y llegamos a Otxandio para tomar la ruta de otros hayedos. 

Se acerca la hora del ángelus y aprovechamos para comer la manzana. Amenaza un poco la lluvia, pero no llega a mayores. Caminamos ahora por los hayedos de Olazar siguiendo el curso del rio Olaeta. Son lugares de gran belleza con hayas de cierto porte, aunque algo menor que el hayedo de Astakurutz. 

Pasamos por una especie de área de juegos con tirolinas, que parece ahora no están funcionando y ya caen algunas gotas, aunque no consiguen que se abran los paraguas. 

Enfilamos ya hacia Otxandio, entrando por las escuelas, con la chavalería jugando en la calle, las piscinas municipales y la iglesia de Santa María, iglesia muy airosa con su esbelta torre. Las puertas de la misma están cerradas pero su decoración con una cenefa similar al ajedrezado jaqués nos orienta hacia los siglos XIV o XV, pero consultando internet nos dice que es del siglo XVI, de estilo renacentista. Destaca junto a la portada principal una aguabenditera de mármol jaspeado. 

Las cuatro gotas han dado paso a un sol estupendo y tomamos sitio en la terraza del bar Danoena donde tomamos el aperitivo, en animada conversación de sucedidos del banco, y viendo los nubarrones en lontananza vamos a los coches para cambiarnos llegando justo cuando comenzaba a llover bien. 

Habíamos reservado mesa en el restaurante Korostondo y tras algún despiste inicial estamos puntuales a las 14,30 en la mesa. El comedor está muy animado y la brasa ha funcionado pues los txuletones aparecen por diferentes mesas. Nosotros vamos al menú del día, con crianza, y he de decir que hemos descubierto otro templo gastronómico que cumple los requisitos: Buena comida, peroles en la mesa y bien atendidos. Las alubias, garbanzos, sopa de pescado y menestra de verdura sensacionales. Los segundos, alguno llegó lleno al segundo plato, morros y patas y merluza a la brasa, con buenas raciones que por si fuera poco estaban acompañadas por un huevo frito con patatas. Postres caseros, café. Volveremos. 

La tormenta se había desatado, llovía con ganas y poco a poco nos vamos por la carretera de Dima de vuelta a los orígenes. 



domingo, 2 de marzo de 2025

18-2-25 ARRIZURIGANA Y FAROLA desde Larrabetzu

 18-2-25 Arrizurigana y Farola, desde Larrabetzu 

Nos reunimos a las 9,45 12 jubiltaldeos en la taberna Irusta en la plaza de Larrabetzu. Después de tomar el café, emprendemos la marcha hacia el objetivo principal de hoy: Arrizurigana. Llegamos y rebasamos los pabellones del polígono industrial y torcemos hacia la izquierda, pasamos por debajo de la carretera y comenzamos la subida por una pista ancha pero bastante embarrada en sus inicios. A medida que ibamos alcanzando altura el barro se hacía más duro y practicable. 

La subida era constante, dejamos a un lado la modesta cumbre de Txispamendi y llegamos a la cumbre del Arrizurigana, 325 metros, incluida en el catálogo de Centenarios, hacia las 11,30 horas. Como es pronto nos desplazamos por un bosque curioso hasta la cumbre de Farola tontorra, 275 metros y regresamos al Arrizurigana para el ángelus y la manzana. 

Emprendemos el descenso por la vertiente contraria, al principio por una pista ancha y cómoda que pronto se convierte en un barrizal peor que el de la subida. Y así hasta que alcanzamos ya una pista asfaltada en el barrio de Maruti que nos deja en el centro de Larrabetzu. 

Cambio de ropa y de calzado y nos dirigimos al restaurante Katxi, de Morga, donde tomamos el aperitivo por cuenta de un jubiltaldeo que celebra su futuro cumpleaños. La comida a muy buen nivel, sobre todo las alubias rojas y la merluza, esta vez regada con un crianza Ramón Bilbao. Bastante lleno el comedor para ser un martes. 

Café en la terraza y vuelta a los orígenes. 



11-2-25 SENDA FLUVIAL RIO AGÜERA

 11-2-25, senda fluvial Rio Agüera 

Quedamos a las 9,45 en el bar del hotel Arenillas, en Islares, para el café. La posible comida ahí mismo se nos frustra pues está todo lleno hasta la bandera y no hay cabida para los 14 jubiltaldeos de hoy. El equipo de logística encuentra rápidamente sitio en el asador Erillo, en el mismo Islares. 

Nos desplazamos a Oriñon, donde dejamos los coches, emprendiendo un camino, más bien senda pegada al rio Agüera, que nace en las estribaciones del Burgueño, a unos 600 metros de altitud, a unos 30 kilometros. 

Estamos en marea baja y afloran los arenales de las orillas y nos permite ver algunos ejemplares de pollas de agua y garceta común. 

Pronto desembocamos en una pista ancha que a veces se torna sendero muy cerca del río, cruzando varios barrios como Lendagua, Tresagua, La Magdalena, hasta llegar al barrio del puente de Guriezo. 

La manzana la comemos en una placita del barrio y regresamos a los coches por el mismo camino de ida, con algunas pequeñas variaciones. 

El aperitivo lo tomamos en el mismo sitio de la comida, en la terraza, al sol. El aperitivo es por cuenta de un jubiltaldeo que ha cambiado de década llegando a los 80. La comida muy bien, con impresionantes vistas a la cercana Peña Candina y a la ballena de Sonabia. 

Se ha levantado algo de viento y el café lo tomamos en el interior, regresando a nuestros orígenes. 



miércoles, 6 de noviembre de 2024

5-11-24 JATA DESDE LARRAURI

 JATA DESDE LARRAURI 

Quedamos 9 jubiltaldeos en el asador Ametza de Larrauri para el cafecito. El día es estupendo, soleado, quizás un poco de calor. 

Hacia las 10 comenzamos la andadura cruzando barrios de Larrauri, pasamos junto a su iglesia y continuamos hacia la ermita de San Miguel de Zumetxaga, del siglo XII, exponente del románico tardío de Bizkaia, todo ello por pista asfaltada o de tierra, pero protegida de los rayos del sol por ser zona boscosa.  

Una vez contemplada la edificación, se aborda la subida hacia la cumbre, al principio por sendero relativamente llano, pero enseguida continua  a empinarse. El suelo está seco, pero hay bastante piedra suelta. Habrá que tener cuidado a la bajada. 

Después de un rato, llegamos a una zona de entresaca con grandes cantidades de troncos preparados para su transporte. El calor aprieta y las piernas de algunos flojean, por lo que, viendo que todavía quedaban casi doscientos metros de desnivel, optan por retirarse de la subida y retornar a la ermita. El resto sigue por fuertes rampas hacia cumbre. 

El tiempo se ha echado encima y después de la manzana, el grupo que descendió primero continua la bajada hacia Larrauri para avisar que el horario previsto de comida, dos y media, se va a retrasar. 

El aperitivo en la terraza del asador Ametza es agradable, quizás un poco molestos los coches de la cercana carretera. El menú rico bien atendidos por la gente del asador. Un poco de sobremesa contando las incidencias del día, lo duro de la cuesta, el calor del mediodía, las elecciones en Estados Unidos, etc. 

A una hora prudencial, las cinco de la tarde, retornamos a los puntos de origen. 

Hoy sí que hay discrepancias en los kilómetros recorridos, ya que algunos han caminado más que otros. Digamos que los del recorrido corto caminaron 14 km.